1570 10 28

Fray Luis de León (Salamanca) a Benito Arias Montano (Amberes)

28 de octubre de 1570

METADATOS

Identificador: 1570 10 28

Íncipit: Llegando a este lugar a diez y seis de octubre de una longa ausencia que avía hecho…

Manuscritos:

    (O) KBS, Ms. A 902, ff. 97r-98v.

Impresos:

    (E1) Rodríguez Moñino, «Carta de Fray Luis de León», pp. 53-55; (E2) Macías, La Biblia Políglota de Amberes, pp. 242-244; (E3) Barrientos, Fray Luis de León. Epistolario, pp. 89-94; (E4) Domínguez, Correspondencia, I, 583-592.

Edición crítica, traducción y notas: Baldomero Macías Rosendo

Codificación y edición digital: Antonio Dávila Pérez

RESUMEN

Fray Luis se alegra de haber recibido una carta de BAM. En Madrid y en Salamanca León de Castro está atacando la Biblia Políglota de Amberes por la importancia del texto hebreo en esta edición. Fray Luis ha hablado con León de Castro para intentar rebajar la polémica explicando lo que se estaba realmente haciendo en la edición de la Políglota. Castro, que había oído que la Vulgata iba a ser sustituida por la traducción de Pagnino, al saber que esto no es así, promete hablar y escribir bien de BAM y su biblia en adelante. Fray Luis desea abandonar la universidad y marchar a un sitio retirado para estudiar. Finalmente informa a BAM de algunos amigos comunes como Felipe Ruiz, Grial, Álvaro de Lugo, Pedro Portocarrero, Juan del Caño, Chacón y Rogina.

COMENTARIO

Fray Luis de León, quien había pasado el verano de 1570 en su ciudad natal, Belmonte, se encuentra al regresar a sus quehaceres universitarios con la agradable sorpresa de la carta del amigo. Aunque no ha aparecido, al menos hasta ahora, esa carta de BAM fechada el 16 de agosto de este mismo año a la que alude el poeta, resulta evidente que aquel, un tanto inquieto por las noticias recibidas en relación con León de Castro, acude al testimonio prudente de fray Luis para valorar el asunto en su justa medida, sin apasionamientos ni falsos temores.

FACSÍMILES

TEXTO Y APARATO CRÍTICO (CON VISUALIZACIÓN DE MARCADO XML-TEI) La correspondencia de Benito Arias Montano: edición crítica digital — Fray Luis de León (Salamanca) a Benito Arias Montano (Amberes) – 28 de octubre de 1570


[Sobrescrito:]
Al muy magnífico y muy reverendo señor el dottor Benito Arias Montano, y my señor. En Enveres.
[Anotado en el margen por BAM, con escritura transversal:]
Salamanca 1570. Fray Luis de León 28 de ottubre. Iuicio del maestro León.
Muy magnifico y muy reverendo sor:

[1] Llegando a este lugar a diez y seis de octubre de una longa ausencia que avía hecho, hallé una carta de vuestra merced hecha a tantos de agosto, que fue para mý la cosa1 más deseada que me podía venir,2 porque, después que vuestra merced salió deste reyno, ny avía visto carta de vuestra merced ny sabido nueva que cierta fuese3, lo qual me tenía más penado de lo que puedo dezir, y creýa que la culpa estava en mý. Bendito sea Dios, que vuestra merced tiene salud y esos negocios a que vuestra merced fue, van tam4 adelante y con tam próspero sucesso, siempre sea assí. [2] En lo del maestro León, pésame mucho que aya llegado allá y puesto en cuidado a vuestra merced. Diré lo que a avido en ello, y después diré lo que e hecho. Su affición es la que vuestra merced dize con los 70 y con los authores griegos, y persuádese en sus opiniones5 así que lo que desdize dellas ny lo entiende ny piensa que es tolerable, y así todo lo que es letra o que tiene color6 de aver nacido de rabbinos es para él cosa7 descomulgada. Por esta causa dize mal de Pagnino y de Vatablo y de quantos profesan y an profesado este camino, y no perdona a S. Jherónimo8. Dixéronle9 que vuestra merced, quando se encargó desse10 negocio, avía pretendido que la traslación11 de Pagnino se pusiese, y acaso quando lo supo se halló en la corte; y dízenme que trattó dello [f. 97v] con el cardenal, y por esta ocasión12 se devió13 entonces de desbaratar14 en algunas palabras contra vuestra merced. Pero sucedióle mal, porque con quien primero se desmandó fue con el secretario Çayas, y el qual15 bolvió por vuestra merced, como devía, y le trattó a él como merecía.

