[1] Ayer fui apercebido del obispo de Anvers para que me hallasse hoy a la elección de los visitadores de los libros y librerías que pertenecen a esta villa y me dixo ayer los que pensava nombrar, y estos nombró hoy y algunos más que parecían ser menester, a los quales en mi presencia se les encargó la diligencia y fidelidad en su ministerio, y el obispo me mandó que yo dixesse lo que entendía dello y ansí lo hize. [2] Luego convinieron todos los libreros por mandado del obispo, y se les notificó el mandato que Su Excelencia havía hecho al obispo acerca de la elección de los examinadores y del officio dellos, y se les leyó la lista de los examinadores, que son diez, con orden que ninguna cosa se determinasse por uno solo, sino por dos visitadores o examinadores, y que estos diessen razón al maestrescuela de la Iglesia, que es nombrado por principal visitador, y con approbación de todos tres se expidiessen las cosas que tocavan a su officio; y los libreros lo accettaron y obedecieron todo.
[3] Después desto el obispo propuso al deán y al maestrescuela y a otros capitulares que allí estavan en mi presencia la indictión del Concilio provincial para onze del mes que viene en Malinas. Y huvo controversia allí sobre qué personas devían ser llamadas para el concilio de iure aut consuetudine, y diximos allí nuestros pareceres. Yo dixe lo que sentía llanamente, y no se resolvió esta materia por no venir declarado del metropolitano, el qual dizen que no está resuelto en ello más que allí se congregarán de todas suertes, y después se determinará quáles han de ser admittidos y a qué.
[4] Bien entiendo que Su Excelencia y vuestra merced ternán dado orden como esté allí persona de parte de Su Magestad, que assista con nombre de legado o otro tal título, para que vea lo que allí se trata y proponga o haga proponer algunas cosas que tocaran al servicio de Su Magestad o a la justicia o a otro género de materias convenientes, y para que attienda no se ordene cosa que sea en perjuizio de Su Magestad y de sus ministros, y para que dé aviso de lo que passare a Su Excelencia. Porque ansí lo hizo el rey embiando a todos los concilios que en España se celebraron personas que pudiessen hazer capazes a los del concilio de la voluntad de Su Magestad y diessen noticia de lo que passava. [5] Creo tienen más de ochenta capítulos de cosas que proponer aquí, y entre ellas havrá algunas que toquen al rey o directe o indirecte. [f. 89v] Trattarse ha de la correctión de los libros y de la intelligencia y obediencia del Catálogo. El obispo me ha dicho de algunas otras cosas para las quales será necessario que el que estuviere de parte de Su Magestad sea hombre expedito en lengua para dezir por palabra y escritto en latín, y sea fiel y activo y de buen zelo, y que pueda hazer capazes a los que lo quisieren ser destas cosas que se dizen serán tratadas y de la intención del Concilio de Trento en las cosas que tocan a sus estatutos, los quales entiendo se propondrán para ser guardados. [6] Quise dar aviso desto que en mi presencia passó a vuestra merced, como soy obligado a Su Magestad y a Su Excelencia y a vuestra merced y al zelo del bien público y buena andança de todas las cosas, para que vuestra merced con Su Excelencia tratte lo que será appropósito al buen orden desto y a la persona o personas que a esto de su parte assistirán.



