1570 05 27

Benito Arias Montano (Amberes) a Juan de Vargas (Bruselas)

27 de mayo de 1570

METADATOS

Identificador: 1570 05 27

Íncipit: Ayer fui apercebido del obispo de Anvers…

Manuscritos:

    (O) ARA, «Papiers d’État et de l’Audience 1531-1700» (T 105), 1740/2, ff. 89r-[90v].

Impresos:

    (E) Domínguez, Correspondencia, I, 516-519.

Edición crítica y notas: Antonio Dávila Pérez

Codificación y edición digital: Antonio Dávila Pérez

RESUMEN

BAM se ha reunido con el obispo de Amberes para revisar la lista de los examinadores elegidos para la censura de libros y libreros. El día siguiente el obispo se reunió con los examinadores para informarles del procedimiento a seguir. También en la misma asamblea se convocó el concilio de Malinas para el próximo mes. BAM recomienda encarecidamente que se envíe a un delegado que sea capaz de defender los intereses del rey.

COMENTARIO

Una vez impreso el índice de libros prohibidos de 1570 se ha de emprender la tarea de la elección de visitadores o examinadores. En esta carta BAM declara a Vargas haber estado presente en la elección de los visitadores de Amberes junto con el obispo de la ciudad. La siguiente etapa consiste en la coordinación de los mecanismos de corrección de libros y obediencia del catálogo con vistas al próximo Congreso Provincial de Malinas, donde se trató este, entre otros muchos.

La aplicación de las normas del catálogo de 1570 y de las disposiciones promulgadas por el decreto real levantó numerosas cuestiones. J. M. Bujanda (Index d’Anvers, pp. 39-40) informa de las reacciones de los profesores «utriusque iuris» y de teología de la Universidad de Douai que se reunieron el 7, 8 y 9 de junio de 1570 para examinar las dudas concernientes a la aplicación del índice romano y del apéndice. El Duque responde a estas cuestiones en un documento del 27 de junio que permite conocer los principios que condujeron a la preparación del índice expurgatorio de 1571.

FACSÍMILES

TEXTO Y APARATO CRÍTICO (CON VISUALIZACIÓN DE MARCADO XML-TEI) La correspondencia de Benito Arias Montano: edición crítica digital — Benito Arias Montano (Amberes) a Juan de Vargas (Bruselas) – 27 de mayo de 1570


[Sobrescrito:]
Al illustre sor mi sor Juan de Vargas, regente de Nápoles y presidente en el Consejo Real de Su Magestad. En Brusselas. Por servicio de Su Magestad.
[Anotado por otra mano, con escritura transversal:]
XXVII de mayo 1570. Respondida. Doctor Arias Montano.
Illustre sor:

[1] Ayer fui apercebido del obispo de Anvers para que me hallasse hoy a la elección de los visitadores de los libros y librerías que pertenecen a esta villa y me dixo ayer los que pensava nombrar, y estos nombró hoy y algunos más que parecían ser menester, a los quales en mi presencia se les encargó la diligencia y fidelidad en su ministerio, y el obispo me mandó que yo dixesse lo que entendía dello y ansí lo hize. [2] Luego convinieron todos los libreros por mandado del obispo, y se les notificó el mandato que Su Excelencia havía hecho al obispo acerca de la elección de los examinadores y del officio dellos, y se les leyó la lista de los examinadores, que son diez, con orden que ninguna cosa se determinasse por uno solo, sino por dos visitadores o examinadores, y que estos diessen razón al maestrescuela de la Iglesia, que es nombrado por principal visitador, y con approbación de todos tres se expidiessen las cosas que tocavan a su officio; y los libreros lo accettaron y obedecieron todo.

[3] Después desto el obispo propuso al deán y al maestrescuela y a otros capitulares que allí estavan en mi presencia la indictión del Concilio provincial para onze del mes que viene en Malinas. Y huvo controversia allí sobre qué personas devían ser llamadas para el concilio de iure aut consuetudine, y diximos allí nuestros pareceres. Yo dixe lo que sentía llanamente, y no se resolvió esta materia por no venir declarado del metropolitano, el qual dizen que no está resuelto en ello más que allí se congregarán de todas suertes, y después se determinará quáles han de ser admittidos y a qué.

