{"id":1129,"date":"2023-03-07T15:17:30","date_gmt":"2023-03-07T15:17:30","guid":{"rendered":"https:\/\/lacorrespondenciadebenitoariasmontano.online\/?page_id=1129"},"modified":"2025-05-17T18:38:53","modified_gmt":"2025-05-17T18:38:53","slug":"proyecto","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/lacorrespondenciadebenitoariasmontano.online\/es_es\/proyecto\/","title":{"rendered":"Sobre esta edici\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"314\" height=\"409\" src=\"https:\/\/lacorrespondenciadebenitoariasmontano.online\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Montano.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4437\" srcset=\"https:\/\/lacorrespondenciadebenitoariasmontano.online\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Montano.jpg 314w, https:\/\/lacorrespondenciadebenitoariasmontano.online\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Montano-230x300.jpg 230w, https:\/\/lacorrespondenciadebenitoariasmontano.online\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Montano-9x12.jpg 9w\" sizes=\"(max-width: 314px) 100vw, 314px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Retrato de Benito Arias Montano.<\/em>&nbsp;Pedro Pablo Rubens,1633. (Collectie Stad Antwerpen, Museum Plantin-Moretus,&nbsp;MPM V.IV.056; fuente de la imagen:&nbsp;<a href=\"https:\/\/search.museumplantinmoretus.be\/details\/collect\/149331\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Museum Plantin-Moretus Online Collection<\/a>)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Benito Arias Montano naci\u00f3 en Fregenal de la Sierra (Badajoz, Espa\u00f1a) en alg\u00fan momento entre 1525 y 1527. Curs\u00f3 estudios en las universidades de Sevilla y Alcal\u00e1, donde concluy\u00f3 su formaci\u00f3n teol\u00f3gica en 1552. En 1560 ingres\u00f3 en la aristocr\u00e1tica Orden de Santiago y, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, fue seleccionado por el obispo de Segovia, Mart\u00edn P\u00e9rez de Ayala, para formar parte de la delegaci\u00f3n espa\u00f1ola en el Concilio de Trento. Su brillante intervenci\u00f3n en dicho concilio le vali\u00f3 el nombramiento como capell\u00e1n de Felipe II.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, el logro m\u00e1s significativo de Arias Montano fue la direcci\u00f3n de la <em>Biblia Regia<\/em> (conocida tambi\u00e9n como la <em>Pol\u00edglota de Amberes<\/em>), encargada por Felipe II al impresor Crist\u00f3bal Plantino. En 1568 se traslad\u00f3 a los Pa\u00edses Bajos, donde se dedic\u00f3 a la edici\u00f3n y supervisi\u00f3n de esta colosal obra. No obstante, sus actividades no se limitaron a la <em>Biblia Pol\u00edglota<\/em>: entre 1569 y 1571 coordin\u00f3 la elaboraci\u00f3n de los cat\u00e1logos de libros prohibidos y expurgados bajo la supervisi\u00f3n del duque de Alba; a lo largo de los siete a\u00f1os que pas\u00f3 fuera de Espa\u00f1a, adquiri\u00f3, por orden real, libros y manuscritos destinados a la reci\u00e9n fundada biblioteca del monasterio de San Lorenzo de El Escorial; y, a partir de 1571, supervis\u00f3 la administraci\u00f3n y la impresi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos (breviarios, misales, diurnales y libros de horas) que Plantino public\u00f3 para la Corona espa\u00f1ola en virtud de un contrato firmado con Felipe II. Arias Montano tambi\u00e9n tuvo un papel activo en importantes decisiones pol\u00edticas adoptadas por el monarca, quien valoraba en gran medida el consejo de su capell\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En julio de 1576, Arias Montano regres\u00f3 a Espa\u00f1a y, en marzo del a\u00f1o siguiente, lleg\u00f3 a El Escorial para organizar y catalogar la Real Biblioteca. Esta labor se extendi\u00f3 hasta 1592 y supuso cuatro estancias en el monasterio, interrumpidas por per\u00edodos de retiro en La Pe\u00f1a de Aracena, as\u00ed como por diversas misiones oficiales. En 1592 regres\u00f3 a Sevilla y permaneci\u00f3 en Andaluc\u00eda hasta su fallecimiento el 6 de julio de 1598.