Plantino, Cristóbal

Cristóbal Plantino nació hacia 1520 en Saint-Avertin, población cercana a Tours, en el seno de una familia humilde. Era todavía un niño cuando perdió a su madre a causa de la peste, y fue recogido en casa de un canónigo de Lyon, Claude Porret, en cuyo servicio estuvo muchos años empleado el padre de Plantino. El niño fue considerado como de la familia y pronto se convirtió en el compañero inseparable de Pierre Porret, sobrino del canónigo. Más tarde el padre de Plantino acompañó a otro de los sobrinos del canónigo Porret a Orleans y a París. En esta ciudad, dejó a su hijo Cristóbal con una pequeña suma de dinero para su pensión y estudios. Por razones poco claras, el padre no pudo volver a recogerlo, y el joven Cristóbal, sin recursos, se marchó a Caen, donde entró como aprendiz en casa del impresor Roberto Macé II. En esta ciudad se casó en 1545 ó 1546 con Juana Rivière, matrimonio del que le nacerían cinco hijas. El joven matrimonio se estableció en París, donde Plantino se dio a conocer como encuadernador. En 1549 marchó a Amberes, donde trabajó como encuadernador y fabricante de cofres en cuero. Se labró gran reputación en su oficio, y el negocio comenzó a prosperar. Sin embargo, una tarde cuando salía para llevarle a Gabriel de Zayas, el secretario de Felipe II, un cofrecillo que le había encargado para enviarle una joya de gran valor a la reina, Plantino recibió una estocada destinada a otro. Esta herida recibida, que puso su vida en peligro, lo incapacitó para su trabajo manual, y se vio forzado a cambiarlo por el de impresor, el cual había ejercido en Caen. En 1555 imprimió su primer libro; en 1557 se trasladó a la Kammerstrate, donde estableció la imprenta del Unicornio de oro, a la que le cambió el nombre en 1561 por el de Compás de oro. A partir de esta etapa su vida es bien conocida por su abundante correspondencia, editada por Max Rooses y J. Denucé. A finales de 1566 entra en negociaciones con el monarca español para llevar a cabo la reimpresión de la agotada Biblia Políglota de Cisneros; en la que trabajará hasta 1573. El 10 de junio de 1570, Felipe II lo nombra impresor prototipógrafo de los Países Bajos, y comienza un período de esplendor que se verá en parte truncado con las guerras de religión y el sitio de Amberes. En 1583, movido por el desarrollo de los acontecimientos bélicos, Plantino decide instalarse en Leiden, donde permanecerá hasta la recuperación de Amberes por las tropas de Alejandro Farnesio en agosto de 1585. A su regreso de Leiden, Plantino vivió aún en Amberes cuatro años durante los que se afana por acercarse de nuevo a la Corona española mediante renovados elogios a los vencedores. En medio de la decadencia de la ciudad, acentuada por el largo sitio que hubo de sufrir, el Compás de oro había quedado reducido, lejos de la mano del maestro, a una mera sombra de su pasado. El primero de julio de 1589, rodeado de su familia y amigos, fallecía el «príncipe de los impresores», cuya vida estuvo marcada por los conflictos religiosos y políticos de su tiempo. Sobre la tipografía plantiniana, biografía de sus fundadores, Cristóbal Plantino (ca. 1520-1 de julio de 1589) y Juan Moreto (c. 1543-1610), y actividades principales véase L. Voet, The Golden Compasses. A History and Evaluation of the Printing and Publishing Activities of the Officina Plantiniana at Antwerp, 2 vols. (Amsterdam-London-New York: Vangendt and Co.-Routledge and Kegan Paul-Abner Schram, 1969-1972). Del mismo autor es el repertorio bibliográfico de la producción del «Compás de Oro» en vida de Plantino, Amsterdam, Van Hoeve, 1980-1983.

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