La correspondencia de Benito Arias Montano. Edición crítica digital

1571 02 05

Benito Arias Montano (Antwerp) to Gabriel de Zayas (Madrid)

5 February 1571

METADATA

Identifier: 1571 02 05

Incipit: En un capítulo de la que v. m. me escrivió…

Manuscripts:

    (O) AGS, E 583/24.

Prints:

    (E1) Codoin, pp. 200-235; (E2) Domínguez, Correspondencia, II, 200-211.

Critical edition, translation and notes: Antonio Dávila Pérez

Codification and digital edition: Antonio Dávila Pérez

SUMMARY

Having been consulted by the King on his views regarding the situation in the Low Countries, BAM sets aside any potential excuses –such as lack of time or insufficient ability– and ventures to offer a series of political admonitions. He first explains that his remarks concerning the departure of the duke of Alba were written with the intention that Zayas should read them privately, rather than communicate them directly to the King. BAM maintains that God has placed Philip II on the throne of Spain in order to defend the Catholic Church at one of the gravest moments in its history. By virtue of the vast extent of his empire, the Spanish monarch bears a particular responsibility for the preservation of the Catholic faith, and for the fulfilment of this duty he has surrounded himself with ministers distinguished by wisdom, fear of God, truthfulness, and an abhorrence of greed. BAM identifies two principal sets of reasons for securing the Catholic religion in the Low Countries. On the one hand, there are approximately two million inhabitants who remain Catholic and owe allegiance to the King; moreover, owing to the importance of printing in Flanders, the region exercises an exceptional cultural and ideological influence throughout Europe. On the other hand, there are pressing temporal considerations: the Low Countries constitute a major hub of international trade and are therefore of great economic value to the Spanish Crown, while their strategic geographical position enables effective control over neighbouring territories. According to BAM, the three pillars of good governance are religion, firm justice, and a sound economy. The Low Countries, he argues, had long been undermined by the spread of Protestant sects, the corruption of judges and the judicial system, and the mismanagement of public wealth. These structural failures ultimately gave rise to the revolt. In this context, the policies of the duke of Alba are presented as decisive in the pacification of the provinces, and BAM regards the establishment of the Council of Troubles as a notable success. Nevertheless, he remains concerned about the continued activity of the leaders of the rebellion and therefore recommends that they be kept under constant surveillance. BAM further states that he attempted to dissuade Alba from returning to Spain before completing the task he had begun in the Low Countries, noting that the political situation deteriorated following news of the duke’s departure. Finally, he proposes a series of remedies to consolidate peace in the region: in matters of religion, the careful appointment of suitable candidates to ecclesiastical offices; in matters of justice, a renewed commitment to integrity on the part of judges; and in financial affairs, the establishment of a fair and orderly system of administration. In BAM’s view, the duke of Alba is uniquely qualified to implement this programme, and he therefore urges that the governor remain in the Low Countries for at least another year.  

COMMENT

These are new reports that BAM sends from Flanders. This is the longest letter written by the royal chaplain to the court in Madrid. This document has been regarded as primary evidence of the royal chaplain’s involvement in the politics of the Low Countries, as well as the principal source for his political thought, by L. Morales Oliver, Arias Montano y la política de Felipe II en Flandes (Madrid, 1927). Morales Oliver (pp. 107–108) refers to a dialogue between Aristotle and Alexander the Great concerning the counsellors of princes: they are like their eyes and must pass judgment on the present, the past, and the future, just as sight extends in all directions. Throughout his reign, Philip II entrusted a considerable number of men with the task of sending him reports or secret memoranda, and, in light of documents such as the one edited below, there can be no doubt that BAM acted as one of these agents and secret counsellors to the king. According to Morales Oliver, the structure of these extensive warnings is organized around three fundamental sections: the mission of Philip II; the strategic situation of Flanders in safeguarding Catholicism and the dominions of the Spanish Monarchy; and the foundations of good government, applicable to the Low Countries. Many of the ideas set forth in this extensive and outstanding political report by BAM would evolve over the course of his stay in the Low Countries.

FACSIMILE

TEXT AND CRITICAL APPARATUS (VISUALIZATION OF XML-TEI MARKUP) La correspondencia de Benito Arias Montano: edición crítica digital — Benito Arias Montano (Amberes) a Gabriel de Zayas (Madrid) – 5 de febrero de 1571


[Sobrescrito:]
Al illustre sor mi sor Gabriel de Çayas, secretario de Stados de Su Magestad y de su Consejo. En corte. posterior pars.1
[Anotado por otra mano, en el margen, con escritura transversal:]
Anvers. A Çayas. El doctor Arias Montano a V de hebrero 1571. Recibida a X de março2.
Illustre sor:

[1] En un capítulo de la que vuestra merced me escrivió a XXVIII de deziembre3 me manda de parte de Su Magestad4 y con affirmación de su servicio que yo escriva franca, libre y abiertamente y bien largo todo lo que siento conviene al servicio de Dios y de Su Magestad5 y al bien y tranquillidad de esta provincia. [2] Del qual mandamiento yo me he hallado muy appretado por muchas partes, y la primera es porque, como leal vasallo de Su Magestad6 y obligadíssimo criado suyo, soy obligado a obedecer y cumplir todo lo que me mandare, mayormente en nombre de servicio de Dios y suyo, y del bien público de la christiandad. La otra es mi insufficiencia e inhabilidad y poca commodidad y menos auctoridad para esto y para qualquiera otra cosa de importancia, porque allende que yo reconozco bien lo poco que alcanço de mío en cosas semejantes, he estado tan occupado el tiempo todo que he residido en esta tierra en lo que toca a la expedición y execución del mandado a que vine acerca de la impressión de la Biblia cathólica, que no he tenido espacio para attender con algún detenimiento a las cosas públicas ni particulares de esta tierra, como lo he hecho en otras que he andado, en las quales gustava de conocer la qualidad de la región y los ingenios y costumbres de los naturales y, huéspedes della. Aquí he tenido todos los días onze horas de occupación en estudiar, leer y escrivir lo que hazía al propósito de mi commissión7, y si algo me quedava de tiempo, lo ponía y pongo en las otras cosas que por servicio de Dios y de Su Magestad8 el duque aquí me ha mandado, de las quales por ventura significaré algo en esta antes que la concluya. [3] Allende desto, sé yo bien que Su Magestad9 cathólica, por el buen juyzio y spíritu de que Dios lo ha dotado para govierno de sus pueblos, tiene entendimiento y consejo justo y acertado, al qual yo no puedo servir más que con la oración y buen desseo, supplicando a Nuestro Sor favorezca y prospere sus designos para gloria de su sancto nombre y buena andança10 de la christiandad, y que para ministerio de sus reales propósitos y consejos tiene la consulta de escogidíssimos ministros y presidentes y officiales tales en valor, entendimiento, conocimiento de las cosas y tan zelosos del servicio de Su Magestad11, y tan diestros y esperimenta[f. [1v]]dos, que ninguna persona de las demás, por muchas partes que tenga de sciencia y esperiencia, puede llegar a la sombra del menor dellos, quanto más yo que, como tengo confessado, conozco en todo y por todo la insufficiencia de habilidad y auctoridad que hay en mí. [4] Allégase a todo lo de arriba la particular offensión en que un pobre hombre como yo puede incurrir, trattando de cosas que toquen de directo o indirecto al particular o propósito o desseo12 o commodo o designo de los personages a los quales semejantes materias de golpe o de resurtida alcançan, cuya indignación y offensión yo no podría evitar, no pudiendo hablar en una tal razón a gusto de todos. Y puesto que a la obeciencia devida a Su Magestad13 y a su mandado es devida toda posposición de particulares respettos y por mi parte esto tengo professado por título de christiano y criado y vassallo leal de Su Magestad14, con todo esto, es temeridad no considerar y entender todas estas difficultades, que juntas con la insufficiencia propria y con la poca experiencia y auctoridad, pueden estrechar un par mío y tenerlo confuso y más encogido de lo que él15 de suyo sea.

[5] Empero, con todo esto, la primera parte es tam poderosa (siendo considerada según eles devido) que tira tras dessí todos los otros respettos y consideraciones para ser obedecida y seguida simple y llanamente, que es el mandamiento espresso de Su Magestad16, con presupuesto y título de servicio de Dios y suyo, y del bien commún, en cuya satisffación se ha de offrecer y sacrificar toda la voluntad y obra possible con sana intención, sin tener reguardo al successo particular, sino solo a la obeciencia de un príncipe tam pío, justo y vigilante en la vocación que Dios le ha puesto. [6] Y ansí encomendándome a Nuestro Sor que sabe y es entero juez de mis entrañas, y conoce el propósito y voluntad de mi pecho, y la fidelidad y servitud que en él hay acerca del honor y obediencia y reverencia deSu Magestad17 Real, y el desseo que tengo de su prosperidad, diré en esta francamente lo más breve que pudiere lo que yo puedo con mi poca capacidad dezir para satisfazer al mandamiento de Su Magestad18, supplicándole humillmente19reciba en servicio la devoción de mi ánimo en le obedecer, y esta suppla a todas las faltas de habilidad, sufficiencia, consideración, advertencia, frialdad, prolixidad y todas las demás tachas que en mí y en mis razones huviere, que aunque yo reconozco muchas hay muchas más.

[7] Primeramente affirmo a vuestra merced que quando yo en alguna carta mía le significava mis imaginaciones y temores, pensando en la breve ausencia del duque destos Estados, yo no lo escrivía más que para vuestra merced, como la amistad suele forçar a los hombres a que descansen sus fantasías y temores con explicarse con aquellos que bien quieren [f. [2r]] y tienen por amigos discretos y bien intencionados, y no fue mi propósito que vuestra merced mostrara semejante capítulo a Su Magestad20, porque siendo ageno mi ser y officio de tal materia, no tenía por qué ymaginar que llegara la cosa a tal punto; sino como por acá commúnmente ha puesto alteración y temor esta nueva de la salida del duque d’Alva destos Estados tan brevemente como se dezía, y esta alteración hazía hablar a los que algo entienden desta tierra unos con otros, y ha hecho, creo yo, también21 escrivir por allá y por otras partes, también yo, como muchos otros, escriví a vuestra merced aquellos capítulos acerca desto, puesto que, como tengo dicho, ni los otros ni yo entendamos22 lo que conviene, ni tales imaginaciones particulares y exteriores hayan de entrar en cuenta, porque a tenerse respetto a semejantes imaginaciones, nunca havría resolución en los negocios, ni se effettuaría nada con orden. [8] Es cierto que, aunque de Sevilla y de otras partes me escrivían que temían esta ausencia tam breve del duque destos Estados, a persona no he escritto palabra sobre esta materia sino a vuestra merced, y al fin que he declarado y no más. [9] Empero pues a vuestra merced plugo mostrar a Su Magestad23 lo que yo no pensara ni24 quisiera, y Su Magestad25 mandó en nombre de servicio suyo que yo escriviera más largo lo que sentía, comenzaré a escrivirlo encomendándome a Dios y la26 buena gracia de Su Magestad27, debaxo del mismo nombre y propósito que a vuestra merced escriví, que fue de particular ymaginación y recelo mío, y no con otra qualidad ni intención, ni para que se haga más caso dello.

[10] Yo tengo entendido que Dios ha puesto a Su Magestad28 en un tiempo de los más notables que ha havido desde el principio de la Iglesia christiana hasta agora, y le ha encomendado un ministerio de los más importantes y de mayor peso y momento, que por ningún exemplo passado podemos señalar ni comparar; porque no es menos lo que tiene sobre sus hombros que la conservación y sustento de la Iglesia cathólica y su reparo en tiempo que, por su antigüedad y la degeneración de los hombres y siglos, ella estava trabajada y por obra, astucia y diligencia29 grande de Satanás, enemigo de la divina gloria y del bien humano, y por una infinidad de miembros suyos, falsos ministros, y de otra varia y grande potencia mundana, a este propósito del mismo Satanás solicitada por tantas partes, ha sido y es combatida continuamente quanto nunca jamás lo fue esta república christiana cathólica. [11] Porque no fue tanta ni tam peligrosa la batería y contradición y estorvo (según mi parecer) al tiempo de su fundación, quando, por una parte, el judaísmo [f. [2v]] y, por otra, la gentilidad toda la contradezían y espugnavan; y si era tanta la contradición de fuera, era mayor mucho sin comparación la resistencia della y la que por su parte se hazía, que la que agora se haze; lo uno, por ser el edificio nuevo y edificado con mucho spíritu, con grandes milagros y con una doctrina copiossísima e insuperable, y que las piedaspiedras frescas y rezién labradas se travavan y fraguavan unas con otras tenacíssimamente con la fe y la charidad y esperança, que fervía todo esto entonces, y Dios lo prosperava todo como lo yva edificando con tanta conformidad de las partes del mismo edificio, el qual él amava mucho hallando en los suppuestos dél aptitud para ser amados, y los defendía del ímpetu de las potencias exteriores, y si las permittía en alguna parte ser fatigadas, era a propósito de tentación y probación.

[12] Mas en este tiempo va la cosa de otra manera, porque los enemigos exteriores son muchos y más mañosos y diestros que entonces, y son los más dellos ladrones de casa, llenos de toda malicia y de todo cumplimiento de fuerças y ardides, y el capitán y príncipe de las tinieblas tanto más ravioso quanto más lastimado, y tanto más entendido quanto más viejo, y más obstinado también, y tanto más diligente quanto más número de seguida suya halla, y quanto más conocida tiene la flaqueza desta república christiana que, o por la malicia de los tiempos, o por otras causas vee que las piedras muchas dellas hazen vicio y se despegan unas de otras, parte por falta de fe biva y sperança, y la mayor parte por el grande resfriamiento de la charidad y por la innumerable copia de vicios que tienen gastados a los hombres; [13] y por concluirlo en una palabra, bien se entiende la ventaja que haze un edificio nuevo y que se va accrecentando para sustentarlo, a un viejo y por algunas partes caxcado, y que lo van por muchas combatiendo.

[14] Ansí como la edificación de la Iglesia no se pudo hazer ni effettuar en tanta contradición sin particular y manifiesta providencia, assistencia y gracia de Dios, y en esto se vio que era obra suya, en que con tanta resistencia y repugnancia exterior todavía crecía y prosperava, ansí de la misma manera quiere mostrar en este tiempo su mano y poder sustentando su Iglesia entre muy mayor batería que la de entonces, y en tiempo que él permitte que los enemigos le den guerra no solo para probar los fieles y constantes, sino para castigar también y reformar los malos en parte y reformar los que quedaren y conocieren su error y se convirtieren [f. [3r]] a él; y este testimonio de que la obra y sustentación della es de Dios, entonces es más manifiesto quando por menos suppuestos humanos y con menos apparato de lo que el mundo usa, se effettúa, y no por esso se ha de tener menos confiança, sino mayor fe de que Dios quiere hazer obra que se muestre manifestamente30suya.

[15] La persona principal entre todos los príncipes de la tierra que por esperiencia y confessión de todo el mundo tiene Dios puesta para sustentación y defensa de la Iglesia cathólica es el rey don Philippo nuestro sor, porque él solo francamente, como se vee claro, defiende este partido, y todos los otros príncipes que a él se allegan y lo defienden hoy, lo hazen o con sombra y arrimo de Su Magestad31 o con respetto que le tienen; y esto no solo es parecer mío, sino cosa manifiesta, por lo qual la affirmo, y por haverlo ansí oýdo platicar y affirmar en Italia, Francia, Irlanda, Inglaterra, Flandes y la parte de Alemania en que he andado. De manera que a él solo principalmente con el nombre le ha dado Dios la commissión y auctoridad para sustentar y defender la religión cathólica e Iglesia romana, no solamente en las partes de su iurisdición y señorío, sino en las otras donde los príncipes son cathólicos o donde no lo son, y hay parte de cathólicos vassallos, los quales después de Dios tienen puestos los ojos en el rey de España, y con las esperanças que dél tienen se animan a passar la estrecheza32 en que biven. [16] Este es un grande cargo y cuydado que de mano de Dios tiene Su Magestad, allende del que como rey le compete en lo que toca a sus proprios reynos y señoríos, que era y es también grandíssimo según la grandeza de sus Estados y dominios, que del uno y del otro no sabemos exemplo en todos los tiempos passados de la christiandad: el uno, pues, es grandíssimo, que es ser rey de tanta parte del mundo, y el otro mayor, que es tener el cuydado y solicitud de todas las iglesias ansí cathólicas y verdaderas para conservarlas y ampararlas, como sectarias y erradas o yglesias de Satanás, para dessear y procurar de reduzirlas a la unión y verdad. Y para este menester le ha dado Dios una reputación y nombre en la tierra bastantíssimo y de grande calidad, porque es tenido por pientíssimo33, zelosíssimo y34 cuydadossimo y felicíssimo en sus empresas. Todo esto lo tiene bien visto y entendido Su Magestad, y ha pensado en ello más vezes que ningún otro de los suyos, pues lo siente todo cargado sobre sus ombros.

[17] También ha entendido Su Magestad35 que para la administración destos sus cargos le son necessarios ministros y criados leales y diligentes, en los quales Dios, dador de todo bien, [f. [3v]] haya puesto partes y habilidades a propósito de diversos officios que se pueden encargar en el govierno de un cuerpo que tiene tantos miembros, y que ellos, para obediencia de Dios y de su rey y servicio de sus cargos, hayan puesto estudio en las cosas que de su parte deven tener, y están declaradas por la palabra de Dios, que son sabiduría, temor de Dios, verdad y aborrecimiento de avaricia. Porque haviendo semejantes habilidades y qualidades, com pocos haze Dios mucho más que el mundo con multitud de los suyos. [18] Teniendo Su Magestad36 buena copia de tales instrumentos, con la providencia y favor de Dios y con el nombre, auctoridad y reputación de Su Magestad37 y buena diligencia de los tales, no solamente se haze y hará buen effetto con las obras en el lugar donde se trattaren las empresas, sino fuera de allí en otros con sola la fama y respetto se hazen buenos negocios o preparaciones para ellos.

[19] Ministerios hay que se pueden encomendar a ministros nuevos que sean sufficientes y qualificados, y esto es donde hay menos peligro y contradición y mayor obediencia, y donde no se demanda tanto38 reputación quanto execución limpia y diligente del officio, y otros requieren ministros de práttica y esperiencia, y que allende de sus calidades, tengan ganada affección en muchas partes entre los del mismo vando, y reputación en todas las más y entre todos, y los príncipes tienen bien noticia del un género y del otro de personas de que se pueden servir, y en todo género el esperimentado y que tiene conocimiento de los lugares y personas, ingenios, costumbres y humores lleva grande ventaja para jugar el juego limpio y con destreza, y salir bien dél.

[20] Siendo pues a cargo de Su Magestad39 el general govierno de sus Estados y la defensión y protectión de la Iglesia Cathólica, entiendo que los Estados de Flandes tienen calidades para el uno y el otro fin, que por ningún género de riesgo, difficultad, interesse, respetto ni otra consideración humana se deven desamparar ni dexar perder ni cessar de restituirse y confirmarse en el mejor y más próspero estado que sea possible, ansí en lo temporal como en lo spiritual. Y para confirmación desto, de muchas cosas que tengo notadas diré solas dos, pues escrivo a donde todo se entiende y conoce muy mejor de lo que yo, ni quien más que yo entendiere, puede alcançar.