[4] Bien entiendo que Su Excelencia y vuestra merced ternán dado orden como esté allí persona de parte de Su Magestad, que assista con nombre de legado o otro tal título, para que vea lo que allí se trata y proponga o haga proponer algunas cosas que tocaran al servicio de Su Magestad o a la justicia o a otro género de materias convenientes, y para que attienda no se ordene cosa que sea en perjuizio de Su Magestad y de sus ministros, y para que dé aviso de lo que passare a Su Excelencia. Porque ansí lo hizo el rey embiando a todos los concilios que en España se celebraron personas que pudiessen hazer capazes a los del concilio de la voluntad de Su Magestad y diessen noticia de lo que passava. [5] Creo tienen más de ochenta capítulos de cosas que proponer aquí, y entre ellas havrá algunas que toquen al rey o directe o indirecte. [f. 89v] Trattarse ha de la correctión de los libros y de la intelligencia y obediencia del Catálogo. El obispo me ha dicho de algunas otras cosas para las quales será necessario que el que estuviere de parte de Su Magestad sea hombre expedito en lengua para dezir por palabra y escritto en latín, y sea fiel y activo y de buen zelo, y que pueda hazer capazes a los que lo quisieren ser destas cosas que se dizen serán tratadas y de la intención del Concilio de Trento en las cosas que tocan a sus estatutos, los quales entiendo se propondrán para ser guardados. [6] Quise dar aviso desto que en mi presencia passó a vuestra merced, como soy obligado a Su Magestad y a Su Excelencia y a vuestra merced y al zelo del bien público y buena andança de todas las cosas, para que vuestra merced con Su Excelencia tratte lo que será appropósito al buen orden desto y a la persona o personas que a esto de su parte assistirán.

[7] Nuestro Sor la illustre persona de vuestra merced prospere en su servicio.. En Anvers, 27 de mayo 1570. Besa las manos de vuestra merced, su servidor,
Benito Arias Montano تلميد
TEXTO Y NOTAS (SIN VISUALIZACIÓN DE MARCADO XML-TEI) La correspondencia de Benito Arias Montano: edición crítica digital — Benito Arias Montano (Amberes) a Juan de Vargas (Bruselas) – 27 de mayo de 1570


[Sobrescrito:]
Al illustre señor mi señor Juan de Vargas, regente de Nápoles y presidente en el Consejo Real de Su Magestad. En Brusselas. Por servicio de Su Magestad.
[Anotado por otra mano, con escritura transversal:]
XXVII de mayo 1570. Respondida. Doctor Arias Montano.
Illustre señor:

[1] Ayer fui apercebido del obispo de Anvers1 para que me hallasse hoy a la elección de los visitadores de los libros y librerías que pertenecen a esta villa y me dixo ayer los que pensava nombrar, y estos nombró hoy y algunos más que parecían ser menester, a los quales en mi presencia se les encargó la diligencia y fidelidad en su ministerio, y el obispo me mandó que yo dixesse lo que entendía dello y ansí lo hize. [2] Luego convinieron todos los libreros por mandado del obispo, y se les notificó el mandato que Su Excelencia havía hecho al obispo acerca de la elección de los examinadores y del officio dellos, y se les leyó la lista de los examinadores, que son diez, con orden que ninguna cosa se determinasse por uno solo, sino por dos visitadores o examinadores, y que estos diessen razón al maestrescuela2 de la Iglesia, que es nombrado por principal visitador, y con approbación de todos tres se expidiessen las cosas que tocavan a su officio; y los libreros lo accettaron y obedecieron todo.

[3] Después desto el obispo propuso al deán3 y al maestrescuela y a otros capitulares que allí estavan en mi presencia la indictión del Concilio provincial para onze del mes que viene en Malinas.4 Y huvo controversia allí sobre qué personas devían ser llamadas para el concilio de iure aut consuetudine,5 y diximos allí nuestros pareceres. Yo dixe lo que sentía llanamente, y no se resolvió esta materia por no venir declarado del metropolitano,6 el qual dizen que no está resuelto en ello más que allí se congregarán de todas suertes, y después se determinará quáles han de ser admittidos y a qué.