[3] Aquí los días pasados, en ciertas juntas16 que hizimos los dottores theólogos acerca de la Biblia de Vatablo, cuya vista se nos avía cometido para que se imprima otra vez, tuvimos con él, sobre estas sus imaginaciones, grandes differencias. Y una vez, a este propósito no sé qué dixo de vuestra merced; yo y los demás que estavamos allí le respondimos lo que convenía. Él es hombre de cuyas cosas es mejor no hazer caso, porque tiene el ingenio de la manera que e dicho y, quitado desto, en todo lo demás es hombre llano y de bien. [4] Con todo esto, por dar contento a vuestra merced, cuya condición sé que17 es inclinada a toda paz, yo le hablé después que recebí su carta, y le dixe la justa18 quexa que vuestra merced dél tenía y el agravio que le hazía, mayormente tiniendo19 tam20 poca notitia21 de la dotrina22 de vuestra merced y de sus opiniones. Díxele más, su bondad de vuestra merced y su llaneza, que tiniendo23 tanta causa para estar sentido, no quería sino paz y amor. Respondióme bien, porque, como e dicho, fuera de estas sus letras es hombre de llano24. Dize que, si habló algo, fue porque le enganaronengañaron diziéndole que vuestra merced quería quitar la Vulgata y introduzir25 a Pagnino,26 y que desto ya el hecho le a desengañado, que le pesa de lo dicho y que tiene a vuestra merced por amigo y señor, y que jura, por palabra en todas las conversaciones que se ofreciere ocasión, y por escritto en los libros que escriviere, hazer memoria de vuestra merced, alabándole y preciándole como es razón y como haría el mayor amigo que vuestra merced tiene, y con esto le dexé. Si uviere [f. 98r] otra cosa que merezca aviso, yo le daré a vuestra merced.

[5] De mý no tengo cosa27 nueva que hazer saber a vuestra merced.28 E tenido salud, a Dios gracias; trabajo en esta atahona ocupado siempre en las letras de que menos gusto, y cada día con más deseo de salir dellas y de todo lo que es universidad, y bivir lo que resta en sosiego y en secreto, aprendiendo lo que de29 cada día voy olvidando más. [6] Dios lo30 ordene como Su Magestad más se sirva, y nos traiga con bien a vuestra merced por acá con la brevedad que yo deseo.

[7] Philippe Ruiz se a ydo a bivir con Álvaro de Lugo. Bivo solo, pero él bive contento y bive de veras, y así pasó. Grial está con don Pedro Portocarrero, que es agora presidente de Galicia. Del dottor Juan del Caño a días que no sé. Chacón está en Roma y Rogina en Parraces leyendo Theología.

[8] Nuestro Señor la muy magnífica persona de vuestra merced guarde y prospere como deseo. Son en Salamanca 28 de octubre de 1570. Besa las manos de vuestra merced su siervo,
Fray Luis de León.
cosa] O, E2, E4; causa (E1, E3)
venir,] O, E1, E3, E4; post venir imum punctum posuit (E2)
fuese] O, E2, E3, E4; fuesse (E1)
tam] O, E2, E3, E4; tan (E1)
opiniones] , O, E1, E4; post opiniones leviter distinxerunt (E2, E3)
color] O, E2, E3, E4; cosas (E1)
cosa] O, E2, E3, E4; cossa (E1)
S. Jherónimo] O, E3, E4; S. Ierónimo (E1); ; Sant Hierónimo (E2)
Dixéronle] O, E2, E3, E4; Diríanle (E1)
desse] O, E2, E3, E4; de esse (E1)
traslación] O, E2, E3, E4; translación (E1)
ocasión] O, E2, E3, E4; occasión (E1)
devió] O, E2, E3, E4; debió (E1)
desbaratar] O, E2, E3, E4; disparatar (E1)
el qual] O, E1, E2, E4; y el qual (E3)
juntas] O, E2, E3, E4; puntos (E1)
sé que] O, E2, E4; omiserunt (E1, E3)
justa] O, E2, E4; farta (E1); ; fasta (E3)
tiniendo] O, E1, E4; teniendo (E2, E3)
tam] O, E2, E3, E4; tan (E1)
notitia] O, E2, E3, E4; noticia (E1)
dotrina] O, E3, E4; dotrina (E1, E2)
tiniendo] O, E1, E4; teniendo (E2, E3)
llano] O, E2, E3, E4; de llano (E1)
introduzir] O, E2, E3, E4; entroduzir (E1)
Pagnino,] O, E1, E3, E4; post Pagnino imum punctum posuit (E2)
cosa] O, E2, E3, E4; otra cosa (E1)
vuestra merced.] O, E2, E3, E4; non distinxit (E1)
de] O, E2, E4; omiserunt (E1, E3)
lo] O, E2, E3, E4; le (E1)
TEXTO Y NOTAS (SIN VISUALIZACIÓN DE MARCADO XML-TEI) La correspondencia de Benito Arias Montano: edición crítica digital — Fray Luis de León (Salamanca) a Benito Arias Montano (Amberes) – 28 de octubre de 1570