[21] Una causa principalísima es la spiritual, que en40 estos Estados biven y prattican más de dos millones de ánimas, por las quales Jesuchristo vino del cielo a morir [f. [4r]] y comprarlas con precio inextimable de su sangre y vida, y si estos fueran aun gentiles que nunca huvieran entrado en el gremio de la Iglesia, ni fueran sujettos y encargados a Su Magestad41 por hazerles tanto bien quanto era el traerlos a la christiandad, era digna empresa de un tal rey venirlos a ganar por los medios y negocios que sin offensa de42 Dios y conforme a la doctrina christiana se pudieran emplear en la demanda, aunque fuera a mucha costa de hazienda y con riesgo de derramar mucha sangre, no tanto de ellos43 quanto de los que viniessen a ganarlos para Dios y su Iglesia, quanto más siendo sujettos y encargados por Dios y recomendados al cuydado y govierno de Su Magestad44, a quien Dios tan encargadamente ha encomendado y comettido esta empresa, y tanto ha favorecido y favorece en ella. Y siendo christianos y haviendo estado todos en la unión de la iglesia y estando aún los más en ella, es razón conservar los45 unos y reduzir los otros, y deffender que Satanás no enagene del libro de y casa de Dios, con sus astucias y engaños y malas artes, lo que con tanto precio comprado estava dentro de la casa y possessión46 de la Iglesia, que es la heredad de Dios. [22] A esta razón añado que, estando en estos Estados las cosas de la religión en su ser, dellos mana grande utilidad para que en todas las otras partes de Europa los que están en buen punto se conserven, y los otros sean alumbrados y reduzidos, ansí por la frequencia de todas naciones que aquí concurren, que se pueden corregir con el exemplo y conversación que aquí hallaren, y bivir y morir aquí en la fe cathólica, o llevar la dottrina y exemplo de aquí a sus tierras, donde pueden47 hazer más provecho que yendo de otra manera, porque esto es cierto, que la conversación haze grande effetto ansí en lo bueno como en lo malo; y también principalmente por la commodidad que hay aquí de imprimir los libros y de repartirlos por todas las provincias, que en mundo no la hay tal. Y estando la gente cathólica, la doctrina saldrá limpia como al presente por merced de Dios y auctoridad de Su Magestad48 se ha ordenado, y no estando sanos estos Estados corre toda la tierra grandíssimo riesgo de contagión por estas vías que he dicho.

[23] La otra razón por que49 no se deven tener en poco estas tierras es temporal, importantíssima, y no sin mezcla de lo spiritual, como luego declararé, y es que, según la esperiencia y noticia de los tiempos todos, el príncipe de cuya parte está el tráfico y la contratación es señor sobre todos los otros aventajado, y a quien todos los demás tienen respetto y miramiento, porque ni ellos ni sus gentes pueden bien bivir sin el tratto o vendiendo lo que les sobra en sus [f. [4v]] y en sus tierras abunda o comprando lo que les falta para sustentación de la vida humana; y demás desto, donde es el concurso del tratto, está siempre la commodidad de saber quánto passa por toda la tierra y partes della, y la condición de todas las gentes y señoríos y potestades, y la qualidad y facultad de todas ellas, porque siempre hay gentes de todas naciones, y nuevas y relaciones frescas, y esta commodidad en ninguna junta de hombres ni en cortes ni concilios ni otras partes es mayor ni más perpetua que en los públicos commercios; y quánto esto importe para los goviernos del reyno y para los consejos déllos, bien lo entienden los que traen las manos en los negocios de Stado. [24] Pues a lo que yo he visto y a la noticia que tengo de geographía, y a la relación de quantos han andado por el mundo en todo él no hay lugar que más parezca y se prueve ser hecho a propósito de la contrattación humana que son los Estados de Flandes, ansí por el sitio que Dios les50 dio, poniéndolos en medio de toda Europa y en lo más llano de toda ella, con ayre y cielo apto para que lo suffran todas las naciones, ansí de tierras calientes y templadas como frías, ageno de enfermedades agudas y graves, donde la peste no corre de una casa a otra su vezina ni de un lugar a otro, lleno de puertas y de entradas de tierra y agua por todas partes, y travessado de venas de agua para navegarse y trafagarse todos los lugares que en todo este sitio hay, y de lo que en ellos particularmente quiso Dios produzir para ocupar la gente menuda y flaca dellos, a este propósito de mercancía, la más abundante tierra que hay en lo poblado, digo de lino, cuya summa es inmensa. Y en el resto para que las otras tierras tuviessen consorcio y contrato necessario con esta, puesto que abundassen de muchas cosas, puso en la gente desta, habilidad, industria y paciencia para con el artificio adobar y mejorar las cosas de las otras que aquí se comportassen para mejor uso dellas. Y esto es tanto en esta tierra que tengo por cierta relación hecha la summa de lo que vale sola la manifattura que se exercita en estos Estados, y passa sola ella sin la materia en que tratta (que esta no tiene cuento) muchos millares de florines, adelante de quarenta y cinco millones, de los quales me affirma51 que sola Lila y su tierra labra los nueve y más, esto fuera del lino y lienços, que es cosa natural en la tierra. [25] El príncipe que es señor de la tierra donde hay esto no solo tiene la gloria de que tanta gente y tanto ingenio y arte biva debaxo de su govierno, sino que tiene de su parte [f. [5r]] o la devoción o el respetto de todas las otras regiones y potestades, mayormente siendo señor destos Estados un rey tan poderoso y tan respettado como lo es el de España, pues en tiempo que el duque de Borgoña tenía solos estos paýses y la affección de sus vasallos y lealtad en su servicio, todas las naciones cercanas y remotas lo respettavan o temían.

[26] Allende de lo dicho, el sor destos Estados, siendo como es rey de España y de otros muchos señoríos, tiene en las manos la facultad de poner barreras y travas a todos quantos hay, que en alguna parte de sus dominios se le quieran atrever a meter alguna alteración, lo qual es importantíssimo aun en tiempos que todos los señoríos estuviessen conformes en la unión de la fe y religión, para conservar la paz, quánto más en tiempos como los de agora, de tanta dissensión de coraçones y de studios, y tanta turbación de sectas y errores, que todo esto engendra invidias, enemistades, recelos, sospechas y recatos, y si no se attreven a tentar cosas nuevas, es por temor de los lugares que hay, desde los quales podrían derribarlos o jarretarlos al principio o medio de la carrera. Desde estos Estados se pueden hazer tener a raya todas las tierras de Alemania, y se enfrena Francia, y se ata Inglaterra, y no teniéndosse esto o no52 estando siguro, no lo está España de Francia e Inglaterra, ni lo están las cosas de Italia de los comarcanos o naturales della. [27] Y mi parecer es, y no creo me engaño en él, que los sectarios que hay agora por toda Europa y dessean que sus errores y sus ambiciones lo cundan53 todo (dexado por principal presupuesto el socorro de Dios, que sustenta el resto de los cathólicos y no consiente que el mal se estienda por todo) mayor tropieço hallan en estos Estados y sitio y señorío dellos que en todo lo demás que humanamente en sus discursos imaginan. Y esto puedo affirmar por buenas razones y por communicación de algunos buenos hombres, que tengo amigos en todas las tierras que he dicho, devotos y affecionados54 a la corona de Su Magestad55, los quales no me es lícito nombrar por carta. Y por ser esto ansí, ha procurado Satanás por todas vías y ministros de todo género de maldad desencasar estos Estados de la Iglesia cathólica, y de la obediencia y affición del rey de España, y principalmente de cinquenta y quatro años a esta parte ha puesto toda la obra, industria y diligencia possible para effettuar su propósito, y llegó56 a grande punto dél, si Dios por su misericordia y particular providencia en esta parte [f. [5v]] no lo estorvara y atajara57 con la autoridad y cuydado de Su Magestad y con el buen officio de los ministros que para ello escogió y embió.

[28] Tres cosas son las principales que para buen govierno de las repúblicas y prosperidad dellas y buena affección con58 sus príncipes (que es la mayor y más fuerte defensa humana que yo hallo contra todos los insultos exteriores) son necessarias, presuponiendo a todo género la voluntad y favor de Dios, que es el que guarda las provincias y conserva los reynos, y los puede y suele trasmudar conforme a su justo juizio. [29] La primera destas tres es la buena y sana religión, legítima y sanctamente guardada y observada, porque esta concilia la gracia de Dios sobre las repúblicas y trava y conserva la gracia y charidad de unos hombres con otros, y los haze un vínculo invencible. Esta religión se stablesce59, conserva y augmenta con abundancia de sana doctrina y frequencia de exercicios della, y con buen créditto y exemplo de los ministros de la misma religión, cada qual en su orden y grado. [30] La segunda cosa necessaria es la silla firme y franca de la justicia, que sin ningún dolo ni fraude ni particular interesse se deve exercitar legítimamente y en su oportunidad, ansí en lo que toca a lo civil como a lo criminal; porque el devido culto desta virtud destierra las iniurias públicas y particulares, que son vicios aborrecidíssimos de Dios, y que enagenan de su favor los lugares donde ellos reynan, y esta justicia pone paz, igualdad y seguridad en la tierra donde ella está en su grado, y no solamente entre los naturales, sino también a los estrangeros da sossiego y quietud, y los haze affecionar a la tierra y señor dellodella, y planta la prosperidad y buena andança en lo poblado y en lo despoblado. [31] La tercera es la facultad pecuniaria, que los antiguos acertadamente llamaron nervios de la república, porque esta es necessaria en las cosas de la paz para sustentación sufficiente de los ministros della y para las commodidades y ornamentos convenientes públicos y privados, y en tiempo de guerra para un innumerable número de gastos necessarios que en ella se offrecen. Esta pecunia puede estar en tesoro y facultad pública, como es en poder del príncipe y de las ciudades mismas, o en poder de los particulares, como son gente noble, mercadantes, ciudadanos y otros hombres riccos en. La abundancia en60 [ f. [6r]] qualquiera parte de las dos es útil y cómoda para todo evento; empero lo más cierto y más cómmodo para el franco y buen gobierno, y con mayor auctoridad del príncipe es que él tenga razonable o buena copia de moneda juntada por las maneras más fáciles y tolerables a los vasallos, que por el consiguiente será más duradera y perpetua, y que esta facultad esté en la tierra que se ha de governar y se emplee en aquello para que es, porque con tal noticia y evidencia los vassallos suffrirán mejor las contribuciones e imposiciones, y en caso de mayor necessidad ayudarán con lo que tuvieren, estando ellos sobrellevados y bien parados, que de muy buena gana lo darán por el amor que necessariamente han de tener al príncipe que los mantiene en sana religión, en buena justicia y en buen uso de sus familias y haziendas. Y sobre todo es lo mejor que el erario público no sea pobre ni ande alcançado y61 adeudado de gastos, y los vasallos tampoco no estén necessitados ni exhaustos, porque lo uno terná el príncipe mayor auctoridad entre sus vasallos, visto que ellos tienen más necessidad dél que él dellos, y que no les ha de pedir extraordinarios sino en occasiones más importantes a ellos que a él, y lo otro los vezinos, émulos y assechadores ternán mayor respetto viendo que dentro de la tierra tiene el príncipe los ánimos de los súbditos y hazienda suya y dellos bastante para la defender y hostigar a quien les quisiere tocar; y esto todo no se puede encubrir, que ello mismo se pregona, demás de que en todas partes hay espías y reportadores.

[32] Para destrución desta tierra y anihilamiento del bien della, ansí en lo temporal como mucho más en lo spiritual, havía usado nuestro enemigo de tanta diligencia e industria, y mettido tanta obra por mano de muchos y varios ministros, que le tenía con minados los fundamentos a estas tres columnas, de tal manera que a no ser soccorrida de Dios con la auctoridad del rey cathólico y con su consejo y hazienda, y con la buena diligencia de los ministros o ministro que aquí embió, ellas estuvieran totalmente aruynadas, y la república con ellas y todo lo que a esto pertenece, lola qual agora por la bondad de Dios no está sino sustentada, empero aún sobre eventos, que no tienen aún los fundamentos toda su instauración y resarcimiento entero. [33] Primeramente, de cinquenta y tres años a esta parte nunca ha cessado el enemigo de contaminar, gastar y descarnar la religión, introduziendo por varios y espessos62 ministros, unos secretos, otros públicos, más cautelosos, y por descuydos y dissimulaciones [f. [6v]] floxedades o ignorancias de los que devían velar y proveer sobre esto, tantas sectas de perdición, unas pe malas y otras peores, que no se pueden bien contar: luteranos, zuinglianos, anabattistas, calvinistas, adamistas, libertinos, atheístas y otras pestilencias innumerables que han destruydo y apartado de la verdad y del camino de salvación a una inextimable y miserable infinidad de ánimas, en los quales, juntamente con la dissensión y enagenación de la Iglesia cathólica, se pegava de necessidad la desobediencia interior y desamor a su rey y príncipe, lo uno por saber que era de professión contraria a la suya, que es una de las cosas que más aparta a los ánimos y voluntades, y lo otro por temerlo necessariamente, sabiendo ser el mayor estorvo que en esta vida tenían para caminar con la libertad que ellos desseavan, según sus intenciones cada uno. Y este fuego se fue encendiendo poco a poco encubiertamente y llegó a tanto que quando pudo alçar llama, aunque no tanta quanta se mostrara si la libertad que se imaginó o se provó saliera cierta, con todo esto fue tan grande que no se podrá creer, contando della, y los que la vieron no se pueden recordar della sin horror y admiración, y los que tienen zelo del honor de Dios y bien público no pueden trattar della sin grande lástima y dolor de sus ánimos. [34] Juntamente con esto nuestro adversario havía gastado y desbaratado en estos Estados el fundamento de la justicia tanto, quanto jamás yo entiendo por las historias haya estado desbaratado en ninguna república, por desatinada que sea; lo uno porque los ministros públicos todos han bivido y hasta hoy biven de cohechos y dádivas tan abierta y descaradamente que si los negociantes se tardavan o descuydavan en esto, ellos lo demandavan como juro o renta, ansí a la una parte como a la otra, y porque les durasse más el poyo de una causa, hazían ciento y todas immortales e inresolubles; y lo otro porque, en lugar de leyes y derechos, se ha usado y usa de una barbarie endemoniada que llaman ellos costumbres, en las quales no hay entrada ni salida, ni constancia ni uniformidad, no solamente en diversas ciudades y districtos, mas en un mismo districto, en una mesma63 villa, en un mismo año, en un mismo juzgado, ni en un mismo día, de manera que pocos alcançavan buena justicia, y ninguno lo conseguía por tiempo, y muchos [f. [7r]] desperados o cansados la dexavan de seguir, y todos pechavan intolerables cohechos y tributos, y havía mayor agravio y más común en esta parte del que se puede encarecer por ningún excesso de palabras; y esto no solamente enagenava los ánimos de los sectarios, sino también de los cathólicos, porque era la plaga común, y no solo los que lo padecían, sino los que lo entendían (que era público) también se affligían y aborrecían la tierra donde tanto abuso havía.

[35] En lo criminal era tanta la abominación que aquí se usava quanto, siendo confessada por los mismos ministros que la comettían o consentían, se entenderá por la reformación que por mandado y auctoridad de Su Magestad acerca desto ha hecho el duque d’Alva. Es consequente según la verdad de las divinas letras, que esta iniustitia pública tuviesse a Dios muy offendido e ayrado contra esta tierra, y para dexarla de su mano y gracia, si por misericordia suya no diera lugar a que un Moysés y un Phinees64 intercedieran para que Dios no la desportillara y la dexara romper y destroçar de los enemigos y de las bestias salvajes, quiero dezir, si no inspirara en el coraçón del rey y de sus consejeros que interpusiera su auctoridad y officio real, y usara de los ministros, consejos, y obras y provisiones que ha usado y todavía va prosiguiendo.

[36] No menos havía Satanás consumido y dissipado el fundamento y estribo de la tercera columna, que es la pecunia pública y privata65, porque siendo de antes los proprios de los pueblos destos Estados tan grandes que tanto por tanto consideradas las qualidades de la tierra, no les hallo comparación en ninguna parte de que yo tenga noticia, y pudiendo hazer grandes thesoros y erarios públicos para servicio de su príncipe y administración pública y las otras necessidades, vino esto a ser manejado por manos de officiales que lo consumieron y tornaron todo en humo, gastando algunas partes en edificios y cosas que se pudieran escusar o moderar, y a las bueltas desto, consumiendo todo el resto entre ellos mismos en malos reccados, banquetes, combites y otras cosas tales y peores, de manera que se vino todo a destruir, y lo más 66a la mano, y lo más firme a empeñar y enagenar, y para passar adelante con sus approvechamientos o dissipaciones, començaron y prosiguieron en poner maltotas, impusiciones, asisas y otras infinitas exaciones sobre los mantenimientos y bevidas del pueblo, y porque la gente de suyo es affecionada67 a bever y tras desto, [f. [7v]] por la mayor parte expende quanto adquiere, en lugar de con bueno y christiano zelo de charidad y provecho commún buscar modo y orden para esto, buscavan68 e inventavan modos y occasiones para que huviesse más concurso y más frequencia en el bever, y creciesse el vezo y el vicio, con todo lo que desto nace, que es horrible. [37] Y por otra parte los más ricos, ansí naturales como huéspedes de la tierra, a imitación y emulación unos de otros, se desbarataron en excessos de comidas y trasordinariastrasordinarios trages y usages y gastos superfluos y no alabados de máscaras nocturnas y otras cosas tales con que, como por esperiencia en esta tierra se ha visto, la hazienda se arruyna, la charidad se enfría, la honestidad se combate y expugna, las costumbres se corrompen y las personas se apocan y affeminan, y Dios las aborrece a ellas y a sus cosas, y quedan mal vezadas al vicio y sin facultad para cumplirlo a su apetito y sin favor de Dios. De que yo no sé qué se puede sperar sino lo que aquí succedió, que viendo el diablo que ya tenía hartas cartas y mal pintadas, como él las quería, determinó barajarlo todo y jugar abiertamente, y a un tiempo, hallándosse esta tierra contaminada toda de mala doctrina, llena de agravios e injusticias, cargada de vicios y menoscabada de facultad pública y privada, y rebentando de varios humores y appetitos, movió a los que assechavan la tranquillidad pública y tenían o embidia o deslealtad al rey, y ardían de ambición y avaricia, y no podían valerse con las deudas que devían, a que rebolviessen el hato y levantassen al pueblo en odio y desobediencia del príncipe y señor legítimo, a unos con prometer y procurar libertad que ellos llaman de conciencias69, a otros con esperança70 de mejor y más justo govierno y administración de justicia, a otros con que ansí saldrían de sus deudas y empeños, y a otros con que este era el más fácil modo de salir de miseria y pobreza, y dexar el trabajo y cansancio de artesanos y mercenarios, porque o por indución de otros o imaginación propria, ansí fueron indu movidos todos, cada qual según su humor y pretensión. Y llegó la cosa a estado que las eregías y scismas se predicaron públicamente con increíble concurso, y se començaron a alçar y negar la obediencia algunas villas, y ni los magistrados pudieron o no osaron [f. [8r]] o no quisieron resistir al peligro evidente, por lo que ellos se saben y porque se les attrevían los menudos a çaherir en las barbas susus malos officios y ministerios passados; ni, aunque quisieran con ánimo hazer su dever, tenían facultad para ello, porque las rentas públicas estavan perdidas y empeñadas, y los particulares vexados y cansados de pagar y contribuir, y enfadados y enagenados los ánimos por las causas que he significado y otras muchas que no refiero aquí. De manera que fue grande maravilla y singular gracia de Dios no resurtir la cosa en el miserable fin que en España se temió y acá mucho más, y en los vezinos y no bien intencionados se esperó y persuadió que succedería71.