<\/p>\n\n\n\n<p>Arias Montano encarna el ideal del humanista del siglo XVI. Sus intereses fueron variados e incluyeron la bot\u00e1nica, la geolog\u00eda, la f\u00edsica, la medicina, la arquitectura y la pintura. Escribi\u00f3 tanto en prosa como en verso y, como te\u00f3logo y biblista, produjo una serie de obras exeg\u00e9ticas, traducciones latinas de la Biblia y tratados teol\u00f3gicos en prosa; sin embargo, su asombrosa fecundidad po\u00e9tica lo llev\u00f3 igualmente a componer grandes obras l\u00edricas, poemas did\u00e1cticos en hex\u00e1metros y traducciones en verso. Bibli\u00f3filo infatigable, aprovech\u00f3 sus v\u00ednculos con la imprenta plantiniana para gestionar valiosas adquisiciones de libros destinadas a un c\u00edrculo humanista en el que figuraban destacados representantes del Siglo de Oro espa\u00f1ol, como Francisco Pacheco y Fernando de Herrera. Dotado de un extraordinario talento ling\u00fc\u00edstico, adem\u00e1s de dominar el lat\u00edn, el griego y el hebreo, pose\u00eda un amplio conocimiento de varias lenguas modernas, entre ellas el italiano y el franc\u00e9s, en las cuales redact\u00f3 diversos documentos. El conjunto de sus notables capacidades intelectuales encontr\u00f3 su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la que fue su obra m\u00e1s trascendental: el texto literal de la Biblia.<\/p>\n\n\n\n<p>El proyecto de editar toda la correspondencia de Arias Montano ha frustrado a muchos investigadores durante el siglo pasado. En cuanto a la ubicaci\u00f3n de nuevas cartas, la dificultad m\u00e1s importante es la extrema dispersi\u00f3n del material. Las principales canteras de las cartas de Arias Montano son tres archivos cuyo eje geogr\u00e1fico atraviesa Europa de norte a sur: Biblioteca Real de Estocolmo, Museo Plantin-Moretus de Amberes y Archivo General de Simancas (Valladolid, Espa\u00f1a). En estos tres puntos se conserva aproximadamente el sesenta por ciento de las cartas conocidas de Montano, pero para llegar al resto de las cartas hay que visitar archivos repartidos por todo el pa\u00eds, as\u00ed como portugueses, italianos, holandeses, belgas, polacos, brit\u00e1nicos y estadounidenses. En cuanto a la fijaci\u00f3n del texto, tambi\u00e9n es una tarea penosa reunir todas las fuentes posibles (manuscritas o impresas) de cada carta. Adem\u00e1s, debemos enfrentar el \u00faltimo desaf\u00edo, a saber, la dificultad paleogr\u00e1fica de parte de esta correspondencia, especialmente los borradores. Cierto es que conocemos ya varios centenares de cartas publicadas en art\u00edculos y colecciones de distinta cronolog\u00eda y de calidad tambi\u00e9n diversa, y que tenemos incluso noticias de que en tal o cual archivo hay cartas in\u00e9ditas. Pero hasta ahora no ha visto la luz una edici\u00f3n conjunta y moderna de esta correspondencia que, sin duda, resulta necesaria para el conocimiento cabal del humanismo hispano-flamenco del XVI. Y si hacemos balance, resulta que durante el siglo XIX se public\u00f3 m\u00e1s epistolario de Arias Montano que en el pasado siglo XX: del XIX son la monograf\u00eda de Carvajal, la <em>Colecci\u00f3n de documentos in\u00e9ditos para la historia de Espa\u00f1a<\/em>, parte de la <em>Correspondance de Christophe Plantin<\/em>, y las cartas de Ovando y Ortelio editadas por Jim\u00e9nez de la Espada y Hessels, respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay que decir que si no ha aparecido ya una edici\u00f3n de este epistolario no ha sido por falta de intentos: sabemos que Luis Morales Oliver, en los preparativos de su <em>Arias Montano y la pol\u00edtica de Felipe II en Flandes, <\/em>de 1927, plane\u00f3 visitar varias bibliotecas europeas en busca de nuevas cartas; en cualquier caso, solo emple\u00f3 como materia prima de su monograf\u00eda tres cartas in\u00e9ditas (dos de ellas est\u00e1n en el Instituto de Valencia de don Juan y una en la Universidad de Sevilla). Quien puso verdadero empe\u00f1o en recopilar y publicar la correspondencia de Montano fue el romanista holand\u00e9s Ben Rekers, que public\u00f3 dos cat\u00e1logos de cartas montanianas en 1960 y 1973. Sus cat\u00e1logos son punto de partida obligado para cualquier nueva prospecci\u00f3n. A mediados de los ochenta, el profesor Antonio Holgado dise\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n un ambicioso proyecto de edici\u00f3n del epistolario montaniano a partir de un variado