[Sobrescrito:]
Al muy magnífico y muy reverendo señor el dottor Benito Arias Montano, y my señor. En Enveres.
[Anotado en el margen por BAM, con escritura transversal:]
Salamanca 1570. Fray Luis de León 28 de ottubre. Iuicio del maestro León.
Muy magnifico y muy reverendo señor:

[1] Llegando a este lugar a diez y seis de octubre de una longa ausencia que avía hecho, hallé una carta de vuestra merced hecha a tantos de agosto,1 que fue para mý la cosa más deseada que me podía venir, porque, después que vuestra merced salió deste reyno, ny avía visto carta de vuestra merced ny sabido nueva que cierta fuese, lo qual me tenía más penado de lo que puedo dezir, y creýa que la culpa estava en mý. Bendito sea Dios, que vuestra merced tiene salud y esos negocios2 a que vuestra merced fue, van tam adelante y con tam próspero sucesso, siempre sea assí. [2] En lo del maestro León, pésame mucho que aya llegado allá y puesto en cuidado a vuestra merced. Diré lo que a avido en ello, y después diré lo que e hecho. Su affición es la que vuestra merced dize con los 70 y con los authores griegos, y persuádese en sus opiniones así que lo que desdize dellas ny lo entiende ny piensa que es tolerable, y así todo lo que es letra o que tiene color de aver nacido de rabbinos es para él cosa descomulgada. Por esta causa dize mal de Pagnino y de Vatablo3 y de quantos profesan y an profesado este camino, y no perdona a S. Jherónimo. Dixéronle que vuestra merced, quando se encargó desse negocio, avía pretendido que la traslación de Pagnino se pusiese, y acaso quando lo supo se halló en la corte; y dízenme que trattó dello [f. 97v] con el cardenal,4 y por esta ocasión se devió entonces de desbaratar en algunas palabras contra vuestra merced. Pero sucedióle mal, porque con quien primero se desmandó fue con el secretario Çayas, el qual bolvió por vuestra merced, como devía, y le trattó a él como merecía.

[3] Aquí los días pasados, en ciertas juntas que hizimos los dottores theólogos acerca de la Biblia de Vatablo, cuya vista se nos avía cometido para que se imprima otra vez,5 tuvimos con él, sobre estas sus imaginaciones, grandes differencias. Y una vez, a este propósito no sé qué dixo de vuestra merced; yo y los demás que estavamos allí le respondimos lo que convenía. Él es hombre de cuyas cosas es mejor no hazer caso, porque tiene el ingenio de la manera que e dicho y, quitado desto, en todo lo demás es hombre llano y de bien. [4] Con todo esto, por dar contento a vuestra merced, cuya condición sé que es inclinada a toda paz, yo le hablé después que recebí su carta, y le dixe la justa quexa que vuestra merced dél tenía y el agravio que le hazía, mayormente tiniendo tam poca notitia de la dotrina de vuestra merced y de sus opiniones. Díxele más, su bondad de vuestra merced y su llaneza, que tiniendo tanta causa para estar sentido, no quería sino paz y amor. Respondióme bien, porque, como e dicho, fuera de estas sus letras es hombre llano. Dize que, si habló algo, fue porque le engañaron diziéndole que vuestra merced quería quitar la Vulgata y introduzir a Pagnino, y que desto ya el hecho le a desengañado, que le pesa de lo dicho y que tiene a vuestra merced por amigo y señor, y que jura, por palabra en todas las conversaciones que se ofreciere ocasión, y por escritto en los libros que escriviere, hazer memoria de vuestr merced, alabándole y preciándole como es razón y como haría el mayor amigo que vuestra merced tiene, y con esto le dexé. Si uviere [f. 98r] otra cosa que merezca aviso, yo le daré a vuestra merced.

[5] De mý no tengo cosa nueva que hazer saber a vuestra merced. E tenido salud, a Dios gracias; trabajo en esta atahona ocupado siempre en las letras de que menos gusto, y cada día con más deseo de salir dellas y de todo lo que es universidad, y bivir lo que resta en sosiego y en secreto, aprendiendo lo que de cada día voy olvidando más.6 [6] Dios lo ordene como Su Magestad más se sirva, y nos traiga con bien a vuestra merced por acá con la brevedad que yo deseo.