[38] Para lo qual inspiró Dios en Su Magestad el consejo de embiar al duque d’Alva, viendo que la cosa estava del todo rompida y no amenazava menos que sangre y fuego, y se fundava en muchos personages de auctoridad y de ingenio para mal, y que con sus artes tenían parte ganada, parte encantada y embaucada a la mayor parte de la gente (con los quales ningún buen concierto era seguro ni firme, attento que movidos o de su ambición, o del temor y recelo que les havía de quedar, no havían de estar quedos en viendo la suya, y la havían de procurar en lo possible) para que por vía de las armas aquietasse y pacificasse la tierra con toda clemencia, no usándolas contra los que se quisiessen72 reposar, sino contra los rebeldes que llevassen su mal propósito adelante, y destos, castigando los caudillos, auctores y trujamanes; y puesto que esto parecía impossible y no era persuadible en España, Italia, Alemania ni otras partes, y menos en estos mismos Estados, porque los que aquí eran del mejor desseo y sentencia tenían por impossible e inefficaz otro remedio que sola la presencia de Su Magestad73 en estos Estados, para lo qual havía tanta difficultad como allá se sabe, e yo he visto de antes y después que por acá estoy, [39] y al mismo duque le parecía que esto era o impossible o difficultosíssimo, según yo me74 imagino que le devía parecer de razón humana, y no traýa otro estribo en que se affirmar sino la gloria y ayuda de Dios, con la auctoridad y buena causa de Su Magestad75. Con todo esto y lo demás que se puede pensar y dezir, quiso Dios que evidentemente se mostrasse su favor de parte del rey en esta causa, y en defensa de la Iglesia y singular misericordia [f. [8v]] que quiso usar con esta tierra, accettó la elección del duque d’Alva para este negocio, y dio allanados y paccados en pocos días por vía de las armas estos Estados, dándole ganadas una en pos de otra dos batallas gruessas y de gente desesperada y porfiada, tan presto y tan fuera de los exemplos ordinarios que él mismo y los soldados que en ello se hallaron, con ser gente que, con la edad y acostumbrada presunción de la nación española. suelen esta adelantarse contando sus hazañas y valentías, todos confiessan que fue esta manifiesta obra de Dios y que ellos no saben cómo se pudieron vencer aquellas batallas tan presto con tanto estrago de los enemigos, mejor armados y en mejores puestos que ellos, y con tan poco riesgo suyo, y después, haviendo tornado los rebeldes con un poderoso exército a pie o76 a cavallo con intención de salir con la suya o destruyr la tierra, y que como desesperados se devían temer, y como gente de punto y que havían hecho grandes promessas a los suyos y puéstose en theatro del mundo, offreciéndose ellos a una empresa con la qual si no salían, havían de quedar affrentadíssimos, lo salieron ansí, echados a repelones y con pérdida de mucha gente, quedando gastados y perdidos, sin perderse en todos estos riesgos cien soldados de los del rey. [40] Con estos successos y con la opinión que al duque se le accrecentó de buen capitán y zelosíssimo77 ministro de un rey tan poderoso, se cayeron los pensamientos y esperanças a la mayor parte de gente dañada que en estos Estados havía, y se puso freno a los vezinos que estavan a la mira esperando su oportunidad, y se les atajaron los passos a una infinidad de bandidos y fugitivos que están fuera destos78 Estados, con propósito de no tornar a ellos sino para libre uso de sus opiniones y pretensiones antiguas. Y como con esto se juntó el castigo de los más culpados que se pudieron haver auctores79 y entrevenidores de los desmandos passados, cobraron grande temor los que se hallavan con las conciencias algo cargadas, y resollaron y cobraron esperança de sossiego los cathólicos y bien intencionados, y començósse a sossegar la tierra y a menear el tratto y artificio, el qual estuviera hoy muy más adelante, aunque va instaurándose si el demonio no rodeara el embaraço y daño que por parte de Inglaterra vino el año passado, con grande desmán de toda la [f. [9r]] contratación y del commún desta tierra. En este medio y después desto, el duque, por satisfazer como ministro christiano y leal a todas las partes de su officio en que Su Magestad le mandava servir, entró de veras a entender la orden que havía en estas res públicas80, y aunque tenía noticia de los abusos por las vezes que aquí havía estado, entiendo que nunca temió havría tanto mal como halló.

[41] Uno de los grandes y acertados consejos y acuerdos que Su Magestad81 tuvo para la buena administración de lo de aquí fue ordenar y criar un Consejo que estuviesse al lado del governador, que acá llaman Consejo de Trubles, porque por la auctoridad y diligencia y vigilancia deste Consejo no solamente en las cosas criminales destas trublas ha havido libre y cumplido despacho, mas con buena maña se han venido y alcançado a reconocer todas las órdenes y desórdenes de todos los estados y los ministros y ministerios dellos en criminal y civil, y se les82 ha puesto a todos grande respetto y recatto con la auctoridad y superintendencia deste Consejo, y esta auctoridad ha alcançado a los estados y braços ansí ecclesísticosecclesiásticos como seglares, y en todas suertes de causas y materias o de govierno y justicia o de hazienda, de todo lo qual Su Magestad83 terná buena noticia ya. [42] Desde aquel puesto se ha podido bien ver qué estado tienen todas84 las cosas y de qué pie coxquean85 los ministros dellas en general y particular, y perpetuándose este Consejo con las personas que para él convendrán, Su Magestad86 y su governador ternán las riendas en las manos de todos los carros en que caminan todos los demás magistrados para con consejo y oportunidad templarlo todo según87 Dios y Justicia. [43] Con esta ayuda añadida a su buen cuydado y desseo, y encomendándosse a Dios a sí y a todo lo que toca a88 servicio de Su Magestad89 y de la del rey, vino el duque a descubrir la Babilonia de los abusos que por todas partes havía por esta tierra en todos géneros de administraciones de govierno, justicia y hazienda, y trattó de querer reformarlo, conociendo que esto era lo que más dañava la tierra y la enagenava de Dios y del rey. [44] Yo, el año primero que aquí vine, entendí parte destas cosas, advertiendo90 a algunas que no podía huyr la noticia dellas por ser públicas, y siendo avisado de otras por personas que, o91 simplemente o por descansar contando los aggravios, me lo referían, y me maravillava cómo era possible que esta república durasse tanto en [f. [9v]] tan grande confusión.

[45] Tornando a mi propósito, el duque halló esto todo muy estragado92y la opportunidad del tiempo buena, porque con las vittorias passadas y con la justicia y castigos executados todo el mundo le tenía respetto, y ninguno se osava abiertamente menear contra el servicio de Su Magestad93, puesto que los que tenían las manos en la massa de la república les pesava y ha pesado mucho de tener sobre sí quien tanto se las entienda, mayormente estando ciertos que no se podía corromper ni descantillar con las herramientaslos golpes que en España dizen que quebrantan peñas, de que ellos, a sus tiempos y quando haze a su propósito, suelen ser grandes artífices. [46] Y según lo que yo tengo visto por esperiencia, y lo que el duque y otras personas que bien lo entienden me han certificado, el pueblo, ciudadanos, paesanos94, mercadantes, artesanos, y toda la demás gente que no está constituyda en magistrado ni auctoridad, son dóciles y fáciles de guiar a qualquiera parte, como tuvieren los que llevan la dança, bien o mal intencionados, y por tanto fueron tan fáciles de engañar por los seduttores. Y ansí muchos dellos se han fácilmente reduzido por el perdón general con pocos otros medios de los que en tal caso se acostumbran y requieren. Empero los guiones de todas las partes y ministros de los officios están tan dañados y ostinados en su uso antiguo de buscar su particular y opprimir a los demás, y en todo lo que a esto se allega, que la conquista y reformación destos tuve yo siempre por muy más difficultosa que la de los otros con las armas y muchos más que fueran. Y ansí lo entendió el duque luego que entró a adobar los negocios. Y para defenderse o defender sus pretensiones tienen grande unión y conformidad los unos con los otros, y grandes mañas y mucho estudio, como lo suelen hazer los hombres que emplean todos a una sus ingenios en una materia, y más si es mala y deste siglo, que son los hijos dél más prudentes que los hijos de la luz. [47] Ya se hazen ignorantes e incapazes de entender lo que se les dize, ya ponen inconvenientes inimaginables, horas95 procuran ellos que los haya, ya cansan con llevar las cosas de espacio y hazerse tontos y olvidadizos, otras vezes despuntan de agudos, y secretamente se aperciben y avisan unos a otros, desde el general hasta el particular, para escusarse los unos con el escánda[f. [10r]]lo de los otros, y ellos son summos artífices destos escándalos, porque el mayor, después que no le han valido todas otras mañas, haze y tratta con el inferior official inmediato a él que ponga de nuevo dificultades o las procure, y aquel induze a otro y este a los demás, y ansí quando parece que está la máchina para mover y no hay que concertar más, remanecen cient traviessas donde no se pensavan, que detienen el curso de los negocios; y hay tanto desto que no es possible creerse ni aun contarse cómo ello es, si no es meneando96 en presencia qualquiera materia destas, y en estos medios por sus ministros escandalizan al pueblo crédulo y procuran ponerlo mal con el rey y con el governador y sus officiales, pintándoles las cosas al revés de lo que son o muy más graves, y dándoles a entender que son suiectiones nuevas contrarias a la libertad de la tierra y a sus privilegios, y que son conquistas y oppressiones y palliada Inquisición. [48] Y luego se siente el ruydo y la murmuración por las casas y calles (porque el vulgo desta tierra es muy suelto en hablar lo que quiere o por el poco entendimiento vulgar o por antigua costumbre o a semejança de quando están beodos) y no se oye menos que libertad, oppressiones, suiettiones, tyrannías, y otros vocablos ansí invidiosos y escandalosíssimos, y dezir que no se ha de consentir, y que se ha de despoblar la tierra, y que ellos no merecieron estas oppressiones y que los que peccaron en lo passado son absentes o muertos. Y por otra parte claman privilegios, acuerdos, ioyosas97 entradas. Y desto todo hay una infinita summa de embaraços que por parte de los ministros se ponen quando se quiere corregir qualquiera ministerio o instituir qualquiera cosa de nuevo que toque al servicio de Dios, del rey o al98 bien público. Que, como he dicho, de mucho tiempo tienen estos officiales conocido ansí el pueblo para saber los modos de escandalizarlo, como estudiadas sus mañas y artes para estorvar qualquiera cosa que sea contra sus pretensiones y modos de proceder. [49] Quando últimamente vienen o convencidos o induzidos a poner en effetto alguna cosa tal, inventan los medios que sean más difficultosos, más odiosos al pueblo, más flacos o más ridículos, porque errándosse y no pudiendo perpetuarse, salgan ellos con la suya. Sería nunca acabar trattar desto, porque no tiene fin, y entiendo que Su Magestad99 y los de100 su Consejo tienen bastantíssima noticia de todo ello.

[50] Para remedio desto y para contraminar estos ingenios y poder hazer lo que convenga al servicio de Dios y del príncipe y bien commún, son necessarias principalmente [f. [10v]] (después de la oración y encomendarlo a Dios) dos cosas: la una es tener conocidas y alcançadas la trettas que estos suelen usar para ganar el juego o hazerlo maña, que son, como digo, muchas y cada día se accrecientan; y la otra es tenerlos sugettos siempre con auctoridad y constancia, porque ninguna otra cosa los rinde al fin sino el respetto, recelo o temor, no la razón, no la blandura o el trattarlos por vía de nobleza, ni otros medios loables y desseables con que los hombres se suelen mover, y, lo que más es, no la beneficencia, porque yo creo que en lo descubierto de la tierra no hay gente más interessada para sus particulares, ni de más corto, frío y poco durable aggradecimiento que los de aquí, hablando en general de grandes y menores (excettuando algunos particulares que también aquí, como en todas partes, los hay de más aventajada consideración). [51] Finalmente lo que yo entiendo es más bastante para domarlos y atraherlos a lo bueno es la auctoridad y nombre del rey, con una severidad y101 firmeza o natural o bien dissimulada en el ministro y102 governador, reglado todo esto con la equidad, razón y buen propósito de mejorar o corregir las cosas, y paciencia para suffrirles y esperarles sus deslizamientos y corcobos, y para hazerles corregir lo que mal ordenaren, y buen juizio para pensarlo, forjarlo y limarlo todo.

[52] Por el mes de agosto que passó, al fin dél hizo un año que hablando yo con el duque d’Alva a solas en San Miguel desta villa, y dando muchas gracias a Dios, que havía puesto en tan buen ser las cosas de la guerra, y que lo que tocava a la execución de103 justicia exemplar estava también casi acabado, vinimos104 a trattar del assiento de las cosas públicas y de paz tan necessario105 en esta tierra, y diziendo yo al duque que quanto antes se havía hecho en guerra, justicia etcétera106, no era más que abrir el camino para assentar estotro, y él me respondió que lo entendía assí, y por su gracia y como a criado de Su Magestad107 que él me tenía por leal y bien intencionado, y desseoso del bien público, me refirió las cosas que tenía entendidas ser necessarias para el provecho commún y servicio de Su Magestad108, ansí en lo que toca a la reformación de la justicia criminal y civil, como en lo de la dottrina y religión, [f. [11r]] y también lo de la hazienda. [53] Viendo yo que tam bién tenía conocidas las cabeças de todo este govierno, y la auctoridad y respetto en que estava con los bien intencionados y el temor que le tenían los contrarios, le suppliqué que, encomendándosse a Dios, pusiesse manos en la obra y procurasse poner en studio y effecto lo que tanto cumplía y tanto se devía al officio y cargo en que Su Magestad109 aquí le tenía. Respondióme que era cosa de mucho tiempo y de más fuerças y salud que la suya, porque passava de sesenta y dos años y con enfermedades, y que havía muchos con que combatir y repugnantíssimos. Yo le repliqué que Dios havía hecho las cosas de antes en menos tiempo y con menores difficultades de las que él pensara110 ni persona ninguna, y esto se havía hecho con la auctoridad del rey y con su ministerio, que el mismo Dios le facilitaría en espedición y abbreviaría en tiempo el concierto de cosas tam buenas y útiles. Díxome que él daría razón y noticia dello todo a Su Magestad111 para que con su auctoridad y ministros lo mandasse proveer, y declaróme que tenía pedida o quería pedir (que no me acuerdo bien quál destas palabras fue) licencia para tornarse a España. Yo le dixe que, si tuviera mi desseo y voto alguna efficacia, yo le estorvara por todos los ruegos y medios possibles que no pidiera tal licencia por entonces, y supplicara a Su Magestad112 que no se la diera, aunque se la pidiera. Díxome que él no quería holgar, sino servir en todo lo que pudiesse, mas que aquí sirviessen otros (yo no sé si él tenía algún otro respetto o motivo, ni refiero más de lo que passó entre Su Excelencia y mí). Porfiando yo todavía con mi desseo en la dissuasión, sentí que se havía desabrido o entristecido, porque me dixo que vía yo no tenía consideración a su edad y trabajos passados y presentes, y a113 que era ya114 tiempo de recogerse a donde de más cerca dispusiesse a su casa y cosas en que los de su edad es razón que entiendan, a lo qual respondí con la mayor modestia que pude estándome todavía en mi desseo y opinión, y declarándoselo ansí. [54] Y aunque oýa después que pedía licencia, nunca entendí que se la diera Su Magestad hasta que tuviera assentado lo que aquí convenía, y mayormente viendo que se yva ordenando la reformación de la justicia criminal, cómo ha salido la reformación y la expurgación de los libros y doctrina115, librerías públicas y particulares, y emprentas e impressores116, en el qual ministerio entendía yo. Y viendo que Dios lo encaminava y allanava todo, aunque con difficultades, empero que se vía clara[f. [11v]]mente que la voluntad y mano de Dios andava en todo ello, porque ya lo que a mí tocava está casi todo effettuado. [55] Agora, después que la Magestad 117 de la reyna nuestra señora, que Dios prospere, partió destos Estados, como luego de a pocos días se sonó la salida del duque d’Alva dellos, y antes que se declarara successor, y después también, vi118 manifiestamente turbadas las cosas y las gentes, cada119 uno según sus pretensiones, porque los que bien entendían las cosas y consideravan el successo dellas, tenían y tienen temor de la salida tam breve del duque; los que por otras intenciones le tienen respetto y lo sienten por tropieço dellas se holgavan con la nueva, entendiendo que no podría venir quien tam presto ni con tanto curso llevasse adelante las cosas que yvan ya encaminadas o endereçadas a contrarios fines de los que ellos pretendían. Porque (como es verisímil120 de pensar) qualquiera successor, o por soler ansí ser las cosas entre los hombres, o querrá andar121 por otro camino y122 por otros medios, por no parecer discípulo del predecessor, o ya que quiera jugar el juego como estava entablado, por las mismas pieças y reglas, primero que venga a conocer las cosas y las personas y enterarse en todo, passarán un par de años y más los que pudieren alargar los que tanto dessean que no se haga sino lo que ellos quieren, y entretanto «fiet aliquid spero», como dezía el cómico, mayormente quellos no se durmirán, ni123 el adversario que no duerme dexará de los solicitar. Y ansí vi que luego començaron a meter requestas para la dilación de la execución de los placartes tocantes a lo criminal, y a poner dilayes en otras cosas importantes y desbaratar con malos medios y decretos otras ordenanças que estavan ya determinadas, y a124 hazer dificultosa y corta la pecunia presente, y poner flaquezas y malas invenciones en la ordenación de los pechos y contribuciones que se instituya125 para lo venidero. [56] Haviendo tanta turbación por todas partes, no pude yo dexar de turbarme, y recelar lo que recelo, y aun me temí que desde luego affloxaran126 todos mucho más y perdieran al duque todo respetto, porque ya sé qué cosa es populacho quando entiende que un corregidor entra y otro se va, y conozco ansimismo este populacho y los vientos que le soplan. Yo suppliqué al duque no affloxasse127 ni diesse lugar a dilayes en la execución de la reformación criminal, y dixo que él haría lo possible, y ansí lo ha hecho, aunque al principio todos tiravan de la cuerda para hazérsela soltar. Y de aquí se puede entender quánto es el respetto que le han tenido, [f. [12r]] pues que no se han attrevido a perdérselo del todo. Y al principio bien entendí se començavan a assomar, sino que con no descomponerse el duque y con ver que no se apressurava la venida del successor, se atajaron. [57] Al presente (para dezir libremente lo que siento) me parece que el duque, como quien está sobre un pie, no restriba mucho en cosas que podrían moverse adelante con auctoridad y constancia, salvo en lo de la religión, que en estas no affloxa128 en un punto, y que los que129 de la otra parte attienden a llevar la máchina hazia130 su propósito, ya que no passan adelante, sustentan a hombro junto porque no se la reçaguen, porque en ninguna manera pueden tragar este bocado de ser mandados y obligados del rey, sino lo que ellos solían y como acostumbraban dar a entender al rey que les era obligado, y cada día le podían obligar de nuevo. Y entiendo que este brío les es antiguo desde que se crió aquí el emperador Carlo, nuestro sor, que Dios tiene, que como estuvo como pupillo y governava sus cosas por ellos, y después las reynas y governadoras que aquí han estado no han salido ni sabido adelante de lo que ellos mostravan, y eran governadores ellos en quanto al manejar de los negocios en todo género, parecíales que qualquiera merced que se les hazía no hera merced sino deuda y paga, y no entera. Y como veen que agora se entonan las cosas por otros tenores131, tienen por terrible el dexar su punto viejo y trabajan lo possible por sustentarlo.

