[1] El sábbado passado próximo recibí la de vuestra merced con el exemplo de la carta para el arçobispo.1 [2] Y no respondí aquel día a ella por estar perturbadíssimo por unas cartas que me traxeron de Venecia y nueva en ellas de la muerte del patriarcha de Aquileia, que era el más hábil hombre de Italia e yo le tenía por padre.2 Y dame terriblíssima pena la muerte de los que bien quiero.
[3] Yo leý la copia que vuestra merced me embió, la qual torno a embiar con esta y me parece muy bien cómo vuestra merced la mandó ordenar.3 [4] Y desseo ver el fin de una obra tan santa y provechosa. No entiendo por la lección desta copia si el repartimiento de los libros es conforme a lo que yo, si bien me acuerdo, declaré que havía sido parecer de los diputados, y era que algunos señaladamente se comettiessen a universidades o prelados o personas que havían dado noticia dellos, porque estos es verissímil que más fácilmente hallarían los lugares en que ellos havían tropeçado. [5] Y lo que Su Excelencia y vuestra merced han ordenado (que embíen los que leyeren los libros en papel aparte señalados los lugares que les pareciere duddosos o sospechosos) ha sido con mucho juizio y prudencia mandado, porque algunos hay que condennan lugares que no entendieron, como por un exemplo declararé.
[6] Un prelado embió señalado en su parecer a Julio Caesar Escalígero sobre Theophrastro, y dando la razón dixo que parecía affirmar la eternidad del mundo.4 Y púsosse el libro en el catálogo con las condiciones que los demás. Y después viendo yo el libro hallé lo contrario, que el Julio César burlava de los que dizen ser el mundo eterno y de los argumentos que para esto traen. Y en otra parte affirma que él cree el mundo haver sido criado por Dios y que se ha de acabar con fuego, porque la fe y la religión se lo ha enseñado ansí.5 Y burla de los que affirman lo contrario. Por semejantes inconvenientes es buen consejo que cada uno escriva lo que le pareciere y después se examinen los lugares vistos en los proprios auctores y con maduro juizio se haga la corrección. [7] Y vuestra merced crea que esto agradará mucho a Dios y será de muy grande utilidad y una de las buenas empresas que el rey y el duque y vuestra merced havrán tomado. Porque solo el pretender un semejante negocio le fue gloria a Julio César, aunque no lo puso por obra por causa de su muerte. Dize Suetonio que tenía en voluntad corregir las leyes y abbreviar la inmensidad dellas.
[8] Plantino besa [f. 74v] a vuestra merced las manos y ha mandado enquadernar un libro para descifrar las inscriptiones antiguas, el qual embiará luego a vuestra merced. Al señor don Luis beso las manos muchas vezes.
[10] En la copia señalé dos lugares que por descuydo del scriviente se erraron. El uno es donde dize «pour le dict appendice», que ha de dezir «pour le dict catalogue du Concil», porque habla con el arçobispo al qual se le encargan los libros corregibles del catálogo del Concilio, y el otro es una parte dos vezes puesta.