material que recibi\u00f3 de la Fundaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola por mediaci\u00f3n de Gregorio de Andr\u00e9s; por esas mismas fechas compart\u00eda afanes con Holgado el romanista de la universidad de Pisa Danielle Domenichini, que publicaba varias cartas in\u00e9ditas y anunciaba en uno de sus art\u00edculos que estaba terminando de recopilar el epistolario del humanista espa\u00f1ol. A mediados de los a\u00f1os noventa del siglo pasado, los profesores Juan Gil, de la Universidad de Sevilla, y Jos\u00e9 Mar\u00eda Maestre, de la Universidad de C\u00e1diz, tomaron el testigo de Holgado, imprimiendo un gran impulso  a sus planes. Este impulso se ha materializado en la codirecci\u00f3n de las dos tesis doctorales que aportan m\u00e1s cartas in\u00e9ditas desde las grandes colecciones del XIX: primero, la edici\u00f3n de Baldomero Mac\u00edas de la correspondencia del manuscrito de Estocolmo en torno a la Pol\u00edglota, publicada en 1998; y segundo, en 1999, la tesis doctoral de quien dirige este proyecto titulada <em>La correspondencia de Arias Montano conservada en el museo Plantin-Moretus de Amberes<\/em>. Otros miembros del grupo \u00abElio Antonio de Nebrija\u00bb como Luis Charlo y Enrique Morales han seguido publicando a lo largo de la primera d\u00e9cada este siglo nuevas cartas de Montano (v\u00e9ase la p\u00e1gina relativa a las <a href=\"https:\/\/lacorrespondenciadebenitoariasmontano.online\/es_es\/?page_id=1136\">Publicaciones<\/a>). En los a\u00f1os 2017 y 2022 han visto la luz los dos primeros vol\u00famenes impresos de la correspondencia de Arias Montano editados por Juan F. Dom\u00ednguez Dom\u00ednguez, que incluyen las cartas de Montano del per\u00edodo que va desde 1560 a 1572, con gran profusi\u00f3n de notas y ap\u00e9ndices, y que anuncian la continuidad del proyecto en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Nosotros saludamos sinceramente esta nueva edici\u00f3n impresa, porque, como se desprende del recorrido bibliogr\u00e1fico de este p\u00e1rrafo, la figura de Benito Arias Montano es tan grande y su epistolario tan abigarrado que merecen -y seguramente necesitan-  m\u00e1s de un editor.   <\/p>\n\n\n\n<p>Lo que importa, al fin y al cabo, es que todos estos esfuerzos renovados a partir de finales del siglo XX cuajen, tarde o temprano, en la tan anhelada edici\u00f3n conjunta de la correspondencia de Arias Montano que, como se deduce de las l\u00edneas anteriores, ha sido y sigue siendo una tarea compleja y un verdadero reto filol\u00f3gico. La propuesta de nuestro equipo, partiendo de las m\u00faltiples cartas de Montano ya editadas en nuestras publicaciones anteriores en papel, es reunir en una edici\u00f3n digital y online tanto las cartas ya editadas como las nuevas que puedan ir apareciendo. Estamos convencidos de que los nuevos est\u00e1ndares y recursos para la edici\u00f3n filol\u00f3gica de la Era Digital pueden poner a nuestra disposici\u00f3n soluciones ideales para las dificultades de publicaci\u00f3n de la correspondencia de Arias Montano. Asimismo, la publicaci\u00f3n digital se proyecta hacia una dimensiones mucho m\u00e1s profundas y ricas que el impreso tradicional: ofrecemos con este proyecto una edici\u00f3n cr\u00edtica digital din\u00e1mica que incluye los facs\u00edmiles de las mayor\u00eda de las cartas de Arias Montano; aportamos perspectivas distintas del texto de las cartas para cada tipo de lector (documento XML, texto con visualizaci\u00f3n de marcado, traducci\u00f3n anotada, texto sin visualizaci\u00f3n de marcado); los filtros y motores de b\u00fasquedas incorporados a la edici\u00f3n permiten posibilidades de b\u00fasqueda muy superiores a las del papel o del PDF; y, <em>last but not least<\/em>, con nuestra edici\u00f3n online el lector interesado podr\u00e1 acceder sin barreras y al instante al \u00faltimo nivel posible de actualizaci\u00f3n de la edici\u00f3n cr\u00edtica, traducci\u00f3n y notas del texto de las cartas de Arias Montano.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Benito Arias Montano naci\u00f3 en Fregenal de la Sierra (Badajoz, Espa\u00f1a) en alg\u00fan momento entre 1525 y 1527. 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