[58] Es132 mayor cosa que se puede pensar el haverse llegado los negocios al punto y lugar en que están, y es manifiesta obra de Dios y no de los hombres. Porque yo tengo hecho esta consideración: que si esta provincia estuviera despoblada totalmente de gente, y no tuviera otra cosa sino las casas y edificios y heredades, y partieran de España mill naos cargadas de gente, con quinientas mill ánimas y un general y governador con auctoridad y en servicio de Su Magestad, todos de una conformidad en todo género de obediencia y con un ánimo y desseo de poblar y accrecentar esta tierra, y desembarcaran prósperamente en Gelanda y en estos puertos, y sin tener contradición ni estorvo de dentro ni de fuera de la tierra, començaran a assentarse y poner en effetto su intento, no puedo entender que, por mucho consejo y grande acuerdo y diligencia que en ello se pusiera, huviera bastante espacio en doze años para poner las cosas en orden y reduzirlas no digo aun a entera forma, sino a apparente sombra de república, porque para dar orden y traça a las cosas de la religión, a las de policía y [f. [12v]] justicia, a las cosas de hazienda, a los ministros y ministerios, annexidades y dependencias dellas, yo no sabría bien tassar el tiempo que para esto era necessario; si no, véase por lo de las Indias, que son passados ochenta años y no está aún assentado en forma de república bien ordenada, con haverse puesto en ello el consejo y obra possible. [59] Pues quien vee en estos Estados, donde hay una inmensa confusión y variedad de naciones, ingenios, humores, voluntades, que toda la parte mayor desta turba desseava y procurava la total ruyna de los Estados, unos a sabiendas y otros ignorantemente, y todos a porfía quién derribaría más parte, y por lo menos estava la metad133 y aun las tres partes derribado, y no pretendían menos que mudar del todo estado y obediencia y jurisdición y religión y manera de bivir, y tenían dentro grande auctoridad de personas que attizavan este incendio y en torno134 de la provincia muchos vientos que lo soplavan, y haverse este mal tan grande atajado y curado la mayor parte dél, de manera que la enferma o casi desesperada república haya llegado al punto en que está, sinosi no del todo convalescida, al menos fuera del manifiesto peligro, y que se sustenta en pie y anda y camina, y va cada día mejorando con la cura que se le ha hecho, y se confirmará con ella misma prosiguida, pues es evidente el provecho que hasta agora se ha hecho con ella, y todo esto se ha effettuado en spacio de tres años, poniendo en orden lo ecclesiástico y lo seglar, manifiesto es ser ésta obra de Dios y que ha Él135 mostrado aggradarle se effettúe por los medios y ministerios que por parte y auctoridad hasta agora se han puesto.

[60] Y porque de lo que resta por concluir devo también dezir mi parecer brevemente, aunque pudiera alagarme más en estas materias, entiendo que lo que agora es necessario procurar muy deveras es la total instauración de la buena religión y la reformación de la justicia y el assiento de la hazienda con la mayor facilidad y menos grave carga en el pueblo que ser pueda, porque estas tres cosas conservarán la gente en gracia y favor de Dios y en affección a Su Magestad y en prosperidad y buena compañía unos con otros.

[61] La más cierta y más efficaz manera de instaurar la religión es constituir buenos ministros de la doctrina christiana, no solamente virtuosos y de buen exemplo de vida [f. [13r]] mas que allende desto sean doctos y muy doctos, y bien intencionados y de buen ánimo para trabajar. Porque el mayor remedio contra la falsedad es la verdad, y contra la mala disciplina es la buena dottrina, y hase de curar el mal por los oýdos por donde entró, si se pretende que las ovejas del todo sanen. Empero al presente no hay en esta tierra tanta commodidad como era menester para este effetto, porque para la grandeza de la miesse hay pequeña copia de obreros que tengan las partes que se requieren, y los que hay y ha havido más escogidos no pueden henchir los vazíos, por ser la tierra grande más en población que en sitio, y el resto fuera destos son gente136 de pocas partes y fría137, que muy poco pueden approvechar; los buenos que entiendo se pueden hallar están casi todos empleados y quedan muchas plaças vacas,138 digo que carecen de sufficientes ministros, aunque hay en ellas quien las occupe, mas con poco frutto. [62] Para reparo y assiento desta parte puede Su Magestad139 ordenar y proveer algunos medios con que la copia vaya creciendo. En el entretanto y siempre para que, si algún mal hay encubierto, no se descubra, o si se descubriere se atage y cauterize, porque no cunda, es necessario el orden que está dado con los placartes y execución diligente de la justicia, el qual seguido como deve seguirse es de mucha importancia para la sustentación de la tranquilidad presente.

[63] La reformación de la justicia civil, si se haze conforme a la que está hecha en lo criminal, y lo uno y lo otro se pone en oportuna execución, es la total salud de la república en esta parte, y bien tiene entendidos el duque d’Alva los medios para effettuarse esto, y si con la auctoridad franca y bastante de Su Magestad140 él quiere insistir en ello, cosa es que espero dentro de un año será concluyda. Y una de las cosas que para esto es necessaria es tener rendidos o ligados o obligados los magistrados y ministros que antes han sido y agora son, porque la mayor o total resistencia está en ellos; y para esto fue acertadíssimo acuerdo el de Su Magestad141 en excettuarlos del perdón general, porque, con sentirse142 cargados y no hallarse perdonados ni libres, no se attreverán a tanto como harían viendo que de lo passado no se les demandará cuenta; y a quanto entiendo ellos por acá hazen grande instancia y diligencia por estar fuera desta red. [64] Empero yo no sería de parecer que se les hiziesse mal ni daño, conforme [f. [13v]] a lo que por la divina misericordia y por la clemencia de Su Magestad143 se ha pratticado hasta agora, mas tampoco entiendo se les devría remittir esta traílla que tienen a los pies, porque si se les antojasse, contra razón y buen servicio de Dios y del rey, dar corcobos, huviesse siempre commodidad de reprimirlos.

[65] Queda también el assiento de la hazienda, para el qual entiendo que el duque ha hallado traças bien acertadas, no solo para que a Su Magestad144 se le perpetúe la contribución ordinaria que se ha concedido, sino también para que las villas se desempeñen y liberten y moderen, y dispongan bien sus rentas, y el pueblo se descargue y libre de las assissas y maltotes que con grande pesadumbre y, según entiendo, con impossibilidad de suffrirse y tolerarse pagan sobre la comida y bevida, y sobre las cosas que le son más diffíciles y de menos utilidad para el servicio de Su Magestad145 y de más146 confusión y oscuridad para ser entendidas, sinosi no es de los de finanças, que hazen por estas vías sus negocios más a propósito suyo que del bien común o servicio del rey, de la qual gente yo no sé qué dezir más, sino que la tengo por un bosque entricadíssimo147 de fieras indómitas y astutas.

[66] Estas y otras consideraciones que he tenido, que mejor se entenderán sin mis letras, porque parte son públicas a todos y parte se refieren por mejores advertencias que las mías, me han movido a dessear que Su Magestad148 no diesse licencia al duque d’Alva para salir de aquí hasta tanto que compusiesse lo que resta de lo que tiene entendido y començado, lo qual se podría hazer con el favor de Dios en un año, que no es mucha la dilación de su desseo o propósito; y dexando hecho esto, Su Magestad149 poniendo aquí governador español (que entiendo de otra nación no cumple) puede facíllimamente150 desde España governar estos Estados por los derechos y consejos de España o con poca differencia desto, con aviso y persuasión que tengo en mí que, si huviesse invasión de guerra civil o de fuera, no estando las cosas de dentro bien instauradas, sería no sé si impossible, humanamente hablando, por lo menos en extremo difficultoso, poderse remediar y defender sin la personal presencia de Su Magestad151, cuya real corona y vida Nuestro Sor prospere en toda felicidad, como este su criado lo dessea y supplica152. [f. [14r]]

[67] Hame parecido bastará lo hasta aquí escritto para significar mis concettos, y aún me persuado que he sido prolixo, principalmente con vuestra merced, que tiene entera y clara153 noticia de todo, a quien supplico me perdone y eche a buena parte qualquiera yerro mío en esta materia, y no diffina con otro nombre las faltas que hallare, porque los yerros yo los reconoceré, mas otra culpa en mi intención sabe Dios que no la hay. [68] Y desto reportará vuestra merced a Su Magestad154 la parte de que entendiere será más servido.

[69] La Divina dé a vuestra merced aquello que más cómmodo le sea para conseguir el summo bien. En Anvers, 5 de febrero. 1571. Besa las manos de vuestra merced, su servidor affeccionadíssimo,
Benito Arias Montano تلميد 155
Al Illustre señor mi señor Gabriel de Çayas, secretario de Stados de Su Magt. y de su Consejo. En corte. posterior pars.] O, E2; omisit (E1)
Anvers. A Çayas. El doctor Arias Montano a V de hebrero 1571. Recibida a X de março] O, E2; omisit (E1)
XXVIII de deziembre] O, E2; 28 de diciembre (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; Su Majestad (E1)
commissión] O, E2; misión (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
buena andança] O, E2; buenandanza (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
o desseo] O, E2; omisit (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
él] O, E2; omisit (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
humillmente] O, E2; humildemente (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
creo yo, también] O, E2; creo yo también, (E1)
entendamos] O, E2; entendemos (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
ni] O, E2; omisit (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
y la] O, E2; y a la (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
diligencia] O, E2; deligencia (E1)
manifestamente] O, E2; manifiestamente (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
estrecheza] O, E2; estrechura (E1)
pientíssimo] O, E2; fuertísimo (E1)
y] O, E2; omisit (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
tanto] O, E2; tanta (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
en] O, E2; omisit (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M. (E1)
de] O, E2; a (E1)
de ellos] O, E2; dellos (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
conservar los] O, E2; conservarlos (E1)
possessión] O, E1; posición (E1)
pueden] O, E2; puedan (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
por que] O, E2; porque (E1)
les] O, E2; los (E1)
affirma] O, E2; affirman (E1)
o no] O, E2; otro (E1)
cundan] O, E2; aniden (E1)
affecionados] O, E2; aficionados (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
llegó] O, E2; llegara (E1)
estorvara y atajara] O, E2; estorbará y atajará (E1)
con] O, E1; a (E2)
stablesce] O; establece (E1, E2)
riccos en. La abundancia en] O, E2; ricos en la abundancia. En (E1)
y] O, E2; ni (E1)
espessos] O, E2; expuestos (E1)
mesma] O, E2; misma (E1)
Phinees] O, E2; omisit (E1)
privata] O, E2; privada (E1)
destruir, y lo más ] O, E2; destruir, y lo más (E1)
affecionada] O, E2; aficionada (E1)
orden para esto, buscavan] O, E2; orden, para esto buscaban (E1)
conciencias] O, E2; consciencias (E1)
esperança] O, E2; esperanzas (E1)
succedería] O, E2; sucediera (E2)
quisiessen] O, E2; quisieren (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
me] O, E2; omisit (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
o] O, E2; u (E1)
zelosíssimo] O, E2; de zelosíssimo (E1)
destos] O, E2; de los (E1)
haver auctores] O, E2; haver, auctores (E1)
res públicas] O, E2; repúbicas (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
les] O, E2; le (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
todas] O, E2; omisit (E1)
coxquean] O, E2; cojean (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
según] O, E2; sigún (E1)
a] O, E2; al (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
advertiendo] O, E2; advirtiendo (E1)
o] O, E2; omisit (E1)
estragado] O, E2; extragado (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
paesanos] O, E2; paisanos (E1)
inimaginables, horas] O, E2; inmaginables; ora (E1)
meneando] O, E2; metiendo (E1)
ioyosas] O, E2; omisit (E1)
al] O, E2; del (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
de] O, E2; del (E1)
y] O, E2; o (E1)
y] O, E2; o (E1)
de] O, E2; de su (E1)
vinimos] O; venimos (E1, E2)
necessario] O, E2; necesaria (E1)
etcétera] O, E2; etc. (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
pensara] O, E2; pensaba (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
y a] O; ya (E1, E2)
ya] O, E2; omisit (E1)
doctrina] O, E2; doctrinas (E1)
impressores] O; impresores (E1, E2)
Magt. ] O, E2; majestad (E1)
también, vi] O, E2; también vi (E1)
cada] O, E2; cado (E1)
verisímil] O, E2; verosímil (E1)
andar] O, E2; andando (E1)
y] O, E2; o (E1)
durmirán, ni] O, E2; dormirán y (E1)
a] O, E2; omisit (E1)
instituya] O, E2; instituían (E1)
affloxaran] O; aflojaran (E1); ; afloxaran (E2)
affloxasse] O; aflojase (E1); ; afloxasse (E2)
affloxa] O; afloja (E1); ; afloxa (E2)
que] O, E2; omisit (E1)
hazia] O; hacia (E1, E2)
tenores] O, E2; señores (E1)
Es] O, E2; y es (E1)
metad] O, E2; mitad (E1)
en torno] O, E2; estorbo (E1)
ha Él] O, E2; él ha (E1)
gente] O, E2; gentes (E1)
fría] O, E2; frías (E1)
vacas,] O, E2; post vacas imum punctum posuit (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
con sentirse] O, E2; consentirse (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
de más] O, E2; demás (E1)
entricadíssimo] O, E2; entrincadísimo (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
facíllimamente] O, E2; fácilmente (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
lo dessea y supplica] O, E2; desea y le suplica (E1)
clara] O, E2; darña (E1)
S. Magt.] O, E2; S. M.d (E1)
تلميد ] O, E2; omisit (E1)
Revuelta de los Países Bajos. La Batalla de Heiligerlee (1568) pintada por Frans Hogenberg (1535-1590). Wikipedia Commons.
TEXT AND NOTES (WITHOUT VISUALIZATION OF XML-TEI MARKUP) La correspondencia de Benito Arias Montano: edición crítica digital — Benito Arias Montano (Amberes) a Gabriel de Zayas (Madrid) – 5 de febrero de 1571


[Sobrescrito:]
Al illustre señor mi señor Gabriel de Çayas, secretario de Stados de Su Magestad y de su Consejo. En Corte. posterior pars.
[Anotado por otra mano, en el margen, con escritura transversal:]
Anvers. A Çayas. El doctor Arias Montano a V de hebrero 1571. Recibida a X de março.
Illustre señor:

[1] En un capítulo de la que vuestra merced me escrivió a XXVIII de deziembre me manda de parte de Su Magestad y con affirmación de su servicio que yo escriva franca, libre y abiertamente y bien largo todo lo que siento conviene al servicio de Dios y de Su Magestad y al bien y tranquillidad de esta provincia.1 [2] Del qual mandamiento yo me he hallado muy appretado por muchas partes, y la primera es porque, como leal vasallo de Su Magestad y obligadíssimo criado suyo, soy obligado a obedecer y cumplir todo lo que me mandare, mayormente en nombre de servicio de Dios y suyo, y del bien público de la christiandad. La otra es mi insufficiencia e inhabilidad y poca commodidad y menos auctoridad para esto y para qualquiera otra cosa de importancia,2 porque allende que yo reconozco bien lo poco que alcanço de mío en cosas semejantes, he estado tan occupado el tiempo todo que he residido en esta tierra en lo que toca a la expedición y execución del mandado a que vine acerca de la impressión de la Biblia cathólica, que no he tenido espacio para attender con algún detenimiento a las cosas públicas ni particulares de esta tierra, como lo he hecho en otras que he andado, en las quales gustava de conocer la qualidad de la región y los ingenios y costumbres de los naturales y, huéspedes della. Aquí he tenido todos los días onze horas de occupación en estudiar, leer y escrivir lo que hazía al propósito de mi commissión, y si algo me quedava de tiempo, lo ponía y pongo en las otras cosas que por servicio de Dios y de Su Magestad el duque aquí me ha mandado,3 de las quales por ventura significaré algo en esta antes que la concluya. [3] Allende desto, sé yo bien que Su Magestad cathólica, por el buen juyzio y spíritu de que Dios lo ha dotado para govierno de sus pueblos, tiene entendimiento y consejo justo y acertado, al qual yo no puedo servir más que con la oración y buen desseo, supplicando a Nuestro Señor favorezca y prospere sus designos para gloria de su sancto nombre y buena andança de la christiandad, y que para ministerio de sus reales propósitos y consejos tiene la consulta de escogidíssimos ministros y presidentes y officiales tales en valor, entendimiento, conocimiento de las cosas y tan zelosos del servicio de Su Magestad, y tan diestros y esperimenta[f. [1v]]dos, que ninguna persona de las demás, por muchas partes que tenga de sciencia y esperiencia, puede llegar a la sombra del menor dellos,4 quanto más yo que, como tengo confessado, conozco en todo y por todo la insufficiencia de habilidad y auctoridad que hay en mí. [4] Allégase a todo lo de arriba la particular offensión en que un pobre hombre como yo puede incurrir, trattando de cosas que toquen de directo o indirecto al particular o propósito o desseo o commodo o designo de los personages a los quales semejantes materias de golpe o de resurtida alcançan, cuya indignación y offensión yo no podría evitar, no pudiendo hablar en una tal razón a gusto de todos. Y puesto que a la obeciencia devida a Su Magestad y a su mandado es devida toda posposición de particulares respettos y por mi parte esto tengo professado por título de christiano y criado y vassallo leal de Su Magestad, con todo esto, es temeridad no considerar y entender todas estas difficultades, que juntas con la insufficiencia propria y con la poca experiencia y auctoridad, pueden estrechar un par mío y tenerlo confuso y más encogido de lo que él de suyo sea.

[5] Empero, con todo esto, la primera parte es tam poderosa (siendo considerada según es devido) que tira tras dessí todos los otros respettos y consideraciones para ser obedecida y seguida simple y llanamente, que es el mandamiento espresso de Su Magestad, con presupuesto y título de servicio de Dios y suyo, y del bien commún, en cuya satisffación se ha de offrecer y sacrificar toda la voluntad y obra possible con sana intención, sin tener reguardo al successo particular, sino solo a la obeciencia de un príncipe tam pío, justo y vigilante en la vocación que Dios le ha puesto. [6] Y ansí encomendándome a Nuestro Señor que sabe y es entero juez de mis entrañas, y conoce el propósito y voluntad de mi pecho, y la fidelidad y servitud que en él hay acerca del honor y obediencia y reverencia de Su Magestad Real, y el desseo que tengo de su prosperidad, diré en esta francamente lo más breve que pudiere lo que yo puedo con mi poca capacidad dezir para satisfazer al mandamiento de Su Magestad, supplicándole humillmentereciba en servicio la devoción de mi ánimo en le obedecer, y esta suppla a todas las faltas de habilidad, sufficiencia, consideración, advertencia, frialdad, prolixidad y todas las demás tachas que en mí y en mis razones huviere, que aunque yo reconozco muchas hay muchas más.

[7] Primeramente affirmo a vuestra merced que quando yo en alguna carta mía le significava mis imaginaciones y temores, pensando en la breve ausencia del duque destos Estados, yo no lo escrivía más que para vuestra merced,5 como la amistad suele forçar a los hombres a que descansen sus fantasías y temores con explicarse con aquellos que bien quieren [f. [2r]] y tienen por amigos discretos y bien intencionados, y no fue mi propósito que vuestra merced mostrara semejante capítulo a Su Magestad, porque siendo ageno mi ser y officio de tal materia, no tenía por qué ymaginar que llegara la cosa a tal punto; sino como por acá commúnmente ha puesto alteración y temor esta nueva de la salida del duque d’Alva destos Estados tan brevemente como se dezía, y esta alteración hazía hablar a los que algo entienden desta tierra unos con otros, y ha hecho, creo yo, también escrivir por allá y por otras partes, también yo, como muchos otros, escriví a vuestra merced aquellos capítulos acerca desto, puesto que, como tengo dicho, ni los otros ni yo entendamos lo que conviene, ni tales imaginaciones particulares y exteriores hayan de entrar en cuenta, porque a tenerse respetto a semejantes imaginaciones, nunca havría resolución en los negocios, ni se effettuaría nada con orden. [8] Es cierto que, aunque de Sevilla y de otras partes me escrivían que temían esta ausencia tam breve del duque destos Estados,6 a persona no he escritto palabra sobre esta materia sino a vuestra merced, y al fin que he declarado y no más. [9] Empero pues a vuestra merced plugo mostrar a Su Magestad lo que yo no pensara ni quisiera, y Su Magestad mandó en nombre de servicio suyo que yo escriviera más largo lo que sentía, comenzaré a escrivirlo encomendándome a Dios y la buena gracia de Su Magestad, debaxo del mismo nombre y propósito que a vuestra merced escriví, que fue de particular ymaginación y recelo mío, y no con otra qualidad ni intención, ni para que se haga más caso dello.