[7] Philippe Ruiz se a ydo a bivir con Álvaro de Lugo. Bivo solo, pero él bive contento y bive de veras, y así pasó. Grial está con don Pedro Portocarrero,7 que es agora presidente de Galicia. Del dottor Juan del Caño a días que no sé. Chacón8 está en Roma y Rogina9 en Parraces leyendo Theología.

[8] Nuestro Señor la muy magnífica persona de vuestra merced guarde y prospere como deseo. Son en Salamanca 28 de octubre de 1570. Besa las manos de vuestra merced su siervo,
Fray Luis de León.
Nota: 1 Carta no localizada.
Nota: 2 Se refiere a los trabajos de la Políglota de Amberes.
Nota: 3 Francisco Vatablo (Gamache, segunda mitad del XV-París, 16 marzo 1547) fue profesor de hebreo en París, cuando Francisco I funda el Colegio Real (1530) y abad de Bellozane; era también versado en el griego y tradujo al latín los Parua naturalia de Aristóteles. Roberto Estienne le atribuyó unas notas sobre el Antiguo Testamento en su edición latina de León Judas (París, 1545), aunque parece que nada tuvo que ver Vatablo con este material, que procedía de pasajes tomados de protestantes franceses y alemanes. A pesar del prestigio de Vatablo, cuyo nombre usó Estienne para protegerse de la Sorbona, las notas fueron condenadas por esta universidad. Cf. NBG, XLV (1866), 988-989; IBF, IV, 2086.
Nota: 4 Diego de Espinosa, inquisidor general desde 1566.
Nota: 5 El librero salmantino Gaspar de Portonariis, proyectó publicar una nueva edición de la llamada Biblia de Vatablo. Para ello, en 1569, el Consejo de la Inquisición confió el texto a una junta de teólogos que, presididos por el decano de esa facultad en Salamanca, celebró reuniones trabajosas y no pocas veces agrias. Frente a los hebraístas, entre los que se encontraba Fray Luis, que se inclinaban por el original hebreo, el helenista León de Castro defendía la superioridad de la versión griega de los Setenta, al tiempo que rechazaba el texto hebreo. Por eso le resultaba sospechoso Vatablo; y en su firme creencia de que los judíos habían alterado el texto original seguido por los setenta y dos intérpretes, atacaba indirectamente la autoridad de la Vulgata, traducción esta en la que San Jerónimo siguió fielmente el texto hebreo, salvo en lo que se refiere a la traducción de los Salmos. Véase carta de Juan del Caño a León de Castro, donde el canónigo nos informa también sobre este suceso (Macías, La Biblia Políglota de Amberes, pp. 314-321.
Nota: 6 Estas confidencias entre amigos son de un valor excepcional para conocer el estado anímico del poeta. Sentimientos que han quedado plasmados en su «Oda a la vida retirada».
Nota: 7 Entre los miembros aquí citados del círculo de amistad de fray Luis y BAM de quien disponemos de más datos biográficos es de Pedro Portocarrero, rector de la Universidad de Salamanca; fue obispo de Calahorra (1588–94), Córdoba (1594) y Cuenca (1597).
Nota: 8 Pedro Chacón, o Ciacconus (Toledo, 1527- Roma, 26 de octubre de 1581); estudió Filosofía y Teología en la universidad de Salamanca y aprendió Matemáticas y Griego de forma autodidacta. Rechazó una plaza de profesor en la Universidad de Salamanca para marchar a Roma, donde pronto se ganó el favor y la admiración de algunos cardenales y del papa, que le encargó participar en la revisión del texto de los Setenta; entre sus más estrechas amistades contó a Latino Latinio, Fulvio Ursino, Antonio Caraffa y Guillermo Sirleto. Su obra da testimonio de su profunda erudición y de una vida entregada al estudio incansable: Calendarium Vetus Romanum (Amberes, 1568), Inscriptio columnae rostratae C. Duilii (Roma, 1586), así como múltiples comentarios sobre J. César, Salustio, Arnobio, Tertuliano, S. Isidoro, etc. Cf. N. Antonio, Bibliotheca Hispana Noua II, 179-184; IBEPI, I, 308.
Nota: 9 Juan Rogina, antiguo colegial del Colegio de Oviedo en Salamanca y doctor en Teología, quien regentó en la abadía de Párraces las cátedra de Artes y, posteriormente, una de las dos de Teología (Vísperas); su muerte tiene lugar en 1571 (cf. Domínguez, Correspondencia, I, 590). Párraces era una antigua abadía de la provincia y diócesis de Segovia, que formaba territorio exento, comprendiendo las poblaciones de Aldea Vieja, Bercial, Cobos, Etreros, Marugán, Muñopedro y San García. Su cabecera era el monasterio de Santa María de Parraces. Más adelante se emancipó de su matriz y en 1566 Felipe II logró unir la abadía a su fundación de Jerónimos.

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