[1] Por otras tres he avisado a vuestra merced cómo la Biblia de la Iglesia y de Su Magestad yva en buen punto, y que esperávamos acabar el Pentateuco en todo este febrero. Y estuviera acabado, si no se huvieran recrecido estos grandes fríos que sobrevinieron a estraño tiempo, tales que ataron las manos a todos los artífices, si no1 fueron los herreros y fundidores. Acabarse ha2, plaziendo a Dios, dentro de quatro días. [2] Yo he estado doze días en la cama con gravíssimo catharro, y muchos dellos con fiebre, empero no havemos cessado de hazer cada día algo en las traducciones y en lo que cumplía. Para poner en orden este cuerpo todo, estoy esperando que vuestra merced me embíe el prólogo o epístola que le he embiado, dirigido a la Iglesia universal, en que doy la razón de todo lo que se haze y del acuerdo que Su Magestad ha tenido en esta santa obra. Embiélo para que Su Magestad lo viera y quien más fuesse razón, y enmendado se me embiasse.
[3] Mis traducciones del caldeo3 en latín están en vista en Lovaina, con otras cosas que con aquella universidad he communicado, en la qual tengo dos dottores theólogos, canónigos y cathedráticos nombrados por procuradores de mi diligencia en las cosas que propusiere4 en aquella universidad, y el uno dellos viene a trattar comigo5 y consultar las cosas que se offrecen. Yo he estado dos vezes allá y dado larga cuenta de toda la orden que llevamos. Todos dessean ver acabada esta obra. E yo más. [4] En passando Pascua, plaziendo a Dios, pienso de añadir otro prelo, de manera que se hagan seis pruevas al día.
[5] Vuestra merced me avise si será Su Magestad servido le embíe luego un Pentateuco, en acabándosse, de los de pergamino, porque pienso embiarle dos y, si le aggradarae ansí, será el uno dellos de los que digo, porque vea la obra que ha mandado hazer, que cierto es cosa para alabar a Dios.
[6] El duque d’Alva me ha scritto esta semana que vea las librerías de Breda y Haustrat, porque se han de vender, para que desfrutte yo lo que hallare bueno para Su Magestad. En estando en disposición para salir de casa, yré luego, plaziendo a Dios, a aquellos lugares.
[7] Ya he pedido a vuestra merced por muchas vezes me embíe la lista de los libros que allá hay en la librería, porque comienço a comprar otros [f. [1v]] para la librería real. [8] Por agora no se me offrece otra cosa acerca destas materias. En Anvers. Último de agost febrero, 1569.
Besa las manos de vuestra merced,