[10] Yo tengo entendido que Dios ha puesto a Su Magestad en un tiempo de los más notables que ha havido desde el principio de la Iglesia christiana hasta agora, y le ha encomendado un ministerio de los más importantes y de mayor peso y momento, que por ningún exemplo passado podemos señalar ni comparar;7 porque no es menos lo que tiene sobre sus hombros que la conservación y sustento de la Iglesia cathólica y su reparo en tiempo que, por su antigüedad y la degeneración de los hombres y siglos,8 ella estava trabajada y por obra, astucia y diligencia grande de Satanás, enemigo de la divina gloria y del bien humano, y por una infinidad de miembros suyos, falsos ministros, y de otra varia y grande potencia mundana, a este propósito del mismo Satanás solicitada por tantas partes, ha sido y es combatida continuamente quanto nunca jamás lo fue esta república christiana cathólica. [11] Porque no fue tanta ni tam peligrosa la batería y contradición y estorvo (según mi parecer) al tiempo de su fundación, quando, por una parte, el judaísmo [f. [2v]] y, por otra, la gentilidad toda la contradezían y espugnavan; y si era tanta la contradición de fuera, era mayor mucho sin comparación la resistencia della y la que por su parte se hazía, que la que agora se haze; lo uno, por ser el edificio nuevo y edificado con mucho spíritu,9 con grandes milagros y con una doctrina copiossísima e insuperable, y que las piedras10 frescas y rezién labradas se travavan y fraguavan unas con otras tenacíssimamente con la fe y la charidad y esperança, que fervía todo esto entonces, y Dios lo prosperava todo como lo yva edificando con tanta conformidad de las partes del mismo edificio, el qual él amava mucho hallando en los suppuestos dél aptitud para ser amados, y los defendía del ímpetu de las potencias exteriores, y si las permittía en alguna parte ser fatigadas, era a propósito de tentación y probación.

[12] Mas en este tiempo va la cosa de otra manera, porque los enemigos exteriores son muchos y más mañosos y diestros que entonces, y son los más dellos ladrones de casa, llenos de toda malicia y de todo cumplimiento de fuerças y ardides, y el capitán y príncipe de las tinieblas tanto más ravioso quanto más lastimado, y tanto más entendido quanto más viejo, y más obstinado también, y tanto más diligente quanto más número de seguida suya halla, y quanto más conocida tiene la flaqueza desta república christiana que, o por la malicia de los tiempos, o por otras causas vee que las piedras muchas dellas hazen vicio y se despegan unas de otras, parte por falta de fe biva y sperança, y la mayor parte por el grande resfriamiento de la charidad11 y por la innumerable copia de vicios que tienen gastados a los hombres; [13] y por concluirlo en una palabra, bien se entiende la ventaja que haze un edificio nuevo y que se va accrecentando para sustentarlo, a un viejo y por algunas partes caxcado, y que lo van por muchas combatiendo.

[14] Ansí como la edificación de la Iglesia no se pudo hazer ni effettuar en tanta contradición sin particular y manifiesta providencia, assistencia y gracia de Dios, y en esto se vio que era obra suya, en que con tanta resistencia y repugnancia exterior todavía crecía y prosperava, ansí de la misma manera quiere mostrar en este tiempo su mano y poder sustentando su Iglesia entre muy mayor batería que la de entonces, y en tiempo que él permitte que los enemigos le den guerra no solo para probar los fieles y constantes, sino para castigar también los malos en parte y reformar los que quedaren y conocieren su error y se convirtieren [f. [3r]] a él; y este testimonio de que la obra y sustentación della es de Dios, entonces es más manifiesto quando por menos suppuestos humanos y con menos apparato de lo que el mundo usa, se effettúa, y no por esso se ha de tener menos confiança, sino mayor fe de que Dios quiere hazer obra que se muestre manifestamente suya.

[15] La persona principal entre todos los príncipes de la tierra que por esperiencia y confessión de todo el mundo tiene Dios puesta para sustentación y defensa de la Iglesia cathólica es el rey don Philippo nuestro señor, porque él solo francamente, como se vee claro, defiende este partido, y todos los otros príncipes que a él se allegan y lo defienden hoy, lo hazen o con sombra y arrimo de Su Magestad o con respetto que le tienen; y esto no solo es parecer mío, sino cosa manifiesta, por lo qual la affirmo, y por haverlo ansí oýdo platicar y affirmar en Italia,12 Francia, Irlanda, Inglaterra,13 Flandes y la parte de Alemania en que he andado. De manera que a él solo principalmente con el nombre le ha dado Dios la commissión y auctoridad para sustentar y defender la religión cathólica e Iglesia romana, no solamente en las partes de su iurisdición y señorío, sino en las otras donde los príncipes son cathólicos o donde no lo son, y hay parte de cathólicos vassallos, los quales después de Dios tienen puestos los ojos en el rey de España, y con las esperanças que dél tienen se animan a passar la estrecheza en que biven. [16] Este es un grande cargo y cuydado que de mano de Dios tiene Su Magestad, allende del que como rey le compete en lo que toca a sus proprios reynos y señoríos, que era y es también grandíssimo según la grandeza de sus Estados y dominios, que del uno y del otro no sabemos exemplo en todos los tiempos passados de la christiandad: el uno, pues, es grandíssimo, que es ser rey de tanta parte del mundo, y el otro mayor, que es tener el cuydado y solicitud de todas las iglesias ansí cathólicas y verdaderas para conservarlas y ampararlas, como sectarias y erradas o yglesias de Satanás, para dessear y procurar de reduzirlas a la unión y verdad. Y para este menester le ha dado Dios una reputación y nombre en la tierra bastantíssimo y de grande calidad, porque es tenido por pientíssimo, zelosíssimo y cuydadosí>ssimo y felicíssimo en sus empresas. Todo esto lo tiene bien visto y entendido Su Magestad, y ha pensado en ello más vezes que ningún otro de los suyos, pues lo siente todo cargado sobre sus ombros.

[17] También ha entendido Su Magestad que para la administración destos sus cargos le son necessarios ministros y criados leales y diligentes, en los quales Dios, dador de todo bien, [f. [3v]] haya puesto partes y habilidades a propósito de diversos officios que se pueden encargar en el govierno de un cuerpo que tiene tantos miembros, y que ellos, para obediencia de Dios y de su rey y servicio de sus cargos, hayan puesto estudio en las cosas que de su parte deven tener, y están declaradas por la palabra de Dios, que son sabiduría, temor de Dios, verdad y aborrecimiento de avaricia. Porque haviendo semejantes habilidades y qualidades, com pocos haze Dios mucho más que el mundo con multitud de los suyos. [18] Teniendo Su Magestad buena copia de tales instrumentos, con la providencia y favor de Dios y con el nombre, auctoridad y reputación de Su Magestad y buena diligencia de los tales, no solamente se haze y hará buen effetto con las obras en el lugar donde se trattaren las empresas, sino fuera de allí en otros con sola la fama y respetto se hazen buenos negocios o preparaciones para ellos.

[19] Ministerios hay que se pueden encomendar a ministros nuevos que sean sufficientes y qualificados, y esto es donde hay menos peligro y contradición y mayor obediencia, y donde no se demanda tanto reputación quanto execución limpia y diligente del officio, y otros requieren ministros de práttica y esperiencia, y que allende de sus calidades, tengan ganada affección en muchas partes entre los del mismo vando, y reputación en todas las más y entre todos,14 y los príncipes tienen bien noticia del un género y del otro de personas de que se pueden servir, y en todo género el esperimentado y que tiene conocimiento de los lugares y personas, ingenios, costumbres y humores lleva grande ventaja para jugar el juego limpio y con destreza, y salir bien dél.

[20] Siendo pues a cargo de Su Magestad el general govierno de sus Estados y la defensión y protectión de la Iglesia Cathólica, entiendo que los Estados de Flandes tienen calidades para el uno y el otro fin, que por ningún género de riesgo, difficultad, interesse, respetto ni otra consideración humana se deven desamparar ni dexar perder ni cessar de restituirse y confirmarse en el mejor y más próspero estado que sea possible, ansí en lo temporal como en lo spiritual.15 Y para confirmación desto, de muchas cosas que tengo notadas diré solas dos, pues escrivo a donde todo se entiende y conoce muy mejor de lo que yo, ni quien más que yo entendiere, puede alcançar.

[21] Una causa principalísima es la spiritual, que en estos Estados biven y prattican más de dos millones de ánimas, por las quales Jesuchristo vino del cielo a morir [f. [4r]] y comprarlas con precio inextimable de su sangre y vida, y si estos fueran aun gentiles que nunca huvieran entrado en el gremio de la Iglesia, ni fueran sujettos y encargados a Su Magestad por hazerles tanto bien quanto era el traerlos a la christiandad, era digna empresa de un tal rey venirlos a ganar por los medios y negocios que sin offensa de Dios y conforme a la doctrina christiana se pudieran emplear en la demanda, aunque fuera a mucha costa de hazienda y con riesgo de derramar mucha sangre, no tanto de ellos quanto de los que viniessen a ganarlos para Dios y su Iglesia, quanto más siendo sujettos y encargados por Dios y recomendados al cuydado y govierno de Su Magestad, a quien Dios tan encargadamente ha encomendado y comettido esta empresa, y tanto ha favorecido y favorece en ella. Y siendo christianos y haviendo estado todos en la unión de la iglesia y estando aún los más en ella, es razón conservar los unos y reduzir los otros, y deffender que Satanás no enagene del libro de y casa de Dios, con sus astucias y engaños y malas artes, lo que con tanto precio comprado estava dentro de la casa y possessión de la Iglesia, que es la heredad de Dios. [22] A esta razón añado que, estando en estos Estados las cosas de la religión en su ser, dellos mana grande utilidad para que en todas las otras partes de Europa los que están en buen punto se conserven, y los otros sean alumbrados y reduzidos, ansí por la frequencia de todas naciones que aquí concurren, que se pueden corregir con el exemplo y conversación que aquí hallaren, y bivir y morir aquí en la fe cathólica, o llevar la dottrina y exemplo de aquí a sus tierras, donde pueden hazer más provecho que yendo de otra manera, porque esto es cierto, que la conversación haze grande effetto ansí en lo bueno como en lo malo; y también principalmente por la commodidad que hay aquí de imprimir los libros y de repartirlos por todas las provincias, que en mundo no la hay tal. Y estando la gente cathólica, la doctrina saldrá limpia como al presente por merced de Dios y auctoridad de Su Magestad se ha ordenado, y no estando sanos estos Estados corre toda la tierra grandíssimo riesgo de contagión por estas vías que he dicho.

[23] La otra razón por que no se deven tener en poco estas tierras es temporal, importantíssima, y no sin mezcla de lo spiritual, como luego declararé, y es que, según la esperiencia y noticia de los tiempos todos, el príncipe de cuya parte está el tráfico y la contratación es señor sobre todos los otros aventajado, y a quien todos los demás tienen respetto y miramiento, porque ni ellos ni sus gentes pueden bien bivir sin el tratto o vendiendo lo que les sobra [f. [4v]] y en sus tierras abunda o comprando lo que les falta para sustentación de la vida humana; y demás desto, donde es el concurso del tratto, está siempre la commodidad de saber quánto passa por toda la tierra y partes della, y la condición de todas las gentes y señoríos y potestades, y la qualidad y facultad de todas ellas, porque siempre hay gentes de todas naciones, y nuevas y relaciones frescas, y esta commodidad en ninguna junta de hombres ni en cortes ni concilios ni otras partes es mayor ni más perpetua que en los públicos commercios; y quánto esto importe para los goviernos del reyno y para los consejos dél, bien lo entienden los que traen las manos en los negocios de Stado. [24] Pues a lo que yo he visto y a la noticia que tengo de geographía, y a la relación de quantos han andado por el mundo en todo él no hay lugar que más parezca y se prueve ser hecho a propósito de la contrattación humana que son los Estados de Flandes, ansí por el sitio que Dios les dio, poniéndolos en medio de toda Europa y en lo más llano de toda ella, con ayre y cielo apto para que lo suffran todas las naciones, ansí de tierras calientes y templadas como frías, ageno de enfermedades agudas y graves, donde la peste no corre de una casa a otra su vezina ni de un lugar a otro, lleno de puertas y de entradas de tierra y agua por todas partes, y travessado de venas de agua para navegarse y trafagarse todos los lugares que en todo este sitio hay, y de lo que en ellos particularmente quiso Dios produzir para ocupar la gente menuda y flaca dellos, a este propósito de mercancía, la más abundante tierra que hay en lo poblado, digo de lino, cuya summa es inmensa.16 Y en el resto para que las otras tierras tuviessen consorcio y contrato necessario con esta, puesto que abundassen de muchas cosas, puso en la gente desta, habilidad, industria y paciencia para con el artificio adobar y mejorar las cosas de las otras que aquí se comportassen para mejor uso dellas. Y esto es tanto en esta tierra que tengo por cierta relación hecha la summa de lo que vale sola la manifattura que se exercita en estos Estados, y passa sola ella sin la materia en que tratta (que esta no tiene cuento) muchos millares de florines, adelante de quarenta y cinco millones, de los quales me affirma que sola Lila17 y su tierra labra los nueve y más, esto fuera del lino y lienços, que es cosa natural en la tierra. [25] El príncipe que es señor de la tierra donde hay esto no solo tiene la gloria de que tanta gente y tanto ingenio y arte biva debaxo de su govierno, sino que tiene de su parte [f. [5r]] o la devoción o el respetto de todas las otras regiones y potestades, mayormente siendo señor destos Estados un rey tan poderoso y tan respettado como lo es el de España, pues en tiempo que el duque de Borgoña18 tenía solos estos paýses y la affección de sus vasallos y lealtad en su servicio, todas las naciones cercanas y remotas lo respettavan o temían.

[26] Allende de lo dicho, el señor destos Estados, siendo como es rey de España y de otros muchos señoríos, tiene en las manos la facultad de poner barreras y travas a todos quantos hay, que en alguna parte de sus dominios se le quieran atrever a meter alguna alteración, lo qual es importantíssimo aun en tiempos que todos los señoríos estuviessen conformes en la unión de la fe y religión, para conservar la paz, quánto más en tiempos como los de agora, de tanta dissensión de coraçones y de studios, y tanta turbación de sectas y errores, que todo esto engendra invidias, enemistades, recelos, sospechas y recatos, y si no se attreven a tentar cosas nuevas, es por temor de los lugares que hay, desde los quales podrían derribarlos o jarretarlos al principio o medio de la carrera. Desde estos Estados se pueden hazer tener a raya todas las tierras de Alemania, y se enfrena Francia, y se ata Inglaterra, y no teniéndosse esto o no estando siguro, no lo está España de Francia e Inglaterra, ni lo están las cosas de Italia de los comarcanos o naturales della. [27] Y mi parecer es, y no creo me engaño en él, que los sectarios que hay agora por toda Europa y dessean que sus errores y sus ambiciones lo cundan todo (dexado por principal presupuesto el socorro de Dios, que sustenta el resto de los cathólicos y no consiente que el mal se estienda por todo) mayor tropieço hallan en estos Estados y sitio y señorío dellos que en todo lo demás que humanamente en sus discursos imaginan. Y esto puedo affirmar por buenas razones y por communicación de algunos buenos hombres, que tengo amigos en todas las tierras que he dicho, devotos y affecionados a la corona de Su Magestad, los quales no me es lícito nombrar por carta. Y por ser esto ansí, ha procurado Satanás por todas vías y ministros de todo género de maldad desencasar estos Estados de la Iglesia cathólica, y de la obediencia y affición del rey de España, y principalmente de cinquenta y quatro años a esta parte19 ha puesto toda la obra, industria y diligencia possible para effettuar su propósito, y llegó a grande punto dél, si Dios por su misericordia y particular providencia en esta parte [f. [5v]] no lo estorvara y atajara con la autoridad y cuydado de Su Magestad y con el buen officio de los ministros que para ello escogió y embió.

[28] Tres cosas son las principales que para buen govierno de las repúblicas y prosperidad dellas y buena affección con sus príncipes (que es la mayor y más fuerte defensa humana que yo hallo contra todos los insultos exteriores) son necessarias, presuponiendo a todo género la voluntad y favor de Dios, que es el que guarda las provincias y conserva los reynos, y los puede y suele trasmudar conforme a su justo juizio.20 [29] La primera destas tres es la buena y sana religión, legítima y sanctamente guardada y observada, porque esta concilia la gracia de Dios sobre las repúblicas y trava y conserva la gracia y charidad de unos hombres con otros, y los haze un vínculo invencible. Esta religión se stablesce, conserva y augmenta con abundancia de sana doctrina y frequencia de exercicios della, y con buen créditto y exemplo de los ministros de la misma religión, cada qual en su orden y grado. [30] La segunda cosa necessaria es la silla firme y franca de la justicia, que sin ningún dolo ni fraude ni particular interesse se deve exercitar legítimamente y en su oportunidad, ansí en lo que toca a lo civil como a lo criminal; porque el devido culto desta virtud destierra las iniurias públicas y particulares, que son vicios aborrecidíssimos de Dios, y que enagenan de su favor los lugares donde ellos reynan, y esta justicia pone paz, igualdad y seguridad en la tierra donde ella está en su grado, y no solamente entre los naturales, sino también a los estrangeros da sossiego y quietud, y los haze affecionar a la tierra y señor della, y planta la prosperidad y buena andança en lo poblado y en lo despoblado. [31] La tercera es la facultad pecuniaria, que los antiguos acertadamente llamaron nervios de la república,21 porque esta es necessaria en las cosas de la paz para sustentación sufficiente de los ministros della y para las commodidades y ornamentos convenientes públicos y privados, y en tiempo de guerra para un innumerable número de gastos necessarios que en ella se offrecen. Esta pecunia puede estar en tesoro y facultad pública, como es en poder del príncipe y de las ciudades mismas, o en poder de los particulares, como son gente noble, mercadantes, ciudadanos y otros hombres riccos en. La abundancia en [ f. [6r]] qualquiera parte de las dos es útil y cómoda para todo evento; empero lo más cierto y más cómmodo para el franco y buen gobierno, y con mayor auctoridad del príncipe es que él tenga razonable o buena copia de moneda juntada por las maneras más fáciles y tolerables a los vasallos, que por el consiguiente será más duradera y perpetua, y que esta facultad esté en la tierra que se ha de governar y se emplee en aquello para que es, porque con tal noticia y evidencia los vassallos suffrirán mejor las contribuciones e imposiciones, y en caso de mayor necessidad ayudarán con lo que tuvieren, estando ellos sobrellevados y bien parados, que de muy buena gana lo darán por el amor que necessariamente han de tener al príncipe que los mantiene en sana religión, en buena justicia y en buen uso de sus familias y haziendas. Y sobre todo es lo mejor que el erario público no sea pobre ni ande alcançado y adeudado de gastos, y los vasallos tampoco no estén necessitados ni exhaustos, porque lo uno terná el príncipe mayor auctoridad entre sus vasallos, visto que ellos tienen más necessidad dél que él dellos, y que no les ha de pedir extraordinarios sino en occasiones más importantes a ellos que a él, y lo otro los vezinos, émulos y assechadores ternán mayor respetto viendo que dentro de la tierra tiene el príncipe los ánimos de los súbditos y hazienda suya y dellos bastante para la defender y hostigar a quien les quisiere tocar; y esto todo no se puede encubrir, que ello mismo se pregona, demás de que en todas partes hay espías y reportadores.