[4] Bien entiendo que Su Excelencia y vuestra merced ternán dado orden como esté allí persona de parte de Su Magestad, que assista con nombre de legado o otro tal título, para que vea lo que allí se trata y proponga o haga proponer algunas cosas que tocaran al servicio de Su Magestad o a la justicia o a otro género de materias convenientes, y para que attienda no se ordene cosa que sea en perjuizio de Su Magestad y de sus ministros, y para que dé aviso de lo que passare a Su Excelencia. Porque ansí lo hizo el rey embiando a todos los concilios que en España se celebraron personas que pudiessen hazer capazes a los del concilio de la voluntad de Su Magestad y diessen noticia de lo que passava. [5] Creo tienen más de ochenta capítulos de cosas que proponer aquí, y entre ellas havrá algunas que toquen al rey o directe o indirecte.7 [f. 89v] Trattarse ha de la correctión de los libros y de la intelligencia y obediencia del Catálogo. El obispo me ha dicho de algunas otras cosas para las quales será necessario que el que estuviere de parte de Su Magestad sea hombre expedito en lengua para dezir por palabra y escritto en latín, y sea fiel y activo y de buen zelo, y que pueda hazer capazes a los que lo quisieren ser destas cosas que se dizen serán tratadas y de la intención del Concilio de Trento en las cosas que tocan a sus estatutos, los quales entiendo se propondrán para ser guardados. [6] Quise dar aviso desto que en mi presencia passó a vuestra merced, como soy obligado a Su Magestad y a Su Excelencia y a vuestra merced y al zelo del bien público y buena andança de todas las cosas, para que vuestra merced con Su Excelencia tratte lo que será appropósito al buen orden desto y a la persona o personas que a esto de su parte assistirán.

[7] Nuestro Señor la illustre persona de vuestra merced prospere en su servicio.. En Anvers, 27 de mayo 1570. Besa las manos de vuestra merced, su servidor,
Benito Arias Montano تلميد
Nota: 1 Sobre el obispo de Amberes, Francisco Van de Velde o de Campo, o Franciscus Sonnius (por haber nacido en Zon, cerca de Eindhoven, véase nota biográfica en carta número 1570 05 09.
Nota: 2 El magister scholae o praecantor del cabildo de la Catedral de Amberes, a la sazón Fraciscus Donckers. Cf. Prims, Geschiedenis van Antwerpen, VIII/3, p. 34. Esta dignidad eclesiástica tenía como función principal la enseñanza de las ciencias eclesiásticas.
Nota: 3 Roger de Tassis, vigésimo deán del cabildo de Amberes entre 1545 hasta 1590, sustituido por Carlos Maes. Cf. Prims, Geschiedenis van Antwerpen, VIII/3, pp. 26-27.
Nota: 4 El Concilio Provincial de Malinas se celebró entre el 11 de junio al 14 de julio de 1570.
Nota: 5 Traducción: «conforme a derecho o costumbre». La misma fórmula aparece en las disposiciones del Concilio de Trento sobre los asistentes a los Concilios Provinciales que se han de celebrar después de la reunión tridentina. En la sesión XXV, cap. 2, De reformatione (p. 439, ed. Richter) dice así: «Cogit temporum calamitas et inualescentium haeresum militia, ut nihil sit praetermittendum, quod ad populorum aedificationem et catholicae fidei praesidium uideatur posse pertinere. Praecipit igitur sancta synodus patriarchis, primatibus, archiepiscopis et omnibus aliis qui de iure uel consuetudine in concilio prouinciali interesse debent, ut in ipsa prima synodo prouinciali, post finem praesentis concilii habenda, ea omnia et singular, quae ab hac sancta synodo definite et statute sunt, palam recipient, nec non ueram obedientiam summon Romano Pontifici spondeant et profiteantur, simulque haereses omnes, a sacris canonibus et generalibus conciliis, praesertimque ad hac eadem synodo damnatas, publice detestentur et anathematizent».
Nota: 6 El arzobispo metropolitano, abreviado como metropolitano, el obispo de una capital regional. En este caso se refiere al arzobispo metropolitano de Malinas, cardenal Granvela, quien durante su ausencia delegó el cargo en su vicario Maximilano Morillon. Desde Trento se dispuso que los metropolitanos celebraran cada tres años el sínodo de su provincia con sus obispos sufragáneos.
Nota: 7 El concilio de Malinas de 1570 tuvo como objetivo primordial la aplicación de las disposiciones tridentinas para restablecer la disciplina eclesiástica y las costumbres cristianas. Se emitió un edicto formal para la recepción del Concilio de Trento y para adoptar su profesión de fé, de modo que los obispos de Bélgica no pudiesen admitir ninguna otra; se ordenó a todos los obispos que visitasen sus diócesis y que reformasen todos los estatutos que fuesen contrarios a los decretos de Trento; se formó un gran número de capítulos instructivos sobre el bautismo, el matrimonio, las fiestas y ayunos, la promoción a las órdenes, las indulgencias, el culto a las imágenes, catecismos, obligaciones de los ministros de la iglesia, etc. Cf. Berault-Bercastel, Historia general de la Iglesia, Epifanio Díaz Iglesia Casteñeda (trad.) (Madrid: Ancos, 1853), V, pp. 213-215. Entre los puntos tratados en Malinas, como vemos en esta carta, también se encontraba la aplicación del índice de libros prohibidos de 1570, basado en el catálogo tridentino publicado en la década anterior.
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