[32] Para destrución desta tierra y anihilamiento del bien della, ansí en lo temporal como mucho más en lo spiritual, havía usado nuestro enemigo de tanta diligencia e industria, y mettido tanta obra por mano de muchos y varios ministros, que le tenía minados los fundamentos a estas tres columnas, de tal manera que a no ser soccorrida de Dios con la auctoridad del rey cathólico y con su consejo y hazienda, y con la buena diligencia de los ministros o ministro que aquí embió, ellas estuvieran totalmente aruynadas, y la república con ellas y todo lo que a esto pertenece, la qual agora por la bondad de Dios no está sino sustentada, empero aún sobre eventos, que no tienen aún los fundamentos toda su instauración y resarcimiento entero. [33] Primeramente, de cinquenta y tres años a esta parte22 nunca ha cessado el enemigo de contaminar, gastar y descarnar la religión, introduziendo por varios y espessos ministros, unos secretos, otros públicos, más cautelosos, y por descuydos y dissimulaciones [f. [6v]] floxedades o ignorancias de los que devían velar y proveer sobre esto, tantas sectas de perdición, unas malas y otras peores, que no se pueden bien contar: luteranos, zuinglianos, anabattistas, calvinistas, adamistas, libertinos, atheístas y otras pestilencias innumerables que han destruydo y apartado de la verdad y del camino de salvación a una inextimable y miserable infinidad de ánimas, en los quales, juntamente con la dissensión y enagenación de la Iglesia cathólica, se pegava de necessidad la desobediencia interior y desamor a su rey y príncipe, lo uno por saber que era de professión contraria a la suya, que es una de las cosas que más aparta a los ánimos y voluntades, y lo otro por temerlo necessariamente, sabiendo ser el mayor estorvo que en esta vida tenían para caminar con la libertad que ellos desseavan, según sus intenciones cada uno. Y este fuego se fue encendiendo poco a poco encubiertamente y llegó a tanto que quando pudo alçar llama, aunque no tanta quanta se mostrara si la libertad que se imaginó o se provó saliera cierta, con todo esto fue tan grande que no se podrá creer, contando della, y los que la vieron no se pueden recordar della sin horror y admiración, y los que tienen zelo del honor de Dios y bien público no pueden trattar della sin grande lástima y dolor de sus ánimos. [34] Juntamente con esto nuestro adversario havía gastado y desbaratado en estos Estados el fundamento de la justicia tanto, quanto jamás yo entiendo por las historias haya estado desbaratado en ninguna república, por desatinada que sea; lo uno porque los ministros públicos todos han bivido y hasta hoy biven de cohechos y dádivas tan abierta y descaradamente que si los negociantes se tardavan o descuydavan en esto, ellos lo demandavan como juro o renta, ansí a la una parte como a la otra, y porque les durasse más el poyo de una causa, hazían ciento y todas immortales e inresolubles; y lo otro porque, en lugar de leyes y derechos, se ha usado y usa de una barbarie endemoniada que llaman ellos costumbres,23 en las quales no hay entrada ni salida, ni constancia ni uniformidad, no solamente en diversas ciudades y districtos, mas en un mismo districto, en una mesma villa, en un mismo año, en un mismo juzgado, ni en un mismo día, de manera que pocos alcançavan buena justicia, y ninguno lo conseguía por tiempo, y muchos [f. [7r]] desperados o cansados la dexavan de seguir, y todos pechavan intolerables cohechos y tributos, y havía mayor agravio y más común en esta parte del que se puede encarecer por ningún excesso de palabras; y esto no solamente enagenava los ánimos de los sectarios, sino también de los cathólicos, porque era la plaga común, y no solo los que lo padecían, sino los que lo entendían (que era público) también se affligían y aborrecían la tierra donde tanto abuso havía.

[35] En lo criminal era tanta la abominación que aquí se usava quanto, siendo confessada por los mismos ministros que la comettían o consentían, se entenderá por la reformación que por mandado y auctoridad de Su Magestad acerca desto ha hecho el duque d’Alva. Es consequente según la verdad de las divinas letras, que esta iniustitia pública tuviesse a Dios muy offendido e ayrado contra esta tierra, y para dexarla de su mano y gracia, si por misericordia suya no diera lugar a que un Moysés y un Phinees intercedieran para que Dios no la desportillara y la dexara romper y destroçar de los enemigos y de las bestias salvajes, quiero dezir, si no inspirara en el coraçón del rey y de sus consejeros que interpusiera su auctoridad y officio real, y usara de los ministros, consejos, y obras y provisiones que ha usado y todavía va prosiguiendo.

[36] No menos havía Satanás consumido y dissipado el fundamento y estribo de la tercera columna, que es la pecunia pública y privata, porque siendo de antes los proprios de los pueblos destos Estados tan grandes que tanto por tanto consideradas las qualidades de la tierra, no les hallo comparación en ninguna parte de que yo tenga noticia, y pudiendo hazer grandes thesoros y erarios públicos para servicio de su príncipe y administración pública y las otras necessidades, vino esto a ser manejado por manos de officiales que lo consumieron y tornaron todo en humo, gastando algunas partes en edificios y cosas que se pudieran escusar o moderar, y a las bueltas desto, consumiendo todo el resto entre ellos mismos en malos reccados, banquetes, combites y otras cosas tales y peores, de manera que se vino todo a destruir, y lo más a la mano, y lo más firme a empeñar y enagenar, y para passar adelante con sus approvechamientos o dissipaciones, començaron y prosiguieron en poner maltotas,24 impusiciones, asisas y otras infinitas exaciones sobre los mantenimientos y bevidas del pueblo, y porque la gente de suyo es affecionada a bever y tras desto, [f. [7v]] por la mayor parte expende quanto adquiere, en lugar de con bueno y christiano zelo de charidad y provecho commún buscar modo y orden para esto, buscavan e inventavan modos y occasiones para que huviesse más concurso y más frequencia en el bever, y creciesse el vezo y el vicio, con todo lo que desto nace, que es horrible. [37] Y por otra parte los más ricos, ansí naturales como huéspedes de la tierra, a imitación y emulación unos de otros, se desbarataron en excessos de comidas y trasordinarios trages y usages y gastos superfluos y no alabados de máscaras nocturnas y otras cosas tales con que, como por esperiencia en esta tierra se ha visto, la hazienda se arruyna, la charidad se enfría, la honestidad se combate y expugna, las costumbres se corrompen y las personas se apocan y affeminan,25 y Dios las aborrece a ellas y a sus cosas, y quedan mal vezadas al vicio y sin facultad para cumplirlo a su apetito y sin favor de Dios. De que yo no sé qué se puede sperar sino lo que aquí succedió, que viendo el diablo que ya tenía hartas cartas y mal pintadas, como él las quería, determinó barajarlo todo y jugar abiertamente, y a un tiempo, hallándosse esta tierra contaminada toda de mala doctrina, llena de agravios e injusticias, cargada de vicios y menoscabada de facultad pública y privada, y rebentando de varios humores y appetitos, movió a los que assechavan la tranquillidad pública y tenían o embidia o deslealtad al rey, y ardían de ambición y avaricia, y no podían valerse con las deudas que devían, a que rebolviessen el hato y levantassen al pueblo en odio y desobediencia del príncipe y señor legítimo, a unos con prometer y procurar libertad que ellos llaman de conciencias, a otros con esperança de mejor y más justo govierno y administración de justicia, a otros con que ansí saldrían de sus deudas y empeños, y a otros con que este era el más fácil modo de salir de miseria y pobreza, y dexar el trabajo y cansancio de artesanos y mercenarios, porque o por indución de otros o imaginación propria, ansí fueron movidos todos, cada qual según su humor y pretensión. Y llegó la cosa a estado que las eregías y scismas se predicaron públicamente con increíble concurso, y se començaron a alçar y negar la obediencia algunas villas,26 y ni los magistrados pudieron o no osaron [f. [8r]] o no quisieron resistir al peligro evidente, por lo que ellos se saben y porque se les attrevían los menudos a çaherir en las barbas sus malos officios y ministerios passados; ni, aunque quisieran con ánimo hazer su dever, tenían facultad para ello, porque las rentas públicas estavan perdidas y empeñadas, y los particulares vexados y cansados de pagar y contribuir, y enfadados y enagenados los ánimos por las causas que he significado y otras muchas que no refiero aquí.27 De manera que fue grande maravilla y singular gracia de Dios no resurtir la cosa en el miserable fin que en España se temió y acá mucho más, y en los vezinos y no bien intencionados se esperó y persuadió que succedería.

[38] Para lo qual inspiró Dios en Su Magestad28 el consejo de embiar al duque d’Alva,29 viendo que la cosa estava del todo rompida y no amenazava menos que sangre y fuego, y se fundava en muchos personages de auctoridad y de ingenio para mal, y que con sus artes tenían parte ganada, parte encantada y embaucada a la mayor parte de la gente (con los quales ningún buen concierto era seguro ni firme, attento que movidos o de su ambición, o del temor y recelo que les havía de quedar, no havían de estar quedos en viendo la suya, y la havían de procurar en lo possible) para que por vía de las armas aquietasse y pacificasse la tierra con toda clemencia, no usándolas contra los que se quisiessen reposar, sino contra los rebeldes que llevassen su mal propósito adelante, y destos, castigando los caudillos, auctores y trujamanes; y puesto que esto parecía impossible y no era persuadible en España, Italia, Alemania ni otras partes, y menos en estos mismos Estados, porque los que aquí eran del mejor desseo y sentencia tenían por impossible e inefficaz otro remedio que sola la presencia de Su Magestad en estos Estados, para lo qual havía tanta difficultad como allá se sabe, e yo he visto de antes y después que por acá estoy, [39] y al mismo duque le parecía que esto era o impossible o difficultosíssimo, según yo me imagino que le devía parecer de razón humana, y no traýa otro estribo en que se affirmar sino la gloria y ayuda de Dios, con la auctoridad y buena causa de Su Magestad. Con todo esto y lo demás que se puede pensar y dezir, quiso Dios que evidentemente se mostrasse su favor de parte del rey en esta causa, y en defensa de la Iglesia y singular misericordia [f. [8v]] que quiso usar con esta tierra, accettó la elección del duque d’Alva para este negocio, y dio allanados y paccados en pocos días por vía de las armas estos Estados, dándole ganadas una en pos de otra dos batallas gruessas y de gente desesperada y porfiada, tan presto y tan fuera de los exemplos ordinarios que él mismo y los soldados que en ello se hallaron, con ser gente que, con la edad y acostumbrada presunción de la nación española. suelen adelantarse contando sus hazañas y valentías, todos confiessan que fue esta manifiesta obra de Dios y que ellos no saben cómo se pudieron vencer aquellas batallas tan presto con tanto estrago de los enemigos, mejor armados y en mejores puestos que ellos, y con tan poco riesgo suyo,30 y después, haviendo tornado los rebeldes con un poderoso exército a pie o a cavallo con intención de salir con la suya o destruyr la tierra, y que como desesperados se devían temer, y como gente de punto y que havían hecho grandes promessas a los suyos y puéstose en theatro del mundo, offreciéndose ellos a una empresa con la qual si no salían, havían de quedar affrentadíssimos, lo salieron ansí, echados a repelones y con pérdida de mucha gente, quedando gastados y perdidos, sin perderse en todos estos riesgos cien soldados de los del rey.31 [40] Con estos successos y con la opinión que al duque se le accrecentó de buen capitán y zelosíssimo ministro de un rey tan poderoso, se cayeron los pensamientos y esperanças a la mayor parte de gente dañada que en estos Estados havía, y se puso freno a los vezinos que estavan a la mira esperando su oportunidad, y se les atajaron los passos a una infinidad de bandidos y fugitivos que están fuera destos Estados, con propósito de no tornar a ellos sino para libre uso de sus opiniones y pretensiones antiguas. Y como con esto se juntó el castigo de los más culpados que se pudieron haver auctores y entrevenidores de los desmandos passados,32 cobraron grande temor los que se hallavan con las conciencias algo cargadas, y resollaron y cobraron esperança de sossiego los cathólicos y bien intencionados, y començósse a sossegar la tierra y a menear el tratto y artificio, el qual estuviera hoy muy más adelante, aunque va instaurándose si el demonio no rodeara el embaraço y daño que por parte de Inglaterra vino el año passado, con grande desmán de toda la [f. [9r]] contratación y del commún desta tierra.33 En este medio y después desto, el duque, por satisfazer como ministro christiano y leal a todas las partes de su officio en que Su Magestad le mandava servir, entró de veras a entender la orden que havía en estas res públicas, y aunque tenía noticia de los abusos por las vezes que aquí havía estado, entiendo que nunca temió havría tanto mal como halló.

[41] Uno de los grandes y acertados consejos y acuerdos que Su Magestad tuvo para la buena administración de lo de aquí fue ordenar y criar un Consejo que estuviesse al lado del governador, que acá llaman Consejo de Trubles,34 porque por la auctoridad y diligencia y vigilancia deste Consejo no solamente en las cosas criminales destas trublas ha havido libre y cumplido despacho, mas con buena maña se han venido y alcançado a reconocer todas las órdenes y desórdenes de todos los estados y los ministros y ministerios dellos en criminal y civil, y se les ha puesto a todos grande respetto y recatto con la auctoridad y superintendencia deste Consejo, y esta auctoridad ha alcançado a los estados y braços ansí ecclesiásticos como seglares, y en todas suertes de causas y materias o de govierno y justicia o de hazienda, de todo lo qual Su Magestad terná buena noticia ya. [42] Desde aquel puesto se ha podido bien ver qué estado tienen todas las cosas y de qué pie coxquean los ministros dellas en general y particular, y perpetuándose este Consejo con las personas que para él convendrán, Su Magestad y su governador ternán las riendas en las manos de todos los carros en que caminan todos los demás magistrados para con consejo y oportunidad templarlo todo según Dios y Justicia. [43] Con esta ayuda añadida a su buen cuydado y desseo, y encomendándosse a Dios a sí y a todo lo que toca a servicio de Su Magestad y de la del rey, vino el duque a descubrir la Babilonia de los abusos que por todas partes havía por esta tierra en todos géneros de administraciones de govierno, justicia y hazienda, y trattó de querer reformarlo, conociendo que esto era lo que más dañava la tierra y la enagenava de Dios y del rey. [44] Yo, el año primero que aquí vine, entendí parte destas cosas, advertiendo algunas que no podía huyr la noticia dellas por ser públicas, y siendo avisado de otras por personas que, o simplemente o por descansar contando los aggravios, me lo referían, y me maravillava cómo era possible que esta república durasse tanto en [f. [9v]] tan grande confusión.35

[45] Tornando a mi propósito, el duque halló esto todo muy estragado y la opportunidad del tiempo buena, porque con las vittorias passadas y con la justicia y castigos executados todo el mundo le tenía respetto, y ninguno se osava abiertamente menear contra el servicio de Su Magestad, puesto que los que tenían las manos en la massa de la república les pesava y ha pesado mucho de tener sobre sí quien tanto se las entienda, mayormente estando ciertos que no se podía corromper ni descantillar con los golpes que en España dizen que quebrantan peñas,36 de que ellos, a sus tiempos y quando haze a su propósito, suelen ser grandes artífices. [46] Y según lo que yo tengo visto por esperiencia, y lo que el duque y otras personas que bien lo entienden me han certificado, el pueblo, ciudadanos, paesanos, mercadantes, artesanos, y toda la demás gente que no está constituyda en magistrado ni auctoridad, son dóciles y fáciles de guiar a qualquiera parte, como tuvieren los que llevan la dança, bien o mal intencionados, y por tanto fueron tan fáciles de engañar por los seduttores. Y ansí muchos dellos se han fácilmente reduzido por el perdón general con pocos otros medios de los que en tal caso se acostumbran y requieren. Empero los guiones de todas las partes y ministros de los officios están tan dañados y ostinados en su uso antiguo de buscar su particular y opprimir a los demás, y en todo lo que a esto se allega, que la conquista y reformación destos tuve yo siempre por muy más difficultosa que la de los otros con las armas y muchos más que fueran. Y ansí lo entendió el duque> luego que entró a adobar los negocios. Y para defenderse o defender sus pretensiones tienen grande unión y conformidad los unos con los otros, y grandes mañas y mucho estudio, como lo suelen hazer los hombres que emplean todos a una sus ingenios en una materia, y más si es mala y deste siglo, que son los hijos dél más prudentes que los hijos de la luz.37 [47] Ya se hazen ignorantes e incapazes de entender lo que se les dize, ya ponen inconvenientes inimaginables, horas procuran ellos que los haya, ya cansan con llevar las cosas de espacio y hazerse tontos y olvidadizos, otras vezes despuntan de agudos, y secretamente se aperciben y avisan unos a otros, desde el general hasta el particular, para escusarse los unos con el escánda[f. [10r]]lo de los otros, y ellos son summos artífices destos escándalos, porque el mayor, después que no le han valido todas otras mañas, haze y tratta con el inferior official inmediato a él que ponga de nuevo dificultades o las procure, y aquel induze a otro y este a los demás, y ansí quando parece que está la máchina para mover y no hay que concertar más, remanecen cient traviessas donde no se pensavan, que detienen el curso de los negocios; y hay tanto desto que no es possible creerse ni aun contarse cómo ello es, si no es meneando en presencia qualquiera materia destas, y en estos medios por sus ministros escandalizan al pueblo crédulo y procuran ponerlo mal con el rey y con el governador y sus officiales, pintándoles las cosas al revés de lo que son o muy más graves, y dándoles a entender que son suiectiones nuevas contrarias a la libertad de la tierra y a sus privilegios, y que son conquistas y oppressiones y palliada Inquisición. [48] Y luego se siente el ruydo y la murmuración por las casas y calles (porque el vulgo desta tierra es muy suelto en hablar lo que quiere o por el poco entendimiento vulgar o por antigua costumbre o a semejança de quando están beodos) y no se oye menos que libertad, oppressiones, suiettiones, tyrannías, y otros vocablos ansí invidiosos y escandalosíssimos, y dezir que no se ha de consentir, y que se ha de despoblar la tierra, y que ellos no merecieron estas oppressiones y que los que peccaron en lo passado son absentes o muertos. Y por otra parte claman privilegios, acuerdos, ioyosas entradas.38 Y desto todo hay una infinita summa de embaraços que por parte de los ministros se ponen quando se quiere corregir qualquiera ministerio o instituir qualquiera cosa de nuevo que toque al servicio de Dios, del rey o al bien público. Que, como he dicho, de mucho tiempo tienen estos officiales conocido ansí el pueblo para saber los modos de escandalizarlo, como estudiadas sus mañas y artes para estorvar qualquiera cosa que sea contra sus pretensiones y modos de proceder. [49] Quando últimamente vienen o convencidos o induzidos a poner en effetto alguna cosa tal, inventan los medios que sean más difficultosos, más odiosos al pueblo, más flacos o más ridículos, porque errándosse y no pudiendo perpetuarse, salgan ellos con la suya. Sería nunca acabar trattar desto, porque no tiene fin, y entiendo que Su Magestad y los de su Consejo tienen bastantíssima noticia de todo ello.

[50] Para remedio desto y para contraminar estos ingenios y poder hazer lo que convenga al servicio de Dios y del príncipe y bien commún, son necessarias principalmente [f. [10v]] (después de la oración y encomendarlo a Dios) dos cosas: la una es tener conocidas y alcançadas la trettas que estos suelen usar para ganar el juego o hazerlo maña, que son, como digo, muchas y cada día se accrecientan; y la otra es tenerlos sugettos siempre con auctoridad y constancia, porque ninguna otra cosa los rinde al fin sino el respetto, recelo o temor, no la razón, no la blandura o el trattarlos por vía de nobleza, ni otros medios loables y desseables con que los hombres se suelen mover, y, lo que más es, no la beneficencia, porque yo creo que en lo descubierto de la tierra no hay gente más interessada para sus particulares, ni de más corto, frío y poco durable aggradecimiento que los de aquí, hablando en general de grandes y menores (excettuando algunos particulares que también aquí, como en todas partes, los hay de más aventajada consideración). [51] Finalmente lo que yo entiendo es más bastante para domarlos y atraherlos a lo bueno es la auctoridad y nombre del rey, con una severidad y firmeza o natural o bien dissimulada en el ministro y governador, reglado todo esto con la equidad, razón y buen propósito de mejorar o corregir las cosas, y paciencia para suffrirles y esperarles sus deslizamientos y corcobos,39 y para hazerles corregir lo que mal ordenaren, y buen juizio para pensarlo, forjarlo y limarlo todo.

[52] Por el mes de agosto que passó, al fin dél hizo un año que hablando yo con el duque d’Alva a solas en San Miguel desta villa,40 y dando muchas gracias a Dios, que havía puesto en tan buen ser las cosas de la guerra, y que lo que tocava a la execución de justicia exemplar estava también casi acabado, vinimos a trattar del assiento de las cosas públicas y de paz tan necessario en esta tierra, y diziendo yo al duque que quanto antes se havía hecho en guerra, justicia etcétera, no era más que abrir el camino para assentar estotro, y él me respondió que lo entendía assí, y por su gracia y como a criado de Su Magestad que él me tenía por leal y bien intencionado, y desseoso del bien público, me refirió las cosas que tenía entendidas ser necessarias para el provecho commún y servicio de Su Magestad, ansí en lo que toca a la reformación de la justicia criminal y civil, como en lo de la dottrina y religión, [f. [11r]] y también lo de la hazienda. [53] Viendo yo que tam bién tenía conocidas las cabeças de todo este govierno, y la auctoridad y respetto en que estava con los bien intencionados y el temor que le tenían los contrarios, le suppliqué que, encomendándosse a Dios, pusiesse manos en la obra y procurasse poner en studio y effecto lo que tanto cumplía y tanto se devía al officio y cargo en que Su Magestad aquí le tenía. Respondióme que era cosa de mucho tiempo y de más fuerças y salud que la suya, porque passava de sesenta y dos años y con enfermedades, y que havía muchos con que combatir y repugnantíssimos.41 Yo le repliqué que Dios havía hecho las cosas de antes en menos tiempo y con menores difficultades de las que él pensara ni persona ninguna, y esto se havía hecho con la auctoridad del rey y con su ministerio, que el mismo Dios le facilitaría en espedición y abbreviaría en tiempo el concierto de cosas tam buenas y útiles. Díxome que él daría razón y noticia dello todo a Su Magestad para que con su auctoridad y ministros lo mandasse proveer, y declaróme que tenía pedida o quería pedir (que no me acuerdo bien quál destas palabras fue) licencia para tornarse a España. Yo le dixe que, si tuviera mi desseo y voto alguna efficacia, yo le estorvara por todos los ruegos y medios possibles que no pidiera tal licencia por entonces, y supplicara a Su Magestad que no se la diera, aunque se la pidiera. Díxome que él no quería holgar, sino servir en todo lo que pudiesse, mas que aquí sirviessen otros (yo no sé si él tenía algún otro respetto o motivo, ni refiero más de lo que passó entre Su Excelencia y mí). Porfiando yo todavía con mi desseo en la dissuasión, sentí que se havía desabrido o entristecido, porque me dixo que vía yo no tenía consideración a su edad y trabajos passados y presentes, y a que era ya tiempo de recogerse a donde de más cerca dispusiesse a su casa y cosas en que los de su edad es razón que entiendan, a lo qual respondí con la mayor modestia que pude estándome todavía en mi desseo y opinión, y declarándoselo ansí. [54] Y aunque oýa después que pedía licencia, nunca entendí que se la diera Su Magestad hasta que tuviera assentado lo que aquí convenía, y mayormente viendo que se yva ordenando la reformación de la justicia criminal, cómo ha salido la reformación y la expurgación de los libros y doctrina, librerías públicas y particulares, y emprentas e impressores, en el qual ministerio entendía yo. Y viendo que Dios lo encaminava y allanava todo, aunque con difficultades, empero que se vía clara[f. [11v]]mente que la voluntad y mano de Dios andava en todo ello, porque ya lo que a mí tocava está casi todo effettuado. [55] Agora, después que la Magestad de la reyna nuestra señora, que Dios prospere, partió destos Estados,42 como luego de a pocos días se sonó la salida del duque d’Alva dellos, y antes que se declarara successor, y después también, vi manifiestamente turbadas las cosas y las gentes, cada uno según sus pretensiones, porque los que bien entendían las cosas y consideravan el successo dellas, tenían y tienen temor de la salida tam breve del duque; los que por otras intenciones le tienen respetto y lo sienten por tropieço dellas se holgavan con la nueva, entendiendo que no podría venir quien tam presto ni con tanto curso llevasse adelante las cosas que yvan ya encaminadas o endereçadas a contrarios fines de los que ellos pretendían. Porque (como es verisímil de pensar) qualquiera successor, o por soler ansí ser las cosas entre los hombres, o querrá andar por otro camino y por otros medios, por no parecer discípulo del predecessor, o ya que quiera jugar el juego como estava entablado, por las mismas pieças y reglas, primero que venga a conocer las cosas y las personas y enterarse en todo, passarán un par de años y más los que pudieren alargar los que tanto dessean que no se haga sino lo que ellos quieren, y entretanto «fiet aliquid spero», como dezía el cómico,43 mayormente quellos no se durmirán, ni el adversario que no duerme dexará de los solicitar. Y ansí vi que luego començaron a meter requestas para la dilación de la execución de los placartes44 tocantes a lo criminal, y a poner dilayes45 en otras cosas importantes y desbaratar con malos medios y decretos otras ordenanças que estavan ya determinadas, y a hazer dificultosa y corta la pecunia presente, y poner flaquezas y malas invenciones en la ordenación de los pechos y contribuciones que se instituya para lo venidero. [56] Haviendo tanta turbación por todas partes, no pude yo dexar de turbarme, y recelar lo que recelo, y aun me temí que desde luego affloxaran todos mucho más y perdieran al duque todo respetto, porque ya sé qué cosa es populacho quando entiende que un corregidor entra y otro se va, y conozco ansimismo este populacho y los vientos que le soplan. Yo suppliqué al duque no affloxasse ni diesse lugar a dilayes en la execución de la reformación criminal, y dixo que él haría lo possible, y ansí lo ha hecho, aunque al principio todos tiravan de la cuerda para hazérsela soltar.46 Y de aquí se puede entender quánto es el respetto que le han tenido, [f. [12r]] pues que no se han attrevido a perdérselo del todo.47 Y al principio bien entendí se començavan a assomar, sino que con no descomponerse el duque y con ver que no se apressurava la venida del successor, se atajaron. [57] Al presente (para dezir libremente lo que siento) me parece que el duque, como quien está sobre un pie, no restriba mucho en cosas que podrían moverse adelante con auctoridad y constancia, salvo en lo de la religión, que en estas no affloxa en un punto, y que los que de la otra parte attienden a llevar la máchina hazia su propósito, ya que no passan adelante, sustentan a hombro junto porque no se la reçaguen, porque en ninguna manera pueden tragar este bocado de ser mandados y obligados del rey, sino lo que ellos solían y como acostumbraban dar a entender al rey que les era obligado, y cada día le podían obligar de nuevo. Y entiendo que este brío les es antiguo desde que se crió aquí el emperador Carlo, nuestro señor, que Dios tiene, que como estuvo como pupillo y governava sus cosas por ellos, y después las reynas y governadoras que aquí han estado no han salido ni sabido adelante de lo que ellos mostravan,48 y eran governadores ellos en quanto al manejar de los negocios en todo género, parecíales que qualquiera merced que se les hazía no hera merced sino deuda y paga, y no entera. Y como veen que agora se entonan las cosas por otros tenores, tienen por terrible el dexar su punto viejo y trabajan lo possible por sustentarlo.

[58] Es mayor cosa que se puede pensar el haverse llegado los negocios al punto y lugar en que están, y es manifiesta obra de Dios y no de los hombres. Porque yo tengo hecho esta consideración: que si esta provincia estuviera despoblada totalmente de gente, y no tuviera otra cosa sino las casas y edificios y heredades, y partieran de España mill naos cargadas de gente, con quinientas mill ánimas y un general y governador con auctoridad y en servicio de Su Magestad, todos de una conformidad en todo género de obediencia y con un ánimo y desseo de poblar y accrecentar esta tierra, y desembarcaran prósperamente en Gelanda y en estos puertos, y sin tener contradición ni estorvo de dentro ni de fuera de la tierra, començaran a assentarse y poner en effetto su intento, no puedo entender que, por mucho consejo y grande acuerdo y diligencia que en ello se pusiera, huviera bastante espacio en doze años para poner las cosas en orden y reduzirlas no digo aun a entera forma, sino a apparente sombra de república, porque para dar orden y traça a las cosas de la religión, a las de policía y [f. [12v]] justicia, a las cosas de hazienda, a los ministros y ministerios, annexidades y dependencias dellas, yo no sabría bien tassar el tiempo que para esto era necessario; si no, véase por lo de las Indias, que son passados ochenta años y no está aún assentado en forma de república bien ordenada, con haverse puesto en ello el consejo y obra possible. [59] Pues quien vee en estos Estados, donde hay una inmensa confusión y variedad de naciones, ingenios, humores, voluntades, que toda la parte mayor desta turba desseava y procurava la total ruyna de los Estados, unos a sabiendas y otros ignorantemente, y todos a porfía quién derribaría más parte, y por lo menos estava la metad y aun las tres partes derribado, y no pretendían menos que mudar del todo estado y obediencia y jurisdición y religión y manera de bivir, y tenían dentro grande auctoridad de personas que attizavan este incendio y en torno de la provincia muchos vientos que lo soplavan, y haverse este mal tan grande atajado y curado la mayor parte dél, de manera que la enferma o casi desesperada república haya llegado al punto en que está, si no del todo convalescida, al menos fuera del manifiesto peligro, y que se sustenta en pie y anda y camina, y va cada día mejorando con la cura que se le ha hecho, y se confirmará con ella misma prosiguida, pues es evidente el provecho que hasta agora se ha hecho con ella, y todo esto se ha effettuado en spacio de tres años, poniendo en orden lo ecclesiástico y lo seglar, manifiesto es ser ésta obra de Dios y que ha Él mostrado aggradarle se effettúe por los medios y ministerios que por parte y auctoridad hasta agora se han puesto.

[60] Y porque de lo que resta por concluir devo también dezir mi parecer brevemente, aunque pudiera alagarme más en estas materias, entiendo que lo que agora es necessario procurar muy deveras es la total instauración de la buena religión y la reformación de la justicia y el assiento de la hazienda con la mayor facilidad y menos grave carga en el pueblo que ser pueda, porque estas tres cosas conservarán la gente en gracia y favor de Dios y en affección a Su Magestad y en prosperidad y buena compañía unos con otros.

[61] La más cierta y más efficaz manera de instaurar la religión es constituir buenos ministros de la doctrina christiana, no solamente virtuosos y de buen exemplo de vida [f. [13r]] mas que allende desto sean doctos y muy doctos, y bien intencionados y de buen ánimo para trabajar. Porque el mayor remedio contra la falsedad es la verdad, y contra la mala disciplina es la buena dottrina, y hase de curar el mal por los oýdos por donde entró, si se pretende que las ovejas del todo sanen. Empero al presente no hay en esta tierra tanta commodidad como era menester para este effetto, porque para la grandeza de la miesse hay pequeña copia de obreros49 que tengan las partes que se requieren, y los que hay y ha havido más escogidos no pueden henchir los vazíos, por ser la tierra grande más en población que en sitio, y el resto fuera destos son gente de pocas partes y fría, que muy poco pueden approvechar; los buenos que entiendo se pueden hallar están casi todos empleados y quedan muchas plaças vacas, digo que carecen de sufficientes ministros, aunque hay en ellas quien las occupe, mas con poco frutto. [62] Para reparo y assiento desta parte puede Su Magestad ordenar y proveer algunos medios con que la copia vaya creciendo. En el entretanto y siempre para que, si algún mal hay encubierto, no se descubra, o si se descubriere se atage y cauterize, porque no cunda, es necessario el orden que está dado con los placartes y execución diligente de la justicia, el qual seguido como deve seguirse es de mucha importancia para la sustentación de la tranquilidad presente.

[63] La reformación de la justicia civil, si se haze conforme a la que está hecha en lo criminal, y lo uno y lo otro se pone en oportuna execución, es la total salud de la república en esta parte, y bien tiene entendidos el duque d’Alva los medios para effettuarse esto, y si con la auctoridad franca y bastante de Su Magestad él quiere insistir en ello, cosa es que espero dentro de un año será concluyda. Y una de las cosas que para esto es necessaria es tener rendidos o ligados o obligados los magistrados y ministros que antes han sido y agora son, porque la mayor o total resistencia está en ellos; y para esto fue acertadíssimo acuerdo el de Su Magestad en excettuarlos del perdón general,50 porque, con sentirse cargados y no hallarse perdonados ni libres, no se attreverán a tanto como harían viendo que de lo passado no se les demandará cuenta; y a quanto entiendo ellos por acá hazen grande instancia y diligencia por estar fuera desta red. [64] Empero yo no sería de parecer que se les hiziesse mal ni daño, conforme [f. [13v]] a lo que por la divina misericordia y por la clemencia de Su Magestad se ha pratticado hasta agora, mas tampoco entiendo se les devría remittir esta traílla que tienen a los pies, porque si se les antojasse, contra razón y buen servicio de Dios y del rey, dar corcobos, huviesse siempre commodidad de reprimirlos.

[65] Queda también el assiento de la hazienda, para el qual entiendo que el duque ha hallado traças bien acertadas, no solo para que a Su Magestad se le perpetúe la contribución ordinaria que se ha concedido, sino también para que las villas se desempeñen y liberten y moderen, y dispongan bien sus rentas, y el pueblo se descargue y libre de las assissas y maltotes que con grande pesadumbre y, según entiendo, con impossibilidad de suffrirse y tolerarse pagan sobre la comida y bevida, y sobre las cosas que le son más diffíciles y de menos utilidad para el servicio de Su Magestad y de más confusión y oscuridad para ser entendidas, si no es de los de finanças, que hazen por estas vías sus negocios más a propósito suyo que del bien común o servicio del rey, de la qual gente yo no sé qué dezir más, sino que la tengo por un bosque entricadíssimo de fieras indómitas y astutas.

[66] Estas y otras consideraciones que he tenido, que mejor se entenderán sin mis letras, porque parte son públicas a todos y parte se refieren por mejores advertencias que las mías, me han movido a dessear que Su Magestad no diesse licencia al duque d’Alva para salir de aquí hasta tanto que compusiesse lo que resta de lo que tiene entendido y començado, lo qual se podría hazer con el favor de Dios en un año, que no es mucha la dilación de su desseo o propósito; y dexando hecho esto, Su Magestad poniendo aquí governador español (que entiendo de otra nación no cumple) puede facíllimamente desde España governar estos Estados por los derechos y consejos de España o con poca differencia desto, con aviso y persuasión que tengo en mí que, si huviesse invasión de guerra civil o de fuera, no estando las cosas de dentro bien instauradas, sería no sé si impossible, humanamente hablando, por lo menos en extremo difficultoso, poderse remediar y defender sin la personal presencia de Su Magestad, cuya real corona y vida Nuestro Señor prospere en toda felicidad, como este su criado lo dessea y supplica. [f. [14r]]

[67] Hame parecido bastará lo hasta aquí escritto para significar mis concettos, y aún me persuado que he sido prolixo, principalmente con vuestra merced, que tiene entera y clara noticia de todo, a quien supplico me perdone y eche a buena parte qualquiera yerro mío en esta materia, y no diffina con otro nombre las faltas que hallare, porque los yerros yo los reconoceré, mas otra culpa en mi intención sabe Dios que no la hay. [68] Y desto reportará vuestra merced a Su Magestad la parte de que entendiere será más servido.

[69] La Divina dé a vuestra merced aquello que más cómmodo le sea para conseguir el summo bien. En Anver, 5 de febrero. 1571. Besa las manos de vuestra merced, su servidor affeccionadíssimo,
Benito Arias Montano تلميد
Note: 1 La carta citada del 28 de diciembre de 1570 no se ha conservado. En la actualidad se conservan en total tres informes o «advertimientos» de BAM dirigidos al rey (AGS E, 583 y 983; e Instituto de Valencia de Don Juan 35/38); y dos cartas más remitidas al rey (AGS E, 167; Universidad de Sevilla Ms. 333-166). Más referencias en Morales Oliver, Arias Montano y la política, p. 13.
Note: 2 Pese al tópico de modestia que BAM comienza a esbozar en estas líneas, el capillán real siempre se mostró en sus comunicaciones anteriores dispuesto a aportar su punto de vista sobre la situación de los Países Bajos. De hecho, entre las instrucciones que el monarca le dio antes de partir a los Países Bajos estaba la de emitir su parecer sobre la compleja situación política y social de esas tierras, como se deduce del siguiente pasaje: «Aunque yo tengo cuenta con considerar las cosas públicas de por acá, no tengo que escrivir agora dellas a Vuestra Magestad, porque otros lo hazen con buena diligencia y cuydado; si algo entendiere que yo deva escrivir, daré razón dello a Çayas, por no ocupar con cartas largas el tiempo que en provecho público emplea Vuestra Magestad» (cf. carta 156807 06, de BAM a Felipe II, 6 de julio de 1568).
Note: 3 Se refiere a la dirección y redacción del Índice de libros prohibidos de 1570 y del Índice de libros expurgados de 1571. No debemos olvidar que, además de todas las tareas mencionadas, BAM también se ocupó en estos primeros años de su estancia en la compra y compilación de libros y manuscritos para la nueva Biblioteca Real de El Escorial, además de empezar por estas fechas con la supervisión de las cuentas e impresiones de los libros de nuevo rezado (breviarios, misales, diurnales y libros de horas) que Plantino producía para la corona española.
Note: 4 Otros autores de relaciones, memorias o advertimientos desde Flandes fueron Joachim Hopperus, Gabriel Enveja, Armenteros, Esteban Prats, Miguel de Mendivil, Alonso de Canto y fray Lorenzo de Villavicencio. Según Morales Oliver, Arias Montano y la política, p. 116, en cierta medida BAM pudo ser el sucesor de los importantes informadores Villavicencio y Canto. Reunía el biblista español las tres condiciones que San Gregorio Nacianceno asigna a un buen consejero: experiencia, caridad y libertad en el decir.
Note: 5 La carta referida es del 9 de octubre de 1570; en ella BAM, que acaba de conocer el permiso por parte de la corte española para la vuelta de Alba a España, muestra su congoja y desacuerdo con la inimiencia de la sucesión, debido a que la aún convulsa situación de los Países Bajos requería la presencia del gobernador de hierro por algún tiempo más. Cf. 1570 10 09 Z.
Note: 6 No se han localizado las cartas de Sevilla y otros sitios recibidas por BAM acerca de la sucesión de Alba.
Note: 7 Comienza en este párrafo la primera gran parte de este informe: el contenido básico de la misma es la misión providencial de Felipe II, la conservación de la Iglesia católica en una de las épocas más críticas de su historia.
Note: 8 «Siglo», en terminología bíblica, significa cada una de las seis edades que transcurren desde la creación del hombre hasta la llegada al mundo de Jesucrito. San Isidoro (Etym., V, 38,6) define sexto siglo como la sexta edad del mundo, desde la llegada de Cristo «usque quo mundus iste finiatur». BAM dedica un extenso párrafo de su obra exegética a delimitar esas seis edades; véase, por ejemplo, los Antiquitatum Iudaicarum libri IX (Leiden, 1593), p. 187. Finalmente, una de las grandes colecciones líricas de BAM se intitula Hymni et secula (Amberes, 1593), de la que existen dos estudios parciales: G. Marín Mellado, «El libro segundo de los Secula de Benito Arias Montano» (Tesis de Licenciatura inédita, Universidad de Cádiz, 1997); y A. Dávila Pérez, «Benito Arias Montano: Seculorum liber V» (Tesis de Licenciatura inédita, Universidad de Cádiz, 1997).
Note: 9 La imagen de la iglesia como edificio parte de la frase de Jesús a Simón Pedro «Sobre esta roca edificaré mi iglesia» (Matth., 16, 18).
Note: 10 BAM define así el concepto de «piedra» en su Liber Ioseph siue de arcano sermone, primer tratado del tomo octavo de la Biblia Regia (Amberes, 1571), p. 109: «Petram etiam firmissimam illam Christi notitiam exponimus, quam habent ii, qui diuini spiritus uirtute illustrati sunt, super quam aedificatur ecclesia Christi, firmissimam, cuiusmodi notitia quia Simon auctus fuit, Petrus a Christo est appellatus. Christus etiam dictus est lapis offensionis, et petra scandali; idem etiam lapis angularis et probates».
Note: 11 Este es uno de los tres pilares del pensamiento religioso de BAM. Se ha de tener «Temor de Dios, Penitencia i Caridad, pues fueron impuestas por Dios, no para que miren por sí, sino para que logren el aumento de la virtud, la paz, quietud i justicia de la República […] deven mostrarse verdaderos Príncipes, i no ser esclavos de la […] ambición […] engaño, injusticia y avaricia». Cf. Dictatum Christianum (en traducción de Pedro de Valencia, pp. 217 ss.), texto citado por Morales Oliver, Arias Montano y la política, p. 71. Y la caridad que debemos tenernos los hombres no debe ser «vulgar y fría, sino ardiente i fervorosa i dispuesta siempre i a punto de hacer bien» (Cf. Dictatum Christianum, en traducción de Pedro de Valencia, pp. 217 ss., texto citado por Morales Oliver, Arias Montano y la política, p. 71. En sus Commentaria in duodequim Prophetas (Amberes, 1571), p. 257, BAM lamenta las divisiones de su tiempo y suspira por la concordia. En el capítulo titulado «De officio discipulorum Christi erga hominem», que comienza en la página 443 del Liber generationis et regenerationis Adam, siue de historia generis humani. Operi magni pars prima, id est, anima (Amberes, 1593) el biblista frexnense recomienda que, aunque experimentemos la ingratitud, envidia y hostilidad en los otros, nunca los consideremos enemigos, sino muy amigos hasta vencerlos con nuestra paciencia, tolerancia y buen hacer.
Note: 12 BAM visitó por primera vez Italia en 1559, recorriendo varias ciudades, entre ellas Venecia, y haciendo acopio de volúmenes impresos y manuscritos, por uno de los cuales parece que fue interrogado en Sevilla por la Inquisición (Ms. Archivo Municipal de Sevilla, colección Aguilar, t. VIII, nº 4, citado por A. Holgado, «El humanismo en la Baja Extremadura», en Historia de la Baja Extremadura (Badajoz, 1986), p. 332. La segunda visita tuvo lugar entre abril de 1562 y la segunda mitad de 1563, período en el que BAM participó en el Concilio de Trento. Tras la fecha de esta carta nuestro humanista realizaría dos estancias más en Roma: una en 1572, para la presentación de la Políglota al Papa, y otra entre 1575 y 1576, previa a su regreso a España.
Note: 13 El 28 de abril de 1568 BAM recala en Irlanda, arrastrado por una tempestad en su viaje a Flandes. Tras recorrer la isla desde el puerto de Yoghol hasta el de Dubling, embarcó de nuevo con dirección al puerto inglés de Chester, recorriendo de nuevo toda Inglaterra de Oeste a Este hasta el puerto de Dover, y allí volvió a tomar un barco con destino a Calés. BAM no pisó tierra flamenca hasta el 16 de mayo. Cf. carta de Arias Montano de Juan de Ovando, del 14 de junio de 1568 (1568 06 14).
Note: 14 Como se desprende de la correspondencia montaniana, una de las formas en las que el capellán real tomó parte en la política de los Países Bajos fue la recomendación de personas locales adecuadas para puestos civiles y eclesiásticos. En 1571 puso sobre la mesa el nombre de Francisco Nansio para el puesto de magistrado de Brujas (Arias Montano to Juan de Albornoz, 8 de agosto de 1571, 1571 08 08). BAM se hizo con la simpatía del pueblo flamenco, llegando a afirmar que los habitantes de esas tierras confiaban en él más que en ningún otro español; habida cuenta de esta empatía, pronto llegó a la conclusión de que una de las razones por las que los flamencos estaban a disgusto era porque pensaba que no eran admitidos a formar parte del gobierno, situación que trató de enmendar en parte recomendando para estos nuevos ministerios a personas de las diferentes élites sociales de los Países Bajos.
Note: 15 Da inicio, con este párrafo, a una nueva parte de estos avisos, en la que se justifican todos los esfuerzos y dispendios para la conservación del territorio flamenco y de su fe católica, basándose, sobre todo, en la situación estratégica de los Países Bajos.
Note: 16 Según Morales Oliver, Arias Montano y la política, p. 184, esta descripción montaniana de la viva riqueza comercial de los Países Bajos entronca con la Descrittione di tutti i Paesi Bassi (Amberes, 1567) de Luis Guicciardini, donde se describe el país como «un puerto, una feria y un mercado de toda Europa, en donde hay un tráfago, un manejo, un chaos de infinito número de personas, así forasteros como naturales, que interviene y se emplean en él».
Note: 17 Nombre español antiguo de la actual ciudad francesa de Lille, capital de la región de Norte-Paso de Calais.
Note: 18 El ducado de Borgoña fue uno de los más importantes de la Europa medieval, manteniendo su independencia desde 880 hata 1482, fecha en que una parte del territorio fue incorporada a Francia y los Países Bajos pasaron a la Casa de Austria.
Note: 19 Referencia al año 1517, cuando Martín Lutero clavó en la puerta de Wittenberg sus 95 tesis contra la venta de indulgencias y sobre su nueva doctrina de la salvación solo por la fe, hecho que se considera el inicio de la Reforma Protestante.
Note: 20 Comienza en este párrafo la exposición de los tres fundamentos del buen gobierno: buena y sana religión, firme y franca justicia, y hacienda pública saneada.
Note: 21 BAM parece tener en mente la conocida cita de Cicerón (Manil., 17): «Vectigalia neruos esse reipublicae semper duximus» («siempre he creído que los tributos son el nervio del Estado»).
Note: 22 Líneas más arriba BAM remonta el inicio de la reforma protestante luterana a cincuenta y cuatro años atrás, es decir, 1517.
Note: 23 A principios de la Edad Moderna este tipo de leyes locales, denominadas en la época «libertades» o «privilegios» formaba parte de la normalidad política. Los Países Bajos fueron unas provincias especiales dentro de la corona española por muchas razones. Además de su relevancia económica y gran población, las provincias e incluso las distintas ciudades tenían fuertes instituciones y tradiciones locales, sistemas jurídicos y fiscales diferentes, e incluso lenguas distintas. Para eludir un proceso judicial era suficiente cruzar la frontera de una provincia a otra; y dentro de una misma provincia, como explica aquí BAM, los delitos y las penas variaban según las costumbres del lugar en que se juzgaban. Como ejemplo, en la provincia de Artois existían 248 códigos legales diferentes, y en los Países Bajos unos 700; costumbres o leyes locales que, pese a su reducida eficacia, los gobernantes anteriores habían respetado escrupulosamente respetando las exigencias de la población. Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, pp. 33-34.
Note: 24 Del francés «maltôte» («impuesto extraordinario»).
Note: 25 Esta actitud crítica inicial –que roza la antipatía- de BAM ante las costumbres locales de banquetear y celebrar carnavales cambiará con el paso del tiempo. En carta a Zayas de noviembre de 1573 el humanista, desde una perspectiva mucho más positiva, llega a comparar los banquetes y máscaras de los flamencos con los griegos antiguos: «La gente desta tierra tiene por costumbre el juntarse en banquetes y compañías de parientes y amigos, afirmando serles necesario el bivir desta manera por ciertas razones que parecen devérseles admitir […]; en el tiempo que se juntan conversan simplemente unos con otros y se huelgan con sus danças y máscaras, y esto por la mayor parte sin perjuycio ni otro exemplo dañoso […] biven en esta parte a la costumbre de los griegos antiguos, a los cuales este pueblo se parece en muchas cosas […] homogangas, processiones, guildas, cofradías, ejercicios de tirar y esgrimir y rhetóricas que ellos llaman, y comedias de día en público»; original en el Archivo de Valencia de Don Juan, núm. 35 del envío 28, publicado por Morales Oliver, Arias Montano y la política pp. 347-349.
Note: 26 A partir de 1566 se aprecia una rápida propagación del calvinismo en Flandes, como preludio de la rebelión que, en el plano político, estaba ya preparando la nobleza local, que solicitaba la abolición de la inquisición y la moderación de las leyes contra la herejía. En mayo de 1566 se celebraron servicios calvinistas en Flandes y Hainaut; a partir de junio, en Brabante. La muchedumbre, compuesta de gente desempleada y ociosa en su mayoría, se reunía a las afueras de las ciudades aprovechando las largas tardes estivales. El 9 de julio de 1566 el Consejo de Estado se reunió para abordar los peligros de estas reuniones armadas, que, finalmente, desembocaron en la furia iconoclasta de agosto de 1566. Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, pp. 70-76.
Note: 27 Una de las razones del descontento en la población flamenca fue el sensible crecimiento de la presión fiscal que se les impuso desde el gobierno de España desde el ascenso al trono de Felipe II. Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, pp. 37-40.
Note: 28 Este tipo de fórmulas ilustran una de las ideas más características del pensamiento político de BAM, que la monarquía y todo tipo de soberanía procede de Dios, poseedor del supremo principado dela naturaleza. Cf. Morales Oliver, Arias Montano y la política, p. 57.
Note: 29 El 29 de noviembre de 1566 aceptó don Fernando Álvarez de Toledo el cargo de capitán general del ejército que se pretendía formar en los Países Bajos, a donde arribó el 3 de agosto de 1567. Los seis años y medio que Alba, a quien BAM dedica estas elogiosas palabras, permaneció en Flandes se pueden dividir en tres períodos: violenta represión y primera guerra contra los orangistas (1567-1568); tregua (1569-1572); y segunda guerra contra los orangistas (1572-1573). Hacia la fecha de esta carta, alcanza su punto más elevado la admiración por Alba de BAM, que fue autor del diseño para una estatua de Alba que fue colocada en la ciudadela de Amberes, y le añadió la siguiente inscripción: FERDINANDO ALVAREZ A TOLEDO, ALBAE DVC[I], PHILIPPI II HISP[ANIARVM] APVD BELGAS PRAEFEC[TO], QVOD EXTINCTA SEDIT[IONE] REBELLIB[VS] PVLSIS RELIG[IONE] PROCVR[ATA] IVSTIT[IA] CVLTA PROVINC[IARVM] PACEM FIRMAR[AT] REGIS OPT[IMI] MINISTRO FIDELISS[IMO] POSITVM; cf. L. Morales Oliver, Arias Montano y la políticapp. 136-144; J. Alba y Berwick, Discurso de entrada en la Academia de la Historia (Madrid, 1919); H. Schubart, «Arias Montano y el Duque de Alba en los Países Bajos», en Renuevos de Cruz y Raya, 4 (Santiago de Chile – Madrid, 1962), pp. 27-41.
Note: 30 En la primavera de 1568 se desarrolló la primera campaña invasora de los opositores, cuya estrategia se basaba en el envío simultáneo de cuatro ejércitos procedentes de territorio francés, inglés y alemán. La primera victoria de Alba tiene lugar el 25 de abril de 1568 sobre un ejército de 3000 hombres al mando del señor de Villers, que cruzó la frontera de los Países Bajos desde Alemania el 20 de abril. El 23 de mayo, sin embargo, las tropas gubernamentales fueron derrotadas con grandes pérdidas ante el monasterio de Heiligerlee, a las afueras de Winschoten. A principios de julio las fuerzas del gobierno rechazaron a un ejército hugonote francés de 3000 soldados. Y el 21 de julio Alba vengó la derrota de Heiligerlee dirigiendo personalmente el ataque contra Luis de Nassau en Frisia, que culminó con la victoria de Jemmingen. Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, pp. 108-109.
Note: 31 BAM se refiere aquí al episodio final de la campaña de 1568, cuando, en el mes de octubre, Guillermo de Orange invadió Brabante al frente un ejército de treintamil hombres. Dado que las tropas invasoras no encontraban ningún apoyo en los Países Bajos, el duque de Alba tan sólo cerró el camino de Bruselas y esperó a que el ejército invasor se disolviera, forzando finalmente su retirada a finales de noviembre. Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, p. 109; véase también la relación que hace de los hechos Cabrera de Córdoba, Historia de Felipe II, I, 435-442.
Note: 32 Se ejecutó a más de mil personas por su responsabilidad en los disturbios. Dos de los nobles locales más activos en la revuelta fueron ejecutados el 5 de junio de 1568: Lamoral, conde de Egmont, y Felipe de Montmorency, conde de Horn. A otros, la mayoría también nobles, se les juzgó en ausencia: Guillermo de Orange, Floris conde de Culemborg, Antoine de Lalaing, conde de Hoogstraten y Floris de Montmorency, barón de Montigny. Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, pp. 106-107.
Note: 33 Desde finales de 1568 Inglaterra no solo había favorecido de forma evidente los intereses de los rebeldes de los Países Bajos, sino que prendieron algunos navíos españoles que se dirigían a Flandes con mercancía y recursos monetarios. Al principio de 1569, en medio de un clima prebélico entre Inglaterra y España, la inseguridad del comercio marítimo por las costas de Flandes era muy elevada, como lamenta BAM en su carta 1569 02 28a.
Note: 34 El duque de Alba tenía la intención firme de instaurar un tribunal especial que juzgase a todos los acusados de herejía o rebelión. El 5 de septiembre de 1567 se decretaba la creación del «Consejo de Trublas» o «Consejo de los Tumultos». Existía un tribunal central, con sede en Bruselas, y tribunales dependientes en cada provincia. En el invierno de 1567 y 1568 el consejo desarrolló una gran actividad consistente en la búsqueda y selección de pruebas, nuevas detenciones y ejecución de sentencias. Al comenzar la cuaresma de 1568 se detuvo el mismo día a un número elevado de sospechosos de haber participado en las revueltas. En 1569 la actividad del Consejo se centró en el registro de librerías. Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, pp. 104-106.
Note: 35 BAM llega a Flandes en mayo de 1568. La eficacia de Alba tanto en lo militar como en la administración de justicia por medio del «Consejo de los Tumultos» hacía que el país funcionara con mucha más eficiencia que con la anterior administración nacional de justicia, caracterizada por la corrupción.
Note: 36 «Dádivas quebrantan peñas» es el refrán popular aquí usado para referirse a que con dineros y regalos todo se consigue (sobre el significado, fuentes y variantes de esta paremia puede consutarse el Refranero multilingue del Centro Virtual Cervantes. BAM alude a la afición a los sobornos en la administración local de los Países Bajos
Note: 37 «El amo alabó al mayordomo infiel por haber obrado sagazmente, pues los hijos de este siglo son más avisados que los hijos de la luz» (Luc. 16, 8).
Note: 38 Una «feliz entrada» («Blijde Intrede», «Blijde Inkomst», o «Blijde Intocht» en neerlandés, «Joyeuse Entrée» en francés, de donde BAM calca el adjetivo «Joyosa») era la primera visita pacífica del monarca, príncipe, duque o gobernante en una ciudad medieval, principalmente en el ducado de Brabante o en el Condado de Flandes y ocasionalmente en Francia, Luxemburgo o Hungría. A menudo coincidía con la concesión de más derechos y privilegios a la ciudad.
Note: 39 «Corcovo», desigualdad, torcimiento o falta de rectitud. Cf. Diccionario de la lengua española de la RAE.
Note: 40 La abadía de San Miguel (Sint Michielsabdij), al sur de Amberes, fundada en el siglo XII por San Norberto, se convirtió en una de las más ricas e importantes de los Países Bajos, sirviendo de refugio y hospedaje para numerosos invitados del rey.
Note: 41 Tras el éxito bélico del duque de Alba, que sofocó la primera rebelión de los Países Bajos, el camino estaba allanado para la visita real de Felipe II a Flandes, lo que pondría orden definitivo en la administración de esa tierra. Esos eran, al menos, los planes iniciales. Alba anhelaba, por tanto, su merecido retorno triunfal a España para estar junto a los suyos, sus propiedades y la corte. Sin embargo, estos planes cambiaron radicalmente ante la imposibilidad de Felipe II de desplazarse a tierras flamencas debido a una serie de problemas personales y políticos, entre los que destacaba la cuestión sucesoria. De modo que las primeras reformas políticas y religiosas de Alba se realizaron en un clima de provisionalidad, a la espera de la inminente llegada de un sucesor que permitiera el regreso triunfal del duque a España.
Note: 42 Margarita de Parma (Oudenaarde, Bélgica, 1522-Ortona, Italia, 1586) partió de los Países Bajos hacia Italia el 30 de septiembre de 1567, tras haber tomado juramento a Alba como sucesor suyo en las tareas de gobernador general.
Note: 43 TER. Andr. 314: «Algo pasará, espero».
Note: 44 En el Diccionario de lengua española de la RAE se define «placarte», que viene del francés «placard», como «cartel, edicto u ordenanza que se fijaba en las esquinas para noticia del público».
Note: 45 Del francés «dilayé» («retraso»).
Note: 46 En el ámbito jurídico, bajo el primer gobierno de Alba se aprobaron disposiciones para unificar las legislaciones penales y los procedimientos seguidos en las diferentes provincias (julio de 1570); se codificó gran parte del derecho consuetudinario (1570-1571), por ejemplo, las complejas «Costumbres de Amberes»; y se revisaron en una serie de ordenanzas las leyes que regulaban los seguros maríticos (1569-1571). Cf. Parker, España y la rebelión en Flandes, p. 112.
Note: 47 En gran parte debido al ejército de diez mil soldados que se había traído de Italia, más los regimientos valones y alemanes movilizados con motivo de la invasión de 1568. El éxito de las reformas políticas y religiosas de Alba en los Países Bajos, frente a los fracasos anteriores, se debió sin duda al respaldo de un ejército muy bien entrenado.
Note: 48 Hasta la fecha de esta carta habían ocupado el cargo de gobernador de los Países Bajos Margarita de Austria (1516-1530), María de Hungría (1531-1555), Manuel Filiberto de Saboya (1556-1559) y Margarita de Parma (1559-1567).
Note: 49 Matth. 9, 37: «A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos».
Note: 50 Este perdón general, resultado de la nueva política de amnistía que pretendía implantar Felipe II en Flandes, fue menos general que lo que su nombre indicaba por las numerosas excepciones que contenía. Pese a que la amnistía rondaba en los planes del Rey desde principios de 1569, la publicación del perdón se retrasó hasta julio de 1570. Cf. J. H. Elliot, La Europa dividida (Madrid, 2005), p. 170